25 de setembre 2002

Un feliz comienzo

www.elmundo.es
25 de setembre de 2002

IOLANDA G. MADARIAGA

Autor: William Shakespeare.Traducción: Salvador Oliva. Dirección: Angel Llàcer. Escenografía: Paco Azorín. Música: Joan Alavedra.Vestuario: Antonio Belart. Iluminación: Mark Neumann/Paco Azorín. Intérpretes: Oscar Muñoz, Ivan Benet, Judit Farrés, Albert Triola, Joan Carreras/Joan Negrié, Montse Vellvehí, Clara Segura, Gavina Sastre, Màrcia Cisteró, Jacob Torres, Raimon Molins, David Parras y Dan Posen.Compañía: Parracs. Producción: Cía. Parracs, Centre Cultural Sant Cugat y Azorín, Serveis Escènics. Escenario: Teatre Borràs.Fecha de estreno: 16 de septiembre.

****
BARCELONA.-Tras su presentación en la Fira de Tàrrega y unas cuantas funciones previas, llega de nuevo a la cartelera barcelonesa una de las más grandes comedias de la historia del teatro.

A Midsummer-Night's Dream (Sueño de una noche de verano) es una disparatada comedia de enredos amorosos en la que los personajes humanos conviven con una serie de seres fantásticos de diversa procedencia. Shakespeare concentró en una sola noche mágica un sinfín de fantasías que toman como pretexto las vicisitudes de cuatro enamorados que se adentran en las profundidades de un bosque habitado por hadas, duendes y dioses, y visitado por unos improvisados actores.

Shakespeare parece dejar en total libertad a sus criaturas en la boscosa espesura de los sentimientos con el objeto de mostrar la vanidad humana y la fragilidad de sus afectos desde una tierna sonrisa. Una obra de esta naturaleza es, sin duda, un caramelo para cualquier creador. Una de esas obras incombustibles con la que es difícil equivocarse.

De la mano de una respetuosa y eficaz traducción de Salvador Oliva, Angel Llàcer se lanza a la aventura de la dirección por la puerta grande. Se rodea de un equipo artístico de demostrada solvencia en el que destaca el trabajo escenográfico de Paco Azorín y la música de Joan Alavedra. Azorín recrea el particular bosque de la comedia en dos niveles superpuestos que corresponden también a dos planos de representación. Aprovecha el desnivel ante el proscenio para el juego, tan caro a Shakespeare, del teatro dentro del teatro. Pero es en la introducción de la música donde Llàcer muestra un gran destello de inteligencia escénica: los artesanos/actores del original son aquí miembros de la banda municipal de música.

Explotando la doble faceta interpretativa de algunos miembros del elenco, consigue amplificar la comicidad del montaje y ofrecer el valor añadido de la música en directo, una música sencilla y adecuada a la concepción de la puesta en escena.
En un tono de farsa, los jóvenes actores de la cada vez más sólida compañía Parracs muestran una gran pericia interpretativa. Aunque quizás sea necesario canalizar alguna energía desbocada, lo cierto es que el conjunto funciona muy bien. Vale la pena acercarse al Borràs para comprobarlo: se puede disfrutar de una buena versión de una gran comedia

This page is powered by Blogger. Isn't yours?