17 d’octubre 2004

Del Tony al Oscar


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17 octubre de 2004

La metamorfósis del teatro al cine. Por Luis
El mundo del cine premia a las mejores cintas con Oscares.El Teatro lo hace con Tonys.Pero en algunas excelsas ocasiones,existen obras que resultan tremendamente exitosasen ambas esferas del arte.
— Sus boletos por favor — me dice una hermosa señorita presta a llevarnos hasta nuestros asientos. Todo es perfecto. La alfombra de tonos cálidos susrrándome la bienvenida, los murmullos de la orquesta en la fosa, las filas de mullidos asientos mirando el escenario que aún se oculta tímido tras el pesado y enorme telón. Para aquellos que amamos el teatro, pocos momentos son tan expectantes, tan emocionantes (y en ocasiones sorpresivos) como cuando nos entregan el programa al entrar a una sala, dispuestos a presenciar una obra más.
Permítanme aclarar el término "sorpresivo". Al entrar a un cine, sabemos lo que encontraremos, de hecho, un cine se vuelve como nuestra casa; es decir, solemos visitar la misma sala una y otra vez, por costumbre, comodidad, cercanía, precio o simplemente tradición. Debido a esto, el lugar resulta conocido, sabemos incluso la forma en que el aire camina por sus pasillos, el sabor de su maiz tostado, el aroma de la dulcería y en ocasiones hasta la música de fondo previa al inicio de cualquier cinta. En el teatro no sucede así.
Si ustedes se quedaron estupefactos ante la magnificencia de Cats, antes tuvieron que hacerlo ante el imponente decorado de toda la sala simulando un basurero. Si se estremecieron con el humanismo de Los Miserables, tuvieron que hacerlo antes con el enorme rostro de Cosette proyectado sobre el telón, con la bandera francesa desgarrada como fondo. Si se admiraron con la perfección de El Fantasma de la Opera, tuvieron que preguntarse antes si los balcones, las estatuas y el candil eran parte del decorado o piezas de la puesta en escena. Así es, en un teatro, la magia comienza desde que uno pone su pie en la sala; de modo que la experiencia es siempre distinta.
¿Qué hace un texto teatral en una columna de cine? No es una pregunta trivial. La respuesta es simple; el mundo del tablado, del maquillaje, de la escena en vivo, como muchos otros, ha resultado irresistible para el séptimo arte, que ha secuestrado sutilmente algunas de las mejores obras para ser vividas en el cajón oscuro a la luz del proyector. Algunos intentos fueron afortunados logros, otros, tratados con menos respeto, debieron quedarse siempre tras bambalinas.
Si tratamos de recordar cuántos actanciales fueron llevados al cine, nos sorprenderemos de lo pobre de nuestra memoria ante lo inmenso del repertorio. ¿Ejemplos? Annie, Cabaret, Camelot, A Chorus Line, Evita, Fiddler on the Roof, My Fair Lady, Oliver!, Fame, West Side Story, La Cage aux Folles, Hello Dolly, Gipsy, Grease, The Sound of Music, Jesús Christ Superstar, Chicago; sólo por citar un puñado de joyas escénicas que recabaron Tonys y Oscares por igual. Viajemos un poco por la historia.
En 1960 una novicia a punto de tomar los votos, de pronto se convierte en niñera de una docena de chicos cantores y pareja ideal de un Capitán viudo. The Sound of Music, una narración dulce y clásica acerca de la fuerza de la música fue nominada para diez Tonys. Cosechando cinco de ellos, se volvió una tentación irresistible para el cine, que la adaptó en 1965 con el estelar de la inmortal y carismática Julie Andrews. Diez nominaciones y cinco Oscares, incluyendo mejor película, fueron para una de las mejores adaptaciones de todos los tiempos. De hecho, probablemente sea una de las pocas puestas en escena convertidas en película, cuyo resultado cinematográfico es abrumadoramente más espectacular, especialmente cuando escuchamos como overtura, la exquisita voz de Andrews en una toma aérea impresionante de las montañas vienesas. “…The hills are alive with the sound of music”. Excelsa simplemente.
En 1965 la historia de un hombre pobre en dinero pero rico en hijas entró a escena. Nueve Tonys se llevó Tevye a su comunidad judía esa noche. El Violinista en el tejado, una historia sobre el poder de la fe, la familia y la tradición se convertía en un clásico de forma instantánea. Cinco años más tarde, la fábula del pequeño poblado Anatevka fue llevada al cine, inmortalizando a Chaim Topol como Tevye, sorprendiendo con su ritmo y magistral diseño de producción, obteniendo 8 nominaciones al premio de la Academia y haciendo tararear a todos “ …If a were a rich man, dubi dubi dubi dubi dubi dubi dubi da…”
Anterior a estas dos producciones es la adaptación de la obra de Bernard Shaw, Pygmalion, mejor conocida en el mundo teatral como My Fair Lady, estrenada en Broadway en 1956, ¡Doce nominaciones al premio Tony y siete galardones fue la cosecha! Inevitable llevarla a la pantalla grande. La historia interpretada una y otra vez, del hombre educado y rico que esculpe su obra maestra en una mujer que es prácticamente un diamante en bruto, cautivó a los cinéfilos del mundo en 1964. Julie Andrews fue considerada para el papel, pero su lugar fue ocupado por la leyenda Audrey Hepburn, ignorada por la Academia pese a los 8 Oscares que obtuvo la producción. “…Damn! Damn! Damn! Damn! I've grown accustomed to her face.”
En 1972 Grease, Vaselina, subió a escena; con el pelo engominado y chamarra de cuero, la producción levantó siete nominaciones al Tony y sorprendentemente no se llevó a su descapotable ni un solo galardón. En los Oscares de 1979 no le fue mucho mejor, ya que sólo logró un premio, pero catapultó a John Travolta y a Olivia Newton-John a la fama y convirtió a esta comedia en un ícono musical universal… No lo nieguen, todos hemos cantado “…We go together like Ra-ma la-ma la-ma ka ding-a da ding-de dong…"
En fechas más recientes, en 1980, la políticamente “incorrecta” Evita, del amo del espectáculo musical Sir Andrew Lloyd Webber, se llevó a ritmo de Tango 7 de los 11 Tonys para los que fue nominado este montaje. En la entrega de los Oscares de 1997, la Academia no fue tan benévola y sólo le concedió uno de los cinco galardones para los que estuvo nominada; no obstante Madonna, dejando en el camino del protagónico a leyendas como Elaine Page (sublime intérprete de Grizabella en Cats), cumplió al lado de Antonio Banderas uno de sus caprichos más añejos, por lo que sin ambages pudo cantar “…Don’t cry for me Argentina”. Webber se consolidaba como uno de los músicos más contundentes de todos los tiempos al ser reconocido con el Tony y el Oscar por un mismo trabajo, aunque para hacerlo en distintos años haya tenido que componer la canción “You Must Love Me”.
De 11 nominaciones teatrales, en 1976, el musical gangsteril Chicago no pudo robarse ninguna; Fred Ebb y Bob Fosse, autores, debieron quedarse boquiabiertos ante el asesinato de sus expectativas, no obstante tuvieron su vendetta (Fosse póstuma) en la premiación de los Oscares acaecida en el 2003, donde de 13 nominaciones Chicago obtuvo 6 premios, incluyendo mejor película. Ebb moriría un año más tarde, no obstante seguro lo hizo orgulloso, satisfecho y junto con su compañero, pusieron a bailar al cielo al exquisito ritmo de “ And all that Jazz”.
Finalmente, en 2004 la leyenda de un hombre tocado por dos ángeles, la música y su amada, deslumbrará las pantallas. En 1988 pudo raptarse hasta los sótanos de la Opera de París, 7 de 10 Tonys para los que fue nominada, incluyendo Mejor Musical; la obra aún continúa presentándose y pretende romper el récord de años en escena (18 en Broadway y 21 en Londres) impuesto por Cats (¡adivinaron! también de Lloyd Webber). El Fantasma de la Ópera, soberbia adaptación musical del libro verídico — según su autor, Gaston Leroux — de un personaje desfigurado que vivió en los laberintos subterráneos de la ópera parisina, ha sido calificado como el mejor trabajo del compositor y la catapulta de Michael Crawford y Sarah Brightman al estrellato. Que la pantalla le haga justicia a La Música de la Noche.
Webber ha compuesto para la cinta una nueva canción (No One Would Listen), que será interpretada por Erick, el Fantasma; con ella pretende repetir la hazaña de Evita y llevarse a su galería de premios otra figurilla del tío Oscar. La canción, al lado de otras, pretende —según rumores— constituirse como una secuela teatral del imponente musical; nunca se ha confirmado esto. Como colofón podríamos añadir que Webber es el único músico en la historia que ha logrado tener 3 musicales puestos en Londres y Nueva York a un mismo tiempo… ¿Logrará la hazaña de llevar su fantasmal narración a un sitio entre las cinco mejores películas del 2004?
No es posible, como dije en un inicio, citar todas las adaptaciones; sin embargo he tratado de rememorar las más significativas y a través de mis humildes letras rendir honor a quien honor merece. Es lógico también que a los amantes del teatro y el cine nos gustaría ver otros montajes en el cajón oscuro; Miss Saigon y Los Miserables de Alain Boublil y Claude-Michel Schönberg (Tonys 1991 y 1987 respectivamente) son una materia prima poderosa. Asimismo hemos visto también algunas cintas convertirse en obras de teatro, recientemente las producciones Disney, The Beauty and the Beast y The Lion King. De hecho ya hay planes para llevar al escenario Shrek y Batman, esta última bajo la dirección del maestro Burton;entonces por qué no soñar y pensar que algún día pudiésemos sentir la emoción de entrar a la sala teatral para presenciar una fastuosa adaptación de The Godfather, As good as it gets, Pretty Woman o Moulin Rouge. ¡Hey!, ¿y por qué no?

14 d’octubre 2004

DE MAGS A PIRATES

EL PUNT
14 octubre 2004

La temporada de la Sala Cabañes de Mataró aglutina des de muntatges infantils fins a obres de Shakespeare
el reportatge
LLUÍS ARCAL .

Mataró Els personatges fantàstics. L'Espantaocells, l'Home de Llauna i el Lleó seran els companys de viatge de Teia per la terra d'Oz. Aquest muntatge infantil es podrà veure a la Sala Cabañes de Mataró fins al diumenge 17 d'octubre.
Foto: EL PUNT La temporada de teatre de la Sala Cabañes de Mataró va obrir enguany el teló amb el muntatge infantil El Mag d'Oz, que es podrà veure fins al dia 17. Aquest any, amb cinc obres teatrals i una lectura dramatitzada, la Sala Cabañes pretén satisfer el públic mataroní d'una manera heterogènia amb espectacles per a tots el gustos, amb un desplegament de més de 60 actors. El Shakespeare més desimbolt i divertit arribarà a Mataró els dies 23 i 24 d'octubre amb una de les obres que va escriure en la seva època de joventut, La comèdia dels errors, una comèdia refrescant plena d'humor amb un final feliç, fet atípic en el drama shakespearià. El clàssic de Ramon Pàmies L'estel de Natzaret estrenarà aquest any nova direcció musical, a càrrec del jove músic mataroní Àlex Montasell. Fruit d'una investigació i d'un estudi a fons de les partitures originals del mestre Enric Torra -autor de la partitura de l'obra-, Montasell ha fet els nous arranjaments.Originàriament, Torra va compondre per a instruments que, per les seves dimensions, mai no havien arribat a sonar en el muntatge (com l'arpa) i ara, gràcies a les noves tecnologies, es podrà sentir. L'espectacle nadalenc, en cartell des del 1916, tornarà a comptar aquest any amb la direcció del jove Xavier Robas -24 anys-, que repeteix en la direcció després d'haver debutat l'any passat. Una altra de les cares noves de l'espectacle dels Pastorets serà l'actuació en el pròleg de la ballarina Maria Rovira, que va iniciar-se a la Sala Cabañes i que l'any 1998 va rebre el Premi Nacional de Dansa. Enmig de les obres de teatre, la programació de la Sala Cabañes farà al mes de gener el salt cap al gènere de la lectura dramatitzada. El text escollit serà el Rem de trenta-quatre, de Joaquim Ruyra, de qual Mataró celebra l'any commemoratiu. El text dramatitzat és extret de les narracions de Marines i boscatges. El muntatge comptarà amb la música original del mataroní Pere González i estarà dirigit per Josep Maria Cusachs.Carles Maicas portarà a la Sala Cabañes els dies 12 i 13 de març del 2005 l'obra Viatge a qualsevol lloc, de l'autor balear Joan Guasp, que forma part de la tetralogia Viatges inevitables. Maicas va explicar que «és una obra que mai s'ha representat» i va assegurar que el muntatge serà del tot innovador. Els pirates del Maresme abordaran Mataró per les fires, els dies 14, 15, 16, 21, 22 i 29 de maig i 5 i 12 de juny del 2005. En paraules del seu director, Joan Peran, el muntatge serà «una barreja de la versió anglesa i americana de l'obra i del muntatge fet per Dagoll Dagom». Peran també va agrair «la col·laboració de Dagoll Dagom», que «en tot moment ens va donar suport i assessorament». L'obra, escrita per W.S. Gilbert i Arthur Sullivan, és tot un clàssic als països de parla anglesa i va marcar la transició del gènere de l'opereta al teatre musical tal com es coneix avui. Els arranjaments musicals de l'obra van a càrrec de Genís Mayola

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