Del 07 enero al 11 de febrero 2018
En: Madrid, Teatro Valle-Inclán
El Centro Dramático Nacional, unidad dependiente del
Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), rinde tributo
a una de las pensadoras españolas más importantes del siglo XX, María Zambrano
(Vélez-Málaga, 1904 - Madrid, 1991), primera mujer que recibió el Premio
Cervantes en 1988. Las tablas del Teatro Valle-Inclán acogen hasta el 11 de
febrero 'La tumba de María Zambrano. Pieza poética en un sueño', un texto de
Nieves Rodríguez que dirige Jana Pacheco, con la escenografía de Alessio Melo y
un reparto formado por Óscar Allo, Isabel Dimas, Aurora Herrero, Daniel Méndez
e Irene Serrano.
En el epitafio de la tumba de María Zambrano se pueden
leer las siguientes palabras: Levántate, amiga mía, y ven. Un Niño Hambriento,
en esta noche de verano, se refugia en el cementerio y las pronuncia invocando
a Zambrano, quien, con ayuda de María Niña, le dará de comer. Pero fuera hay
muchas personas pasando hambre. Entonces, Zambrano intentará desesperadamente
encontrar la última palabra, aquella que seguía buscando en 1988 cuando se
convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Cervantes: la palabra
perdida, la palabra única, secreto del amor divino-humano. Una palabra que nos
alimente ante la incertidumbre social y política en que vivimos: paz.
¿Por qué es importante recuperar hoy la figura de María
Zambrano? Jana Pacheco lo tiene claro: “En un momento donde el mundo se
caracteriza por el abuso de poder y se llena de fronteras, donde la explotación
infantil y las guerras no cesan, donde los derechos humanos se convierten en
privilegios, es necesario que el teatro siga siendo una herramienta política,
una trinchera férrea que nos permita vivir con esperanza de cambio. La figura
de María Zambrano, cuya filosofía fue un canto a la vida, a la paz, nos enseña
que ‘el sentir entiende y el entender siente’ y nos deja su razón poética para
que poesía y filosofía sean un camino útil para transitar la realidad”.
Para la directora, el texto de Nieves Rodríguez ha sido
un desafío. “Lejos de ser una biografía de Zambrano se presenta como una
ventana a su filosofía. La autora nos cuenta una historia en dos tiempos: la
vida y la muerte y juega con una espiral dramática que, fragmentada por una
línea divisoria, nos adentra en la infancia y la muerte de la filósofa
malagueña. La infancia como semilla de su pensamiento, la muerte como ‘lugar en
el que se nace del todo’, como espacio en el que encontrará su última palabra:
paz. Esta estructura dramática tan personal ha hecho que nos adentremos en el
texto con amor, con esperanza, para que la poesía pueda verse y escucharse en
escena de manera plástica”.
¿Qué país tendríamos ahora?
“Mi dirección ha sido un intento de conjugar
creatividades -explica Jana Pacheco-, partiendo de una premisa: el realismo
mágico como posibilidad de reflejar la razón poética zambraniana. Nos hemos
sumergido en la filosofía y la poesía y hemos aprendido, compartiendo algunas
incertidumbres y algunas certezas que:
Si la guerra no hubiese expulsado a nuestros y nuestras
intelectuales…
Si la dictadura no hubiese exterminado a nuestras
artistas…
Si la historia hubiese dejado trasmitir conocimiento a
nuestros filósofos y filósofas…
Si los maestros y maestras hubiesen podido alzar la voz…
Si se alimentara a la infancia…
Si nuestras raíces no se hubiesen perdido…
¿Qué país tendríamos ahora?”.
Publicat per

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada