Agnés Mateus y Quim Tarrida reflexionan
sobre la violencia machista, el patriarcado y el sistema capitalista en
‘Rebota, rebota y en tu cara explota’, que vuelve hoy al Fórum
La violencia machista forma parte del día a
día de la sociedad actual con el riesgo y el horror de acostumbrarse a ella.
Rebota, rebota y en tu cara explota zarandea al público, le pone frente a
frente con esos asesinatos y sacude el nido de la indiferencia antes de que se
construya. Agnés Mateus y Quim Tarrida crean este montaje que representa hoy su
segunda función en el Fórum Evolución (22.30 horas, 8 euros).
«Queremos que la gente se remueva, que haya
un antes y un después del espectáculo. ¿Hacia qué dirección? Como mínimo de
replantearse el mundo en el que vivimos respecto a nuestras actitudes
machistas, las de todos, sobre el patriarcado y sobre el capitalismo que nos
lleva a existir de esta manera. No es una cosa de hombres contra mujeres. Tiene
que ver con la organización de la sociedad de manera que hay grupos de personas
desfavorecidas. Aquí hablamos de las violencias hacia la mujer por el simple
hecho de serlo», resume Agnés Mateus Rebota, rebota y en tu cara explota,
estrenado el pasado mes de septiembre en el TNT de Terrassa, orquestado como la
segunda parte de una trilogía sobre la violencia que empezó con Hostiando a M.,
que también pasó por la cita burgalesa, hace dos años.
La creadora catalana considera que la
utilización de un espacio público como un escenario los obliga a hacer algo
útil. «No me refiero solo a compromiso político, que también, sino a nivel de
transformación. No puedes hacer algo que deje a la gente indiferente. El hecho
escénico debe ser un motor de emociones, tiene que removerte», enfatiza Mateus
al tiempo que confiesa que, con la impunidad que da estar subida a unas tablas,
se atreve a decir cosas que no diría en la barra de un bar. Se despacha a
gusto.
«Nos gustaría que el público saliera de su
indiferencia, que también es una temática», reitera Tarrida.
¿Cómo se materializan estas ideas en
escena? «Desde los silencios al ruidismo, desde la viscosidad plástica,
lumínica y verbal a la omisión», responde el artista visual y completa la
intérprete: «Hemos hecho una cosa muy simple. Tenemos unos textos hablados y
dirigidos directamente a un público que está ahí, que nos mira y es el objetivo
de nuestro discurso, más un trabajo de vídeo, simple, pero también contundente
y poético, y alguna escena con trabajo físico, con acción».
Rebota, rebota y en tu cara explota es una
coproducción de el Antic Teatre de Barcelona -donde recala la próxima semana-,
TNT de Terrassa y el Konvent de Berga y el soporte de Teatre La Massa de
Vilassar de Dalt y del espacio La Poderosa. Mateus y Tarrida se quitan el
sombrero ante ellos, igual que ante el Escena Abierta, que vuelve a confiar en
su trabajo.
«Gracias a ellos aguantamos. Son necesarios
ahora más que nunca porque estamos peor que nunca. Vamos a peor, no a mejor.
Cuando veo que la gente tiene que hacer crowdfunding para que sus amigos les
paguen los espectáculos me entristece. El dinero público no está bien
destinado. Los políticos se quitan muchas responsabilidades de encima y no
puede ser», lamentan.
Teatro documental y 'performance', en
cartel
El Festival Escena Abierta se completa el
fin de semana con dos propuestas más. La primera es Fang (Barro), de Animal
Religion, una performance con pinceladas de circo contemporáneo, que llegará al
Teatro Clunia hoy (19 horas) y mañana (12.30 horas). Un espectáculo para todos
los públicos con un único intérprete en las tablas, Quim Girón, que se
transformará hasta confundir su cuerpo con el barro. La segunda es La costumbre
de los ancestros, un trabajo de teatro documental que habla de los dos lados de
una frontera con testimonios reales, y llega de la mano del colectivo Mas
Maiorum al Teatro Principal hoy (20.30 horas) y mañana (19 horas).
ESPECTADORES FIELES Rubén de Miguel:
«siempre soy un espectador buscador de sensaciones»
Rubén de Miguel descubrió el Festival
Escena Abierta cuando era becario en el Aula de Teatro de la Universidad de
Burgos. Corría el año 2008 y desde entonces forma parte del pelotón de
seguidores fieles de este encuentro.
Pregunta- ¿Qué significa el Escena Abierta
para la vida cultural de la ciudad?
Respuesta- Uno de los oasis en la
programación cultural escénica de nuestra ciudad. Una oportunidad de poder
presenciar propuestas vanguardistas sin tener que desplazarse a las grandes
capitales. Una demostración de que la colaboración entre diferentes agentes e
instituciones culturales funciona.
P.- ¿Cuál es su punto fuerte?
R.- Como espectador, los espectáculos te
mueven y remueven, te hacen pensar, te producen sensaciones a otro nivel que el
teatro convencional. A veces en positivo y otras en negativo, pero casi nunca
quedas indiferente con lo que ves. Y para mí es muy placentero.
P.- ¿Y el débil?
R.- Que el tipo de propuestas que promueve
no tiene continuidad el resto del año en las programaciones culturales locales,
a excepción del Festival Teatracciones que organiza el Espacio Tangente.
P.- ¿Qué obra recordará siempre?
R.- Constructivo. Acción demoledora para
inversores utópicos, de la Fundación Collado. La presencié en la edición del
2016 en la sala de ensayos del Fórum. Me encantó como se planteaba una crítica
a la especulación urbanística utilizando el humor. Con recursos sencillos,
cuidados y efectivos, recuerdo esta obra como una de mis favoritas del Escena.
P.- ¿Cuál jamás se volverá a sentar a ver?
R.- Siempre hay que dar una oportunidad a
quien sube a las tablas a mostrar algo. Es un acto de valentía. Salga
satisfecho, defraudado o a medias tintas, continúo siendo un espectador
buscador de sensaciones.
P.- Se quedó con los ojos como platos
después de asistir a...
R.- Hace ya unos años viendo una pieza de
Angélica Liddell en La Parrala, me quedé de piedra con la intensidad con la que
está mujer se movía en el escenario, la dureza de la dramaturgia y los momentos
performáticos tan singulares que presencié, que no había visto antes.
P.- ¿Con cuál creyó que le tomaban el pelo?
R.- Sekvantaro, de la Cía El pollo campero
comidas para llevar, en 2015 en Cultural Caja de Burgos. Les mandé un mensaje
por Facebook manifestándoles mi estado de perplejidad. Lo bueno es que
respondieron y agradecieron mis palabras. Quizá buscaban esa reacción. Ahora me
hace gracia recordar el cabreo con el que salí del teatro.
Publicat per
A.S.R.
13/01/2018

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