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28 de desembre 2018

El teatro de Salt acogerá un ciclo de obras catalanas de primer nivel



El Teatro de Salt ha presentado hoy su nueva temporada, que incluirá un ciclo de obras catalanas de primer nivel denominado "Los grandes nombres de la escena cerca de ti", entre las que figurarán los estrenos en Girona de las últimas producciones de Sergi López y de Laia Marull. 
"El chico de la última fila" es la pieza protagonizada por López y Míriam Iscla, que llegará a esta sala después de hacer temporada en la Beckett de Barcelona con un texto que le valió a su autor, Juan Mayorga, el premio Max 2008 al mejor guión original.
El otro debut en Girona será el de "La dansa de la venjança", con Laia Marull y Pablo Derqui, una obra que como la de López e Iscla todavía no se ha estrenado y que lo hará en la Villarroel de la capital catalana. 
Las otras producciones que conforman este ciclo son "Travy", con dirección de Oriol Pla; "Immortal", de Bruno Oro; "El metge de Lampedusa", de Xicu Masó; "Per si no ens tornem a veure", interpretada por Anna Legares y Edgar Martínez; y "Kassandra", de Sergio Blanco y con Sergi Belbel.
A ellas se suman dos propuestas para público familiar como son "Tenors", de la compañía Illuminati y "El comediant", de Cascai Teatre.

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Salt (Girona), 18 dic (EFE).- 
https://www.lavanguardia.com/vida/20181218/453633770295/el-teatro-de-salt-acogera-un-ciclo-de-obras-catalanas-de-primer-nivel.html

27 de desembre 2018

Los teatros de Barcelona ofrecen cartelera para todos los públicos en Navidad


  
La cartelera barcelonesa ha preparado una oferta navideña variada, que incluye desde las clásicas representaciones de los "Pastorets" hasta comedias y monólogos de humoristas, pasando por los grandes espectáculos musicales, como "La Jaula de las locas" o "La familia Addams". 
Pese a ser un clásico, cada vez más las salas innovan en la representación de los "Pastorets", ofreciendo versiones como el formato musical "Pastorets Super Estel", en el Teatre Regina; la propuesta interactiva y familiar "Pastorets cap a Betlem!" del Teatro Tantarantana, y la más íntima y personal, "Els Pastorets" de la Sala Fènix, de la mano de la compañía "Contes Savis".
Entre los musicales, destacan en estas fechas "La Jaula de las locas", en el Teatre Tívoli, y "La familia Addams", en el Teatre Coliseum, que han preparado el cotillón, las uvas y el cava para ofrecer una representación especial la noche del 31 de diciembre, con el objetivo de ofrecer al público una Nochevieja diferente.
También celebrarán la bienvenida del nuevo año con cotillón, uvas y cava los espectadores de "Escape Room", que se representa en el Teatre Goya, mientras el Mag Lari ofrecerá una sesión "mágica" el 31 de diciembre con el espectáculo "25 il·lusions" en el Onyric Teatre Condal.
En el marco del teatro familiar, un año más Àngel Llacer y Manu Guix presentarán "El Petit Príncep" en la Sala Barts, como ya llevan haciendo cuatro años; el Teatre Romea ofrecerá el musical "Un conte de nadal", a partir de un cuento de Dickens, y los clásicos de Disney se colarán en los escenarios con "Alicia al país de les meravelles", en la sala "El Niu" del Teatre Nacional de Catalunya (TNC).
La nota de humor estas fiestas la pondrán Berto Romero y su monólogo "Mucha Tontería", también en la Sala Barts, y el nuevo espectáculo "Navidad con Toni Moog", en el que el cómico expone en el Club Capitol su particular visión de las fiestas navideñas.
El teatro con sello catalán tendrá su residencia esta Navidad en el TNC, que presenta la primera adaptación a los escenarios de la novela "Niña Gorda", de Santiago Rusiñol, y "Troia, una veritable odissea!", junto al coro catalán "Cor de Teatre".
Por su parte, la compañía Dagoll Dagom también ofrecerá su último espectáculo el día de Navidad, su musical "Maremar", inspirado en la obra de Shakespeare "Pèricles, Príncep de Tir" y las letras y canciones de Lluís Llach.
Teatros como el Maldà han organizado una programación específica para las fiestas, incluyendo gran variedad de espectáculos, como en el musical "Ciutat de gespa", el clásico "El llarg dinar de Nadal", de La Ruta 40, y la comedia "Nadales".
Teatros como el Lliure, por otro lado, ofrecen una programación más alternativa, con obras como "Rhumans", último capítulo de la trilogía iniciada con Rhüm, que indaga sobre la materia a través de historias surrealistas, "La neta del senyor Linh", con Lluís Homar, y el fenómeno teatral de la pasada temporada, "A.K.A.", que triunfó en el circuito alternativo.
La sala Villarroel continuará ofreciendo "L'habitació del costat (The vibrator play)", uno de los éxitos de la temporada, mientras el Teatro Apolo estrena especialmente para estas Navidades "Hitchcock: la comedia", que se prolongará únicamente hasta el 13 de enero.
El ballet también tendrá su representación durante las navidades de la mano del Teatre Victòria y su ya tradicional "Cascanueces" junto al Moscow State Ballet, que podrá verse en la tarde y noche del 31 de diciembre y el 1 de enero.
Por su parte, el Palau de la Música ofrece el 26 de diciembre su tradicional Concierto de Sant Esteve, a cargo de los coros del Orfeó Català junto al Cor de Cambra del Palau.
El mismo día en el Gran Teatre del Liceu se presentará el Gran Concierto de Año Nuevo, con la Strauss Festival Orchestra y el Strauss Festival Ballet Ensemble, inspirado en la tradicional cita musical que cada año se celebra en Viena.

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https://www.lavanguardia.com/vida/20181221/453673126730/los-teatros-de-barcelona-ofrecen-cartelera-para-todos-los-publicos-en-navidad.html

19 de desembre 2018

El teatro se descentraliza para llegar a 33.800 espectadores del área metropolitana barcelonesa


La iniciativa Teatres en Xarxa, formada por un grupo de siete teatros de proximidad del área metropolitana de Barcelona, ha llevado 141 montajes a cerca de 33.800 espectadores en cinco años de actividad para descentralizar y hacer girar propuestas que, generalmente, se estrenan en Barcelona.
La iniciativa Teatres en Xarxa, formada por un grupo de siete teatros de proximidad del área metropolitana de Barcelona, ha llevado 141 montajes a cerca de 33.800 espectadores en cinco años de actividad para descentralizar y hacer girar propuestas que, generalmente, se estrenan en Barcelona.
En declaraciones a Europa Pres, el concejal de Cultura de Sant Andreu de la Barca, Juan Pablo Beas, ha resaltado la colaboración que llevan a cabo con el Teatre Nacional de Catalunya (TNC), del que harán girar su próximo estreno, 'La niña gorda', de Santiago Rusiñol.
Después de estrenarse el próximo miércoles en el gran teatro, donde se podrá ver hasta el 4 de enero, la obra protagonizada por Jordi Oriol se podrá ver en un total de siete localidades en funciones programadas hasta mediados de abril, ha celebrado.
Al hilo de la presentación del montaje, Beas ha considerado la obra de Rusiñol una "cita importante" para Teatres en Xarxa, que permite ver teatro de primer nivel de forma cercana y accesible para el público.
Forman parte de la iniciativa los municipios de Barberà del Vallès, Sant Joan Despí, Sant Andreu de la Barca, Tordera, Sant Boi de Llobregat, Llinars del Vallès (Barcelona) y El Vendrell (Tarragona).
AHORRO DEL 18%
A través de esta iniciativa, en la que colaboran la Generalitat y la Diputación de Barcelona, se puede lograr un ahorro del 18% del coste de la programación, lo que representa 117.000 euros respecto a los 650.699 euros invertidos en total, ha explicado.
Este año han hecho girar el espectáculo 'Parlàvem d'un somni', mientras que el año pasado se hicieron funciones de 'La fortuna de Sílvia' y 'Lucis et umbrae', mientras que en 2015 se representó 'Tirant lo Blanc' y también 'Maria Rosa', de Àngel Guimerà.

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04 de desembre 2015

El nuevo teatro cambia de pantalla



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27 de novembre de 2015
Javier López Rejas

Micrófonos, proyectores, videojuegos, ciberespacio... Nuevos lenguajes invaden la escena. ¿Necesidades de expresión o búsqueda de otros públicos? Contestan las obras de gurús como Robert Lepage o las de directores como Carlota Ferrer, Fuentes Reta, Paco Bezerra o Darío Facal.

Un momento del montaje Agujas y opio del director canadiense Robert Lepage

Algo se mueve en el teatro. Como diría Einstein refiriéndose a la energía, parece que la escena en estos momentos ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Robert Lepage sugería en estas páginas que o cambia de piel, y llega a nuevos públicos, o está sentenciada a muerte. El director canadiense denunciaba cierta tendencia a codificarse, un proceso que la llevaría inevitablemente al colapso. "La única salida es emplear todas las armas del storytelling para convocar a una audiencia contemporánea que desde el sofá puede atiborrarse de ficción", explicaba.

En opinión de Lepage, el teatro debe ser "acontecimiento" y no cerrarse, ha de convertirse en un punto de encuentro de todas las artes e incorporar las nuevas tecnologías, entre las que se incluye, por supuesto, internet, el ciberespacio. Lo demostró el pasado mes de marzo en el Festival de Otoño a Primavera con su espectáculo Agujas y opio, en el que desplegaba técnicas narrativas del ámbito audiovisual, desde la fragmentación narrativa a la música como recurso envolvente.

Encuentro con la sustancia

Sin los impresionantes medios del gurú de Quebec, la escena española está tomando nota y lucha también por renovarse y abrirse a nuevos registros, aunque no comulgue necesariamente con los malos augurios del creador de la compañía Ex Machina. Carlota Ferrer (El Escorial, 1976), directora de Los nadadores nocturnos, considera que el teatro no muere, el que muere es el público: "Si no somos capaces de crear espectadores jóvenes dentro de quince años los asistentes a los teatros habrán muerto. Hoy, los canales de información, comunicación y de publicidad nos invaden, valiéndose de insólitos recursos expresivos".

Ferrer reconoce en el lenguaje cinematográfico algo muy poderoso que ofrece un abanico infinito de posibilidades, no solo por incorporar audiovisuales sino por utilizar el ojo del espectador como cámara, por el uso del tiempo y, sobre todo, por la interpretación. "Esto se ha conseguido en parte gracias al empleo de micrófonos", precisa a El Cultural la directora de Fortune Cookie, que estudia en estos momentos las posibilidades escénicas de kinect, un sistema informático que detecta el movimiento y que se usa en el de los videojuegos. Junto a Ferrer, forma tándem inseparable José Manuel Mora (Sevilla, 1978), impulsor del proyecto Draft. Inn, uno de los laboratorios actuales más comprometidos con la nueva dramaturgia. Mora se interroga por los dispositivos que debemos usar para relacionarnos y comunicarnos con nuestros contemporáneos, para hacer que la "sustancia" del teatro pueda estallarles de pleno en el alma: "El audiovisual forma parte de nuestra forma de relacionarnos con el mundo. La cuestión es si nos ayudará a contar los conflictos del hombre".


Un momento de la representación de Grooming, de Paco Bezerra

Y si Carlota Ferrer busca en los circuitos de los videojuegos, Paco Bezerra (Almería, 1978) prefiere el ciberespacio. En Grooming, un montaje que en España dirigió José Luis Gómez para La Abadía y que ahora puede verse en el Deutsches Theater dirigido por Erich Sidler, la escena deriva hacia el laberinto del ciberespacio, concretamente en las entrañas de un messenger. "El teatro siempre ha sido una coctelera en donde ha cabido de todo. Creo que está sucediendo de forma natural y evolutiva", explica Bezerra, que cuenta a El Cultural cómo en El señor Ye ama los dragones algunos asistentes se mostraban un poco descolocados: "Pensaban que ciertos recursos estaban más cerca del cine que del teatro. Hay que seguir investigando y no inventar por inventar".

Desde LaZonaKubik Julián Fuentes Reta (Zaragoza, 1978) lidera el proyecto Hard Candy creado en torno a la obra de Brian Nelson. Para Reta, director también de Cuando deje de llover, de Andrew Bovell, llevar otras artes al teatro puede hacerlo más cercano: "Hemos crecido con el cine, la televisión, la publicidad, los videoclips... La renovación es natural. Devolvemos lo que ha sido grabado en nuestro desarrollo. Los nuevos creadores transforman el teatro al usar sus lenguajes naturales. He crecido con el cine y ambos lenguajes se mezclan en mi imaginario", explica citando la "continuidad psíquica" de Chomsky, la revolución narrativa de Kubrick y los ensayos de cultura popular de Walter Benjamin.

En la escena española van permeando poco a poco las ideas multidisciplinares de Lepage, pero también la provocación de Frank Castorf, los juegos narrativos de Lupa y su discípulo Warlikowski o las distorsiones y manipulaciones de Guy Cassiers. "Después de ver a estos magos en acción si no hay dinero es mejor no meterse ahí", señala Carlota Ferrer, quien reconoce no haber podido explorar aún todas las posibilidades que ofrece la tecnología por falta de medios. "Al final, todo queda en un quiero y no puedo", explica mientras planifica Alma y cuerpo, próxima entrega de la directora.

Conmovedor e implacable

La cuestión, para Darío Facal (Madrid, 1978), es cómo y para qué proyectar una imagen o amplificar una voz. Para el director, que lleva ya una década experimentando en escena -desde Morfología de la soledad o Theatre no More hasta Las amistades peligrosas o El burlador de Sevilla, que puede verse en el Teatro Español hasta este domingo-, lo importante no es atraer nuevos públicos sino mantener vivo el pulso escénico: "Si la comunicación es intensa, conmovedora, implacable y expresiva, si las formas que empleamos son honestas, sin imposturas intelectuales ni manierismos, el público de todas las edades llenará los teatros. Sueño con un teatro que consiga emocionar sin sensiblerías ni melodramatismo, que emocione impactando como un concierto de rock o un partido de fútbol".


Una imagen de Los nadadores nocturnos, dirigida por Carlota Ferrer

Para Facal, aunque los micrófonos, las cámaras o los proyectores parecen ajenos al teatro constituyen una válida herramienta de expresión: "Lo importante no es que nos sirvamos de esta tecnología, lo importante es el sentido que le damos, su instrumentalización". Con los nuevos avances tecnológicos y con el fácil acceso a contenidos audiovisuales a través de ordenadores y teléfonos Facal piensa que los espectáculos escénicos en vivo son en estos momentos la primera opción de ocio.

Corazón, hígado y ganas de contar algo son los elementos esenciales que, para Andrés Lima (Madrid, 1961), deben regir el proceso químico de cualquier montaje. "Lepage en ocasiones se va a Marte, y no me parece mal, no lo critico, pero el teatro unas veces sale por creación y otras por rebeldía, sin grandes artificios. Es necesario que se ponga al día pero por el hecho de que no lo haga no significa que vaya a morir. Muchas veces el teatro es algo que tiene que ver con el desarrollo animal de la sociedad", explica Lima, que se encuentra en plena lectura de El jurado, un texto de Luis Felipe Vilches inspirado en Doce hombres sin piedad, de Reginald Rose. Para el director de Urtain, Desde Berlín y Penumbra -obras en las que reconoce la influencia del lenguaje audiovisual- nuestra conexión con la realidad, además de la natural, viene dada a través de las redes y de la TV, un filtro que evidencia la forma con la que nos enfrentarnos actualmente a la ficción”.

Cada equipo creativo debería crear su lenguaje, eligiendo el que mejor se adapte a lo que se quiere contar. Es la filosofía de Pablo Messiez (Buenos Aires, 1974), director de obras como La piedra oscura, de Alberto Conejero. "Si para ello hacen falta proyecciones, o una silla, o una piedra, eso debería dictarlo el trabajo. Toda idea preconcebida nos aleja del ‘acontecimiento' de Lepage. En todas las obras que he hecho he tenido que trabajar el tiempo compartido, lo visible (y lo oculto) y el modo de nombrar en escena”.

Por todo ello, si asumimos que el teatro es un espacio para gestionar el dolor (Carlota Ferrer y José Manuel Mora), un gruñido (Andrés Lima), un ritual configurado biológicamente (Fuentes Reta), un espacio para el lenguaje poético (Darío Facal) y un acto de reunión (Pablo Messiez) hay que permanecer muy atentos al motor que lo mueve y a la energía que lo transforma. Como señala Ferrer, se trata de ir a las fuentes, conocerlas bien y ponerlas en duda hasta destruirlas para volvernos a encontrar con ellas de otra forma, teniendo en cuenta que detrás de una manifestación estética "siempre hay una posición política".


@ecolote

06 d’agost 2015

El teatro busca a su público... fuera del teatro



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31 de juliol de 2015
foto : Un nuevo concepto de espacio escénico surgido a partir de la transformación artística de una vivienda en el centro de Madrid en el que se experimentan nuevos formatos y maneras de entender la creación artística en general y el teatro en particular. (JACOBO MEDRANO)

El teatro español vive una revolución que, paradójicamente, se está llevando a cabo, en gran medida, fuera de los teatros. En los últimos años, una nueva hornada de propuestas escénicas emergentes ha desbordado los teatros tradicionales para colonizar los espacios más insospechados, establecer una relación más íntima con el público y ensayar formatos novedosos.
«Hemos actuado en las celdas de una cárcel en desuso, en las estancias de un palacio del siglo xv, en contenedores industriales y en todas las partes de un teatro excepto en el escenario», ejemplifica Verónica Larios, de la compañía madrileña Microteatro, pionera en el teatro de pequeño formato en España y especializada en ofrecer funciones de menos de 15 minutos para menos de 15 personas. Durante las últimas décadas, el teatro había evolucionado hacia espacios mastodónticos" Barcelona, el otro gran polo de la innovación teatral en España, tampoco ha sido ajena a esta revolución, con iniciativas como la de Pentateatre Atòmic, otra compañía especializada, al menos en sus inicios, en microteatro. La actriz Carla Torres, que ha colaborado con la compañía, explica que los espacios escogidos (una cocina, una azotea, un lavabo o la sala de proyecciones de un cine) «añaden al hecho teatral la sensación de estar viviendo un momento único e íntimo entre el público y los actores». Esta experiencia sirvió a Torres de inspiración para fundar, junto a otros profesionales, la compañía La Peleona, con sede en Badalona, que actúa tanto en teatros convencionales como en espacios alternativos. «La pregunta de cómo llegar al público es lo está moviendo las vanguardias de hoy en día», indica Torres.
Como respuesta, La Peleona ofrece obras de teatro a domicilio, una tendencia cada vez más en boga que permite a los espectadores disfrutar de una obra de teatro en su propio salón.
Pero existen otras iniciativas en las que «el espectador no tiene que desplazarse hasta el teatro, sino que el propio escenario va a buscarlo allá donde esté», asegura Javier Fuentes, creador de Teatro Bus, una original propuesta consistente en ofrecer espectáculos teatrales en autobuses e impulsada por la empresa de transporte de viajeros Arriva Esfera, de la que Fuentes es director general. Otra propuesta interesante en este sentido es el teatro en bares, ensayado en distintas ciudades españolas con notable éxito. Con este tipo de iniciativas, se está logrando despertar la curiosidad de personas en principio ajenas al teatro. Larios considera que «antes había un tipo de público específico que iba al teatro con una cierta frecuencia», mientras que ahora tiene «la sensación de que ese público se ha ampliado» y ha crecido en «todos los sectores, clases y edades». Torres considera que «a veces es bueno descontextualizar el hecho teatral y sacarlo fuera de las salas para acercarlo a gente que de otro modo nunca iría a ver un espectáculo de teatro». «Durante las últimas décadas, el teatro había evolucionado hacia espacios mastodónticos, cuanto más grandes y con más equipación técnica de última generación, mejor. Parecía descabellado o inútil abrir un espacio pequeño y sin elementos tecnológicos; ahora, todo ha cambiado», explica José Martret, de La Casa de la Portera, un espacio escénico ubicado en una casa en el barrio madrileño de Lavapiés que fue completamente decorada para interpretar una obra de teatro que se desarrollaba en las diferentes habitaciones.
Tras consolidarse como uno de los templos pioneros del nuevo teatro madrileño, el pasado junio cerró sus puertas, pero sus fundadores han repetido la experiencia en La Pensión de las Pulgas, otra casa convertida en escenario teatral en el centro de Madrid.
La crisis ha ayudado a dar un empujón ¿A qué se debe esta apuesta por hacer teatro fuera del teatro? Las compañías consultadas no niegan la dificultad para las propuestas emergentes de lograr hacerse un hueco en los teatros tradicionales. Además, «no podemos dejar de lado que esta revolución ha llegado precisamente en un momento complicado económicamente, en especial para el sector cultural español», señala Fuentes.
Bajo su punto de vista, «seguramente ya existía un caldo de cultivo para la aparición de nuevas apuestas artísticas, y la crisis ha ayudado a darle un gran empujón a las innovadoras iniciativas que pueden democratizar la oferta cultural».
Sea como sea, todas las compañías consultadas subrayan que la búsqueda de nuevos espacios es, sobre todo, una apuesta artística. «Las escenografías de verdad te llevan a lugares de verdad: están llenas de vida, de energía; no son de quita y pon», subraya Bernat Gran, de la compañía mallorquina Idealogia, que, además de buscar espacios no convencionales para sus espectáculos, también ofrece ensayos abiertos al público en lugares como «discotecas, sótanos, hoteles abandonados, cementerios, acantilados, aeropuertos o concurridísimos pasos de peatones», adonde llevan a los personajes para ponerlos a prueba.
A su modo de ver, «cada espacio es una oportunidad para descubrir muchísimo más de cada personaje». Gran pone como ejemplo una anécdota: «Entrenando Hamlet en un cementerio, de repente estábamos ante la tumba 666: saber incorporar eso llenó de vida el espectáculo». Esta nueva forma de hacer teatro va más allá de simplemente usar nuevos espacios escénicos. Una de las características comunes a casi todas las propuestas innovadoras es la cercanía entre actores y público, favorecida por los espacios reducidos, sin una clara diferenciación entre escenario y butacas, y por el aforo limitado que suelen tener estos espectáculos. En palabras de Martret, los espectadores valoran «la intimidad que se crea entre los actores/personajes y ellos: viven una nueva experiencia teatral y lo agradecen».
Además, este tipo de formatos y espacios, al romper las barreras entre espacio escénico y público, favorece la participación de los espectadores en las obras. Aunque, en palabras de Torres, «no siempre es fácil, porque de alguna manera estás rompiendo ciertas convenciones y a veces la gente no sabe cómo debe comportarse o cuáles son los límites que la experiencia propone», asegura que «en la mayoría de las ocasiones, el público sale feliz y conmovido, con la sensación de haber vivido algo nuevo». En este sentido, Larios señala que «también se puede innovar en cuanto a la forma de presentación del espectáculo y en cuanto a que el espectador sea un ente activo que participe de esa forma e interactúe con el espacio», como por ejemplo en Águilas Calvas, una obra de Felipe Curiel dirigida por Fernanda Muchico «en la que los actores están colgados del techo en plena caída de un avión y el espectador ve la obra tumbado en el suelo, apenas a un metro bajo los actores».

Como resume Gran, «el público ya no quiere ser un mero espectador», sino que «quiere vivir» el teatro. Dentro o fuera de las salas.

08 d’abril 2015

Qualitat, feina i públic: l’objectiu de les noves subvencions al teatre



publicat per
Laura Serra

Cultura remodela els ajuts a sales i productores després de 10 anys
foto : El públic del Teatre Romea durant una funció. / MANOLO GARCÍA

“Qualitat, feina i públic” és el mantra que el conseller de Cultura, Ferran Mascarell, assegura que ha repetit al seu equip en els últims anys per marcar els objectius de l’administració en el sector de les arts escèniques. Qualitat, feina, públic. Finalment, ahir, el departament va explicar el nou model d’ajuts públics que ha implantat i que reformula un “sistema envellit” creat a finals dels anys 90. La necessitat de modernitzar els ajuts, a més, ha coincidit amb “l’ensorrament” del sistema teatral català motivat tant per la crisi del consum com per “polítiques errònies i punitives” contra la cultura executades des del govern espanyol, lamentava Mascarell.

El nou sistema d’ajuts pretén solucionar dos desajustos greus: el primer és que es prioritzava la producció d’espectacles per sobre d’aspectes crucials com l’exhibició dels muntatges -és a dir, es premiava fer noves obres sense valorar el públic que aconseguien-, i el segon que per a les empreses més joves era difícil accedir als famosos convenis triennals. “Qui tenia subvenció estable es pensava que era eterna”, criticava el conseller. Aquestes són les novetats essencials del nou sistema d’ajuts a les arts escèniques.

Atenció a tota la cadena de valor

S’han ordenat els ajuts en cinc apartats: creació, producció, exhibició, mercat i públic. La producció i l’exhibició són les dues potes que continuen rebent més atenció i recursos, tant per a equipaments públics com per a projectes privats. Però el sistema també inclou beques per a recerca i formació i suport a centres de producció i a associacions professionals. Dos aspectes que avui es consideren crucials són la generació de mercats (via festivals estratègics o plans d’internacionalització) i la creació de públic (amb eines com els tallers de l’espectador o els premis sectorials).

Suport al procés de creació

El 2014 vencien els convenis triennals que rebien la majoria de sales i diverses companyies històriques. Aquests ajuts són els que han patit més canvis. No només perquè se n’han ampliat els destinataris -es repartiran els diners entre més candidats-, sinó perquè es tracta d’una subvenció modulable en funció del projecte artístic que es presenti. Les companyies podran aspirar, en funció de la seva capacitat de producció, a ajuts anuals de fins a 40.000, 80.000 o 140.000 euros per desenvolupar un projecte artístic. Però, a més, podran sol·licitar suport per a produccions concretes de 170.000 a 825.000 euros pels tres anys. En resum, les companyies rebran un total de 196.500 euros, 370.000 euros o 790.000 euros en tres anys per produir entre 2 i 8 muntatges durant aquest període. La filosofia és produir menys que abans i dedicar més temps a la creació per apujar el llistó qualitatiu.

Tria de 30 projectes estables

Una comissió especialitzada ha triat les 30 empreses, companyies i teatres, en comptes de les 21 que tenien conveni fins ara. Els escollits han sigut 5 empreses amb una capacitat de producció gran (Bitò, Focus, La Perla 29, Dagoll Dagom i el Teatre Romea), 10 projectes mitjans (Anexa, FEI, La Seca, T de Teatre i la Sala Beckett, entre d’altres) i 15 empreses més petites que s’estrenen en els ajuts triennals (com la Sala FlyHard, Atrium, Les Antonietes, Pepa Plana i La Brutal). Qui n’ha quedat fora pot optar a altres ajuts, reintegrables o no. De fet, la intenció és que les empreses vagin saltant de categoria i al final els sigui més rendible guanyar-se el públic que guanyar-se la subvenció. Els ajuts a les arts escèniques s’acosten als 13,6 milions d’euros (el 2014 va pujar un 16,5% respecte a l’any anterior), dels quals gairebé 11 milions són per al sector privat. A més, 18 milions van destinats als equipaments nacionals (Liceu, TNC, Lliure i Mercat de les Flors).

Claus: l’exhibició i el territori

“El sector té una dependència molt gran de l’administració. El 50% dels ingressos són públics. Cal una relació més sòlida amb els consumidors”, diu Mascarell, que insisteix en la gran capacitat per créixer que tenen els teatres del territori. Per això hi ha línies d’ajuts a l’exhibició i crèdits reintegrables per empènyer les empreses a fer gires. Lògicament, reben més punts per a ajudes els espais que programin obres que l’administració ha contribuït a produir, de manera que es garanteix la sortida al mercat de les obres subvencionades. També s’han reformulat els convenis amb els equipaments municipals de capitals de comarca i l’oferta al territori (el Programa.cat consta d’un catàleg obert d’espectacles dels quals s’ajuda a pagar el caixet). La conselleria assegura que ja s’ha començat a notar la recuperació del teatre a tot el país.

Les 30 empreses que obtenen conveni triennal 2014-2017:

Bitò Produccions
Focus
La Perla29
Serveis Actualitzats de l'Espectacle (Anexa)
Factoria Escènica Internacional
La Brutal
Dagoll Dagom
T de Teatre
Farrés Brothers
Les Antonietes Teatre
Pepa Plana
La Baldufa
La Seca Espai Brossa
Sala Beckett
Teatre Romea
La Villarroel
Tantarantana Teatre
Versus Teatre
Teatre Gaudí
Sala Muntaner
Jove Teatre Regina
Sala Flyhard
Teatre Almeria
Sala Atrium
Teatre del Raval
Antic Teatre
Sala Trono
La Planeta
Teatre de Ponent

Teatre de l’Aurora

04 de març 2015

Actores argentinos en España: una pasión de ida y vuelta



publicat per
27 de febrer de 2015
Feliciano Tisera

Los profesionales del teatro argentinos (profesores, actores, directores) han sido parte importante del desarrollo de las artes escénicas en España desde que, a finales de la década de los 70, comenzaron a llegar, huyendo de la dictadura militar que asoló Argentina entre 1976 y 1983. Esa primera oleada vino a ofrecer a la escena española una forma diferente de hacer teatro. Si España era una referencia por su rica historia dramatúrgica, en Argentina se había gestado una nueva forma de actuar.  Javier Bardem figura entre los actores que se formaron con el argentino Juan Carlos Corazza “Creo que el ‘modo argentino’, si este concepto existe, implica una gran naturalidad en la interpretación y la aceptación por parte del actor de un profundo compromiso en la construcción del personaje y en el momento de la encarnación del mismo”, explica Fernando Griffell, argentino descendiente de catalanes. Su abuelo llegó al país latinoamericano en 1911, y hablaba en catalán con su hijo, el padre de Fernando. Él recorrió el camino inverso. Llegó a Barcelona escapando del horror del terrorismo de Estado. Empezó a impartir clases en 1978, y dos años después fundó la escuela de teatro La Casona, que en 2015 cumple 35 años de formación teatral en la Ciudad Condal.  En Madrid, los argentinos que escapaban de  la dictadura también sentaron escuela. Los más conocidos son Juan Carlos Corazza y Cristina Rota, quienes se han convertido en referencia en la formación actoral para cine y televisión. En sus escuelas aprendieron los rudimentos de su trabajo actores que lograron fama: una tradición de los Goya es que Javier Bardem agradezca a su maestro Juan Carlos Corazza cada vez que sube al escenario a recibir una estatuilla. Y este nuevo modo de trabajar con los actores se desplegó en escuelas no institucionalizadas que fundaron los argentinos, una alternativa a la formación reglada universitaria o el academicismo de las escuelas superiores. “En ese momento (1980), solo existía en Barcelona el Instituto del Teatro y un taller escuela de mimo y claqué: nuestro centro nació como una verdadera opción a la formación institucionalizada y como escuela privada organizada para formar actores”, cuenta Griffell.

Un puente teatral
Para entender el aprecio que genera en España el teatro argentino, vale un ejemplo: en esta temporada, las dos principales ciudades españolas rinden homenaje al teatro argentino. En el Teatre Lliure de Barcelona se ha programado un ciclo con cuatro montajes con directores y/o intérpretes del país latinoamericano. El dramaturgo, actor y director Claudio Tolcachir, el maestro Daniel Veronese, las actrices Cristina Banegas, María Onetto y Malena Alterio (un claro ejemplo de hispanoargentina) y el actor Federico Luppi, son algunos de los que pasaron o pasarán por el mítico teatro barcelonés esta temporada. El Ayuntamiento de Madrid, por su parte, llegó a un acuerdo de hermanamiento para desarrollar actividades culturales conjuntas con la capital argentina, cuyo primer hito es Buenos Aires-Madrid, un puente teatral, una alianza entre el coliseo en activo más antiguo del mundo, el Teatro Español, y el Teatro San Martín de Buenos Aires para desarrollar actividades conjuntas. Por ejemplo, en Buenos Aires, un equipo argentino va a representar la obra de Fernando Arrabal El arquitecto y el emperador, y en 2016, con motivo del 400 aniversario de la muerte de Cervantes, en el Teatro Español de Madrid se representará El cerco de Numancia, con montaje del propio director de la sala, el madrileño Juan Carlos Pérez de la Fuente, y con un reparto compuesto por actores argentinos.

Unidos por la lengua
Madrid y Buenos Aires son las capitales mundiales del teatro en español. La fuerza del idioma común hace que estas plazas se potencien y que una plaza con una gran tradición teatral como Barcelona quede muy relegada a nivel internacional por lo acotado de la influencia de su lengua. “El castellano que se usa en Madrid está abierto a muchas sonoridades y, por tanto, el teatro allí es receptor de muchas culturas y riquezas que conllevan un mestizaje fecundo. El catalán, siendo una lengua de inmensa riqueza, no se usa ni en el resto del Estado ni en el resto de los países que viven en español, como Argentina”, explica Griffell, quien pide una mayor apertura al español en las salas barcelonesas. “Estamos seguros, y esto se sabe y se añora en la sociedad barcelonesa, que si los teatros de la ciudad abriesen sus escenarios al castellano (local y foráneo), Barcelona sería insuperable y verdaderamente insustituible en su doble oferta lingüística teatral”, señala Griffell. Es difícil encontrar butacas vacías en los teatros argentinos Eso da seguridad. Aunque lleve casi 40 años en Cataluña, Griffell considera que la relación del actor argentino y el público es tan especial que conforma un ADN actoral muy particular que hace que se valore especialmente en España: “En Argentina, la relación entre el público y ‘sus’ actores es entrañable. El público acompaña y enaltece con su presencia la labor artística de este colectivo. Es difícil encontrar butacas vacías en los teatros argentinos. Eso da seguridad y justifica cualquier esfuerzo de los muchos que realizan los actores en aquel país. Ese esfuerzo y esa entrega, tan agradecida por ‘su’ público, genera propuestas originales, de enorme amplitud estilística y de altísima calidad. Y eso es lo que ellos aportan allí donde van: una especial vivencia del hecho, excepcional, de ser actor”. A cambio de recibir artistas escénicos de  tanta calidad, las capitales españolas, principalmente Madrid y Barcelona, ofrecen a la gente de teatro argentina una mirada amiga y atenta a sus propuestas, así como estructuras y equipamientos de última generación; y, en los niveles altos de la profesión, proyección europea y retribuciones económicas muy considerables en comparación con las de su país de origen.

Huyendo de la crisis
En los últimos años de la década de los 90 y los primeros de siglo XXI, Argentina sufrió una grave crisis económica que provocó otra oleada de inmigración, en este caso por motivaciones principalmente económicas y de perspectivas de futuro. Como era lógico, España fue uno de los principales destinos elegidos por los emigrantes argentinos, entre los que se encontraba gente del teatro. Los emigrantes de la dictadura ya habían sentado las bases del prestigio de los maestros de teatro argentinos, pero esta nueva oleada tenía delante de sí el desafío de estar a la altura de las circunstancias. Además del reto, más importante aún, de ganarse el sustento. Pero algo había cambiado. “Teatralmente, me siento más lejos de la generación anterior de argentinos, la que vino con la dictadura, que de los españoles de mi generación, los que tienen entre 30 y 40 años: entendemos el quehacer teatral desde un lugar más práctico”, explica Jorge Sánchez, un director argentino afincado en Madrid desde 2002. Según Sánchez, entre los 70 y los 90, “en Argentina se ha evolucionado bastante en formas de trabajo, en superar algunas escuelas, algunos métodos, y nos hemos adentrado más en una forma más práctica, más dinámica; y aquí uno se encontraba con cánones que en Argentina ya no se desarrollan”. Llegó becado por una fundación argentina para cursar dos años de estudio con el maestro José Sanchís Sinisterra. Cuando la beca terminó, decidió quedarse. Impartió clases, montó la compañía La Cantera, con la que actuó por todo el país, hasta que en 2008 tomó la decisión de tener un pie en cada lado del charco. “Entre 2008 y 2013 he estado trabajando una mitad del año en cada país”, señala. Sin embargo, en el año 2014 volvió a sentir la  llamada de España. En el tiempo que pasó en Argentina se relacionó con españoles que iban allí a hacer teatro, y retomó el contacto laboral en Madrid. “Sentí que tenía que quedarme en Madrid de nuevo: hay una dinámica artística interesante, la gente está empezando a trabajar desde otros parámetros, hay un movimiento nuevo que en 2008 no se producía”, explica Sánchez, que acaba de estrenar como director la obra Líbrate de las cosas hermosas que te deseo en una sala independiente de referencia, Cuarta Pared, donde había trabajado como profesor. La autora del texto es la burgalesa María Velasco: otro ejemplo de trabajo conjunto teatral entre españoles y argentinos.

Intercambio cultural
“Hay una historia de intercambio: los españoles que durante la dictadura de Franco desarrollaron su faceta artística en Argentina generaron ese interés de los argentinos por España, y después, los argentinos que vinimos. Hay una reciprocidad muy grande, lo que hace muy fluido el trabajo entre argentinos y españoles”, explica. Entre esos inmigrantes de la segunda tanda, en el año 2000 llegó Diego Bergier, un actor y profesor de teatro que también ha tenido idas y vueltas entre España y Argentina, hasta que decidió radicarse definitivamente en la capital española. En pocos años ha logrado afianzarse hasta tener su propia academia y capitanear su compañía profesional. Tras desvincularse de un teatro independiente del barrio madrileño de Lavapiés, donde empezó a trabajar cuando llegó, montó junto a un socio argentino, Fernando Orecchio, una escuela en la misma plaza de Tirso de Molina en 2003, hasta que en 2006 le picó el gusanillo del regreso a Argentina. “Me comí dos asados y ya me quería volver. Ahí me divorcié de Argentina: mi país nunca me abrió los brazos, siempre me la hizo complicada, me puso palos en la rueda”, lamenta. La clave ha sido ir creciendo poco a poco sin tomar riesgos innecesarios A los pocos meses estaba de vuelta. Y no le fue nada mal: empezó alquilando una sala para impartir clases, y a los cinco meses ya había alquilado dos; después, un local pequeño en la Puerta de Toledo de Madrid, hasta que logró conseguir una escuela de dos plantas, en donde, además, tiene una sala para representar obras: el Estudio Teatro Madrid. “La clave ha sido ir creciendo sobre lo concreto, poco a poco, sin tomar riesgos innecesarios”, explica. Por eso, se centra más en la fidelización de los alumnos que tiene que en la búsqueda de nuevos pupilos. Y los mima.  La compañía es un buen ejemplo de la integración: dos argentinos (él y Alejandro Feijóo, que también es dramaturgo y autor de tres de las seis obras que representó la compañía en los dos años que lleva de vida), y el resto, españoles. En general, los argentinos trabajan mucho y bien, pero no son gregarios.

Una cantera inagotable

“No estamos especialmente unidos los argentinos del teatro. Alguna vez hicimos un intento de agruparnos pero no funcionó, porque cada uno tenía muchos compromisos con su propio trabajo”, reconoce Bergier. Y traza una analogía futbolera: “En el teatro pasa algo parecido a lo que ocurre en el fútbol. Argentina tiene una cantera inagotable, que viene a España a seguir desarrollándose. España aprovecha el talento argentino y nosotros aprovechamos las mejores condiciones de trabajo y de posibilidades profesionales que hay aquí. Ambas partes ganamos”, explica Bergier. Pero si Sánchez o Bergier han logrado hacerse un hueco destacado en Madrid, más complicado lo tienen los que eligieron ciudades más pequeñas. Como Carlos Elizalde, que llegó en 2003 a actuar en una obra, convocado por un director que confiaba en él. Y se quedó. En Murcia. Elizalde también disfrutó de las mieles de la época dulce de la primera mitad de la década del boom inmobiliario: “En ese momento se viajaba mucho; impartí talleres en Suiza, el Instituto Cervantes me encargó montar El Quijote y lo representamos en Malasia; estábamos bien”, cuenta. Su compañía invirtió en equipamiento escénico, una furgoneta, e iba para adelante económicamente. Hasta que la burbuja explotó. Y ahora este actor, director y dramaturgo se las rebusca para llevar a cabo sus obras con el mínimo presupuesto posible. “Ahora, en 2015, monto por segunda vez una producción enteramente mía, sin pedir ningún préstamo, ya que la crisis me tiene acobardado; pero es normal: no quiero contratar a gente si no sé si le voy a poder pagar”, confiesa. Igualmente, Elizalde no se queda quieto: está terminando un máster en gestión cultural e imparte algunos talleres de teatro. Cuando cuadra. Y mientras tanto, explora esa nueva forma de hacer teatro que son los unipersonales de presupuesto inexistente. “Estoy tomando otro rumbo creativo”, dice. Los especialistas argentinos del cine resultan mucho más económicos Y es que en una ciudad pequeña como Murcia no hay un desarrollo económico que permita que haya un público nutrido para teatros independientes. Además, de la Escuela de Arte Dramático de esa ciudad se licencian todos los años nuevos profesionales de las artes escénicas que entran a competir a un mercado muy pequeño. “No me compensa estar en Murcia, está muy parado”, señala, reconociendo que es cuestión de tiempo que se traslade a Barcelona o Madrid, donde supone, quizás con razón, que tendrá más posibilidades de desarrollar su creatividad. “Aquí somos muchos para un mercado pequeño, esto no es como Madrid y Barcelona, donde hablamos de millones de personas, de mucha dinámica económica, de mucha influencia externa, que genera un caldo de cultivo hermoso”, asegura, esperanzado. En la reciente edición de los Oscar, la representante latinoamericana ha sido una coproducción española, que compitió como argentina: Relatos salvajes. Es una de las tantas coproducciones entre ambos países, un negocio redondo para los dos lados. «La colaboración se basa, fundamentalmente, en cuestiones económicas: los actores y técnicos argentinos, y demás especialistas del mundo del cine, resultan mucho más económicos a las productoras españolas que los de aquí. Si a eso le sumamos una extraordinaria conexión entre los creadores de las dos orillas y un excelente material humano de las dos partes, que bien combinado pueda dar verdaderas maravillas, la colaboración es lógica, natural y deseable», dice Fernando Griffell.

07 de gener 2015

Pocos estrenos para capear el temporal



publicat per
29 de desembre de 014
José Gabriel López Antuñano

Las compañías de Castilla y León mantienen el repertorio ya existente y se apuntan al formato de un solo actor para afrontar 2015. Por el momento solo Azar anuncia nuevo espectáculo para el año que llega
Pocos estrenos para capear el temporal
ICAL
La crisis económica y la subida del IVA no ha golpeado a las unidades de producción del Ministerio de Cultura, la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), el Centro Dramático Nacional (CDN) o la compañía Nacional de Danza (CND). Con presupuestos menores se han defendido y las propuestas con mayor o menor aceptación han dependido del talento de los artistas.

Otros teatros públicos con producción propia, como el Teatro Español o las Naves del Matadero, dependientes del Ayuntamiento de Madrid, el Teatro Nacional de Cataluña (TNC) o el Teatro Lliure, radicado en Barcelona, pero dependiente de un consorcio de administraciones catalanas, al que se suma el Estado a través del INAEM, han capeado el temporal con dignidad y sin muchos agobios. Algunos de estos teatros han recurrido a coproducciones con compañías privadas, que disponen de la función para su explotación, libre de gastos de producción una vez estrenada.

Los problemas económicos han sobrevenido a las empresas privadas, que han decrecido en contrataciones y espectadores. En España, se ha pasado de 19,5 millones de espectadores en 2008 a 12,8 millones en 2013. Las grandes empresas han afrontado la crisis con títulos seguros, reparto con famosos, menor número de personajes y escenografías transportables en furgoneta, donde ha eclosionado el vídeo, no como elemento dramatúrgico, sino como tramposo ambientador de una escenificación. Además, algunas empresas bajaron mucho sus caché, estrechando los márgenes de beneficio para sacar del mercado a compañías medianas, que empezaban a hacerles sombra en épocas de bonanza.

Ha empeorado la calidad, ha decrecido el riesgo artístico de la oferta privada y se han resentido sus estructuras, pero ninguna «grande» ha desaparecido. La crisis se ha cebado de manera especial, en el teatro, con las pequeñas y medianas empresas, que es la dimensión de las de Castilla y León. En la actualidad, hay veinticinco compañías, pero con una actividad baja y algunas en situación crítica.

Afrontan el 2015 con preocupación, ofertando un repertorio estrenado tiempo atrás. Pocos espectáculos estrenados o pendientes de estreno en 14/15: Sólo Azar Teatro, anuncia una nueva producción, Y en mi corazón el dardo, un espectáculo unipersonal, dirigido por Javier Esteban.

Al formato de un solo actor en escena, se apuntan otras estrenadas en 2014, El penal de Ocaña, dirigido por Ana Zamora (Nao d’Amores), Última transmisión, dirigido por Diego Palacios (Es.Arte) o 20 de noviembre, dirigido por Nina Reglero (Rayuela). Otras compañías, como Corsario o Rayuela, estrenaron producciones más convencionales, Clásicos locos, entremeses cómicos dirigidos por Jesús Peña, y Lovers, un musical de Rayuela, dirigido por Reglero, que les cuesta moverlo por el número de actores en escena.

Si el teatro resulta complicado, la danza contemporánea es un empeño imposible: Hojarasca (Cartografía del cuerpo en un espacio arquitectónico), Ballet Contemporáneo de Burgos o Es.Arte (Goldberg) tienen coreografías de calidad a la espera de tiempos mejores.

El teatro infantil, menos exigente en recursos económicos de producción, cuenta con cierta presencia y en él se han refugiado compañías que antes no lo frecuentaban, uniéndose a otras de siempre, Quimera de Plástico, Bambalúa, Cándido o Teloncillo, que ha encontrado un nicho de mercado en el teatro para bebés, que con periodicidad programa el Calderón de Valladolid.


Con una radiografía de las artes escénicas en la Comunidad que diagnostica un enfermo con mala salud, las compañías emergentes, con jóvenes profesionales con buena preparación, Cuarteto, Dram, Valkiria, Malalengua, etcétera, se encuentran postergadas y algunas ya han hecho las maletas en busca de otras regiones.

10 de juny 2014

L’escola, un magnífic escenari



publicat per
www.ara.cat
7 de juny de 2014
Marta Espar

El teatre és un gran vehicle per expressar emocions i fixar aprenentatges

Es pot estudiar el descobriment d’Amèrica a partir d’un llibre de text d’història. O preparant una obra de teatre en què els alumnes representin Colom i el seu seguici i es construeixin caravel·les. Es pot aprendre tot sobre l’aparell circulatori mirant i memoritzant les il·lustracions d’un llibre. O a partir d’un joc en què els nens i nenes representen tot el procés i després el que han après en un vídeo penjat al blog de l’escola.

El teatre i el joc teatral tenen un gran potencial no només com a assignatura -que encara brilla per la seva absència als currículums- sinó també com a vehiculador de l’aprenentatge, és a dir, per repassar o conèixer els conceptes que s’estudien. I el resultat és sempre enriquidor, perquè, segons els mestres que ho practiquen, els conceptes queden més fixats a la memòria. I els alumnes s’han sentit molt més motivats que no pas asseguts durant una hora a la cadira com en una classe magistral. De fet, són moltes les teories de pedagogs com Edgar Dale, Georges Laferrière i Ken Robinson que conviden a aprendre a través del joc, l’experiència, l’activitat o les tècniques teatrals.

“El teatre hauria de formar part de l’escola”, assegura Ana Patricia Jiménez, pedagoga teatral de Bambolinó, un projecte ideat per consolidar les arts escèniques com a vehicle d’aprenentatge que dissenya jocs i estratègies teatrals “a mida” per a les escoles que els ho demanen. Pot ser un curtmetratge per treballar el món del cinema o bé dinàmiques per entendre i representar conceptes d’història o de medi. En tot cas, segons Jiménez, el teatre no hauria de ser una extraescolar, sinó una assignatura vehicular que permetés repassar conceptes o expressar i treballar emocions. “Els jocs i les dinàmiques teatrals, a més, els permeten socialitzar-se, situar-se en l’espai, creure en ells mateixos, estimular la seva creativitat individual i despertar i comprendre millor les seves pròpies emocions”, afegeix aquesta pedagoga especialitzada en teatre en l’educació. “Existeix una veritable mancança emocional en el viatge d’aprendre, perquè encara s’està educant com fa 30 anys, oblidant que la societat futura demanarà joves emprenedors educats de manera integral, a partir de propostes lúdiques i que impliquin la vivència del coneixement”, insisteix la pedagoga.

Teatre i educació

Tomàs Motos, director del postgrau Teatro en la Educación de l’Institut de Creativitat i Innovacions Educatives de la Universitat de València, un dels especialistes amb més experiència i coneixement en aquest tema, coincideix plenament amb les valoracions anteriors. Segons Motos, el teatre aplicat a l’educació és un instrument didàctic i per al desenvolupament emocional que permet donar sentit a l’alumne, com a individu complert en una educació integral. Aquest pedagog, autor de nombrosos llibres, com Otros escenarios para el teatro (Editorial Ñaque), parla de “trencar les matèries” i ensenyar a partir de projectes -tal com ja es fa en força escoles catalanes-, en els quals el teatre i les seves tècniques esdevinguin un element vehicular.

Què aporta el teatre a l’educació? Motos parla de les 5 C que conformen una educació completa: la de cervell -aspecte cognitiu-, la de cor -emocions-, la de cos -viure la corporalitat-, la de cultura -en un context sociocultural- i la de creativitat. Però, malgrat els beneficis, el teatre, segons el pedagog, segueix estant “al marge del marge de l’educació a l’estat espanyol”. Per què?

Tot i que la societat sembla tenir una imatge molt positiva de les arts, se les segueix rebutjant perquè se les considera poc útils. “Els pares acostumen a recomanar com a optatives als seus fills una segona llengua o informàtica, però no teatre”, exemplifica Motos. Tampoc existeix una assignatura de teatre al currículum, sinó que el seu contingut està repartit entre el temari de literatura -pel que fa a la història de l’espectacle o el gènere dramàtic- i el d’educació física -pel que fa a l’expressió corporal-. Tampoc no té un professorat específic, sinó que normalment apliquen tècniques teatrals els professors de llengua o els tutors amb una visió integral però per motivació pròpia.

I sobretot, Motos, igual que la pedagoga de Bambolinó, reclama més formació per al professorat perquè puguin portar l’escena a les seves aules. “Molt poques escoles de magisteri tenen la matèria de dramatització, només algunes la donen en el context de la literatura infantil i, per tant, redueixen el teatre al text”, matisa el professor. El postgrau que ell dirigeix, per exemple, és de formació contínua. “El teatre és una experiència estètica motivadora”, remarca Motos. I en un país amb alts nivells de fracàs escolar, insisteixen que pot oferir un ampli ventall de possibilitats per motivar els alumnes i millorar resultats.

Emocions i denúncia

Iván Morales, actor, director i guionista, va escriure Jo mai, una obra de teatre trencadora i engrescadora que porta el còctel d’emocions i vivències d’un grup de joves a escena, “amb la idea de representar i portar a la platea gent que normalment no és al teatre”. Donar veu a qui no en té, resumeix. El Maxi, un dels personatges, encarnat pel jove actor Oriol Pla, té problemes de salut mental. Per preparar-lo, la companyia Prisamata (www.ciaprisamata.com ) va contactar amb el Servei de Rehabilitació Comunitària per a Joves de la Fundació Tres Turons (www.els3turons.org ), un centre concertat de la Xarxa de Salut Mental i Addiccions de l’Institut Català de la Salut (ICS), per parlar amb uns quants joves amb problemes de salut mental i fer amb ells un curs de teatre que permetés dibuixar el personatge. “Després de conviure amb ells, vam trencar tot el que havíem construït fins al moment del personatge i vam aprendre a no simplificar ni estigmatitzar, sinó bàsicament respectar”, explica Morales.


Gemma Brió (www.gemmabrio.com) va posar el tema de la mort perinatal sobre l’escena en escriure Llibert, una obra valenta i arriscada en què les coses es diuen com es pensen i els pensaments i els sentiments sovint no són políticament correctes, però produeixen un efecte alliberador en el públic perquè estan carregats de veritat. Juntament amb les actrius Tàtels Pérez i Mürfila, dirigides per Norbert Martínez, donen cos a totes les emocions que la mort d’un nadó provoca, sense oblidar altres temes com l’amor, l’amistat i les relacions socials en situacions límit. “L’art és un dels vehicles més importants per a la denúncia i la consciència social”, assegura l’actriu. Llibert es podrà veure a Banyoles el 21 de juny en el marc del Festival Aphonica i a la tardor tornarà a girar.

19 de febrer 2014

Augmenta el trànsit al ‘pont aeri’ teatral



La crisi i la regeneració d’estils afavoreixen el tradicional transvasament entre les escenes de Barcelona i Madrid

publicat per
www.ara.cat
16 de febrer de 2014
LAURA SERRA  

UNIR DUES COMPANYIES
 La Kompanyia del Lliure comparteix escenari amb la Joven Compañía de Teatro Clásico, primer a Madrid i després a Barcelona.
Ja és possible anar a dinar a París i tornar a ser a casa a l’hora d’anar al llit, però encara no es pot assistir a una estrena teatral a Madrid -de fet, ni tan sols a Girona- i tornar a dormir a casa amb AVE, ni avió. Tanmateix, vivim una temporada en què sembla que és innecessari. La cartellera madrilenya està atapeïda de produccions catalanes, que ja han passat o passaran pels teatres barcelonins ( El crèdit, Burundanga, El policía de las ratas, La violación de Lucrecia, Julio César, El cabellero de Olmedo, etc.). I a la inversa: del Paral·lel a la plaça Urquinaona, els nostres teatres programen un degoteig incessant d’espectacles de factura madrilenya ( El crítico, Más sofocos, El principito, El Brujo, Conversaciones con mamá, etc.).

L’escena catalana i la madrilenya mantenen tradicionalment una estreta relació laboral que funciona per cicles, apunta el crític teatral Santi Fondevila. La situació actual, però, no és només fruit de casualitats sinó la confluència de diversos factors. El més conjuntural és la crisi de producció i de públic, que ha urgit teatres i empreses a buscar coproductors i espais per rendibilitzar les propostes. “Sens dubte: ja no podem fer res sols. Necessites aliances de tot tipus. Però no serveixen només per poder fer un espectacle a nivell econòmic, també és fructífer a nivell artístic”, diu el director Lluís Pasqual, citant la trobada entre la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico i la Kompanyia del Lliure a El caballero de Olmedo.

Barcelona i Madrid ja no s’autoabasteixen. “Hi ha mercat, però no hi ha oferta de produccions, i hem d’aprofitar aquest forat -explica César Martínez, director de comunicació de Focus-. Algunes produccions ja les pensem perquè després tinguin vida a Madrid. Si creus que funcionarà, surt a compte fer la traducció i els canvis de repartiment”. Els canvis d’actors sempre són per col·locar-hi cares conegudes: a Qui té por de Virginia Woolf? va ser Emma Vilarasau per Carmen Machi. “Donen molta importància als caps de cartell i a la gent famosa de la tele”, coincideix Oriol Broggi. També passa a la inversa, d’allà cap aquí: La ratonera d’Agatha Christie que es podia veure al Teatre Amaya canviarà de cares per aterrar a l’Apolo.

Paradoxalment, la crisi ha donat a Focus l’oportunitat de guanyar quota de mercat a Espanya, perquè hi ha menys empreses amb capacitat de fer gires. La caiguda de l’oferta de produccions grans també ha fet que coprodueixin més amb empreses privades espanyoles i importin títols. Les companyies mitjanes, en canvi, com La Perla 29 i la Heartbreak Hotel d’Àlex Rigola, només s’atreveixen a fer el salt a Madrid si els empara un teatre afí. “Arriscar-te a anar a un teatre comercial pot ser la mort, per a nosaltres -diu Broggi-. Amb experiències com les d’Animalario et pots enganxar els dits”.

Històricament ha sigut més fàcil que viatgin els talents individuals: els actors -perquè a Madrid hi ha més indústria audiovisual, i la fama televisiva dels intèrprets pot obrir la porta a produccions teatrals catalanes- i directors estrella -aquesta temporada fan estada a Madrid Lluís Pasqual, Carme Portaceli, Oriol Broggi, Josep M. Mestres, Àlex Rigola, Sergi Belbel, Xavier Albertí, etc.-. La facilitat d’intercanvi també depèn de “les persones que hi ha als equipaments”, apunta el director del TNC, Xavier Albertí, i es podria citar aquí Mario Gas, Pere Pinyol, Josep Maria Pou, Pasqual, etc. Un cartell, al final, depèn del coneixement, l’entorn, els contactes i les afinitats personals de qui programa. “Jo a Madrid m’he trobat companys de viatge i també autèntics impresentables darrere d’institucions públiques incapaços de mantenir la seva paraula, i això diverses vegades i en etapes diferents. Les companyies madrilenyes estan en una situació més precària”, opina Rigola.

Finalment, Xavier Albertí encara apunta un altre motiu pel qual es pot explicar el trànsit dens en el pont aeri teatral, i és una certa regeneració estilística del teatre madrileny que l’està transformant en essència, i que farà que arribin aquí aquestes propostes i directors -l’exemple més clar és Miguel del Arco, en cartell al Lliure- que connectin amb el públic català més teatrer.

XAVIER ALBERTÍ

“Madrid està fent un canvi de paradigma de la seva tradició teatral”

“Som en un moment de relació esplèndid. La crisi ens ha portat a tots a rendibilitzar més els projectes i fer coses conjuntament, un fet que s’ha de celebrar, perquè el diàleg és essencial en la cultura. Al mateix temps, crec que coincideix amb un espai de renovació del públic de Madrid, un públic que encara pensa que el teatre que es fa a Barcelona el pot ajudar a fer aquest canvi de paradigma cap a estètiques més modernes, i això s’ha valorat moltíssim. Hi ha una nova fornada de directors a Madrid que agafen el teatre des d’una altra embranzida ideològica. No és un diàleg de sords, hi ha projectes interessants. Cada vegada els públics són menys diferents perquè les tradicions teatrals estan canviant i són més homogeneïtzables amb el teatre que s’està fent a Europa. Penso que és enriquidor i bo, sense que això impliqui cap renúncia a una cosa que Madrid ha tingut la sort de tenir, que és una tradició viva de teatre clàssic espanyol.

LLUÍS PASQUAL

“Que els artistes siguin catalans a Madrid no es té en compte”

“D’intercanvi d’artistes individuals n’hi ha molt més ara que mai, perquè a Madrid hi ha més cinema i televisió, i hi ha moltíssims actors. A fer aliances m’hi vaig acostumar a París i ho he fet sempre. La motivació més gran és que la gent pugui veure actors que, d’una altra manera, no podria. Diferències? El públic de Madrid és un alt percentatge més entusiasta. Aquest any la Compañía Nacional de Teatro Clásico té tres directors catalans de quatre espectacles que faran. Si fes el mateix amb la programació del Lliure no estic segur que la gent fos tan generosa. Que els artistes siguin catalans allà no s’ho prenen de cap manera, no ho tenen en compte”.

ORIOL BROGGI

“Per a una estructura com la nostra no és tan interessant ni rendible”

“Hi ha una relació comercial, la normal i bona. Companyies com La Perla s’adonen que a Madrid corren més diners, hi ha més ambient de cort, però tinc la sensació que no treballen ni més ni millor que nosaltres, i per a nosaltres és difícil instal·lar-nos-hi, fins i tot encaixar en un teatre. Per a una estructura com la nostra, ara veiem que no és tan interessant ni rendible, no és or tot el que lluu. A vegades fa més il·lusió que res més. He treballat a Madrid i diria que estem més còmodes aquí. Jo no m’hi he sentit excessivament bé. Crec que no ser una capital estatal és bo per al nostre tipus de teatre”.

ÀLEX RIGOLA

“El públic és igual d’intel·ligent, culte, obert o tancat de mires”


“L’anar i venir dels espectacles hauria de ser la normalitat; el problema és que el sistema que tenim muntat és molt deficitari i només hi ha dos centres de producció potents. Hi hauria d’haver més coproductors en altres capitals i no hauria d’importar la procedència dels artistes, com passa a França. [L’intercanvi] té a veure amb els programadors públics, amb la crisi i la necessitat d’abaratir costos; no hi ha una sola raó, com tampoc l’IVA no és l’únic culpable de la caiguda del públic. Jo, quan sóc a La Abadía, em sento com a casa. I trobo que el públic és igual d’intel·ligent, culte obert o tancat de mires. Les variacions de públic depenen de l’oferta, de l’aprenentatge que se li ha ofert. Sevilla passa la mà per la cara a Barcelona i Madrid en art performatiu”.

03 de setembre 2013

El so dels mòbils assalta les sales de teatre




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www.elperiodico.cat
26 agost de 2013
Imma Fernández

Els aparells de telefonia s'han convertit en els grans indesitjats de les arts escèniques i els professionals demanen solucions

La gran i enyorada Anna Lizaran va fer mutis i va acompanyar amb els gestos de la mà la música que arribava de la platea. Representava 'Agost', ¡quatre hores per no perdre el fil! Acabada la simfonia intrusa va dir a Rosa Renom, la seva filla en la ficció: "I ara no sé què t'anava a dir". El públic es va posar a aplaudir. Només és un dels molts incidents que han fet dels mòbils uns indesitjats de les arts escèniques (i de la música, el cine...). L'enemic número u dels teatres. Vegem per més víctimes.

foto : Uns espectadors amb mòbils encesos al Versus Teatre. Uns espectadors amb mòbils encesos al Versus Teatre. ELISENDA PONS

Josep Maria Pou és dels que tallen pel dret una funció quan es desencadena la pandèmia sonora. Sonada va ser la seva interrupció d''A cel obert', a Valladolid, però ho ha fet altres vegades. "S'ha de parar perquè el públic en prengui consciència. Ignorar que els mòbils interrompen l'emoció i el plaer artístic és dolent. Ho fan molts actors a Londres i Nova York, des de Kevin Spacey fins a Hugh Jackman", informa l'intèrpret i director, que va portar la seva indignació a una columna d'EL PERIÓDICO.

El director artístic del Goya es pregunta: "¿Per què va al teatre tota aquesta gent que ha de mirar el mòbil cada tres minuts? ¡És patològic! Un altre signe d'una societat malalta".

04 de febrer 2013

La crisi de les gires posa al límit teatres i companyies




publicat per
www.ara.cat
2 de febrer de 2013
Laura Serra

Les companyies i empreses de teatre ja no poden viure de les gires. Els teatres municipals han retallat el teatre professional de les programacions. El sector demana un canvi de model per afrontar la crisi.

El 2007 la companyia EGOS Teatre acabava d'estrenar la seva primera obra, Ruddigore o la nissaga maleïda . Va ser un èxit. El resultat: el 2008 van arribar a fer una gira de 100 funcions sumant les de Catalunya, les Balears i el País Valencià. Tot i que ara tenen tres espectacles més en cartera, l'agenda de la companyia per al 2013 és desoladora: una funció a Bescanó i una altra a Badalona. Els set integrants d'EGOS han aparcat la companyia i es dediquen a fer altres feines relacionades amb l'espectacle. "Estem en standby . Tenim moltes ganes de fer coses, però ja no podem sortir de gira ni som prou coneguts per aventurar-nos a anar a taquilla, així que en els pròxims anys EGOS no farà un espectacle nou", explica el seu director, Joan Maria Segura. Aquesta situació límit és la que viuen la majoria de companyies i empreses teatrals de Catalunya.

La productora més gran del país, Focus, ho confirma: "L'activitat ha baixat. D'una banda, hi ha menys teatres que programen. Fa quatre anys, una gira d'èxit tenia 50 o 60 places i ara tens 30 o 35 bolos. Això és un 40% o 50% menys -explica el director de distribució, Jordi Basomba-. D'altra banda, els teatres que encara programen potser només fan una funció professional a la temporada". La crisi de les finances municipals ha fet que les programacions teatrals s'hagin retallat -des de Castellar del Vallès fins a la Bisbal d'Empordà, passant pel Vendrell-, i això posa en risc les companyies i empobreix l'oferta cultural a comarques, un element clau de cohesió territorial i social. Els més perjudicats: els teatres i els productors petits i mitjans.

Sortir de gira, una necessitat

"En l'època gloriosa en què el circuit funcionava -diu Julio Álvarez, director de la sala alternativa Tantarantana- comptaves que cada producció la podies amortitzar amb 10 o 15 bolos com a mínim". Les gires eren la fórmula que les empreses havien trobat per tenir guanys. "Qualsevol obra sortia de gira. No es negociava res, pagaven el caixet que demanàvem", diu Basomba. Un espectacle comercial pot costar 8.000 o 9.000 euros. Aconseguir una bona gira suposava fer l'agost, més que en temporada estable en un teatre.

La situació s'ha capgirat. "Hem de negociar tots els marges", diu Xavier González, gerent de l'empresa de distribució escena.uprt. Cada cop més teatres, en comptes de pagar un caixet, demanen a la companyia que s'arrisqui i accepti cobrar només la taquilla que faci. A Ferran Madico, per exemple, director dels teatres de Reus, li van retallar un 20% el pressupost. Va optar per una solució dràstica: "Vam fer la programació de l'últim trimestre del 2012 tota a taquilla i el públic ha respost, les companyies s'han endut el que necessitaven. Però no podem acabar fent-ho tot a taquilla, perquè hem de fer funció de teatre públic".

Per ara es busquen fórmules intermèdies. Focus ha pensat una versió d' Oleanna a meitat de preu, sense escenografia, per estalviar-se un camió i dos maquinistes. Així arriben a Cerdanyola, Ripollet i Premià. Fins i tot el fenomen de l'any, Incendis -en tres mesos ha fet 32 bolos a Catalunya-, ha acceptat algun cop anar a taquilla. "Ha sigut un any molt bo, però tenim la sensació que som l'excepció", diu el director de La Perla 29, Oriol Broggi.

Els professionals intueixen que el taquillatge s'imposarà. "La part positiva d'això és que ingresses els diners l'endemà mateix i no has d'esperar que l'Ajuntament pagui un any després -explica Basomba-. La negativa és que necessites teatres amb capacitat per a 500 persones o no surt a compte, que no tens possibilitat de fer publicitat al territori i que la gent està acostumada a uns preus històrics subvencionats irrisoris". "El caixet només serveix per als espectacles comercials, els petits no hi poden jugar. Això vol dir que hi haurà companyies que hauran de plegar", preveu González.

Bombolla teatral

La davallada també s'explica pel boom del qual venim. En l'úlima dècada s'han construït grans auditoris en molts pobles. Això, sumat a les subvencions de la Generalitat i la Diputació de Barcelona, "va fer que tothom programés, fins i tot en llocs on no s'havia fet mai -diu González-. Pobles petits, com Tona, van completar el mapa i van fer pujar el nombre de bolos". Calldetenes, amb 2.500 habitants té un auditori amb 500 localitats a un quilòmetre del de Vic. Si s'omplia o no, era secundari. "Es programava a base de talonari, per la via fàcil, amb espectacles d'èxit a Barcelona i cares populars, i no es van aprofitar aquests anys per fer els deures", lamenta Álvarez.

Això s'ha acabat. "Hi haurà una selecció natural d'auditoris que puguin anar a taquilla i també de companyies, perquè això ja no és un negoci. Focus hi ha produccions que ja ni treu de gira", diu Basomba. La clau són els espais que han "treballat bé" el públic, afirma Mireia Sabaté, cap de l'Oficina de Difusió Artística (ODA) de la Diputació de Barcelona, i tots hi coincideixen. Hi ha auditoris amb una salut de ferro, com el Kursaal de Manresa, l'Auditori de Sant Cugat, el de Granollers, l'Atlàntida de Vic i l'Atrium de Viladecans. Els centres que tenen el seu públic fidel, "un exèrcit de soldats", en diu Madico, tindran companyies que hi voldran anar a risc.

Un ball de xifres

Malgrat que des del sector hi ha unanimitat en la caiguda brutal de bolos, les xifres oficials ho desmenteixen. El nombre d'espectacles subvencionats per la Generalitat i per la Diputació, que són la immensa majoria, s'han mantingut pràcticament estables. El pressupost per a difusió de la Generalitat ha baixat només de 2,6 a 2,3 milions d'euros i l'ODA l'ha mantingut en un milió d'euros. Ara bé, totes dues administracions han canviat el sistema d'ajudes i donen suport a la programació estable dels espais, que necessiten ser omplerts , i no a les companyies, com fins ara. "Les obres tenien un 20%-25% de subvenció. Ara això va a l'ajuntament, no a les companyies", critica González.

Els professionals expliquen el decalatge de les xifres perquè els teatres han optat per concerts de música, que tenen un caixet més barat, muntatges petits, monòlegs i sobretot grups locals i amateurs per arrodonir el volum de la programació.

Repensar fórmules de gestió

La conselleria de Cultura reconeix que busca fórmules per contrarestar la crisi dels bolos. Des de la patronal teatral Adetca van presentar una proposta per oferir paquets d'espectacles variats on el teatre en pagava un terç, la Generalitat un altre terç i els productors la resta. "Havia d'incentivar a programar a un cost econòmic. Però la Generalitat no ho pot finançar", diu Julio Álvarez. "Al marge de la crisi, el sistema ha de canviar", reclama Anna Rosa Cisquella, presidenta de Ciatre, l'associació de companyies de teatre. Reclama "compartir i no competir", per exemple creant una xarxa coordinada entre ajuntaments o fent que hi hagi punts de concentració als teatres grans. Basomba fa una afirmació sorprenent: "Al productor li haurà d'importar el públic". Broggi ja ho aplica: "Una companyia com la nostra pensa en què vol fer però també amb què pot funcionar a les gires". El debat, com la crisi, és candent.