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20 de febrer 2019
El teatro para niños conjura sus tabúes
Las compañías se atreven cada vez más a abordar temas tan crudos como la muerte, el suicidio, el acoso escolar o la pérdida del hogar
Cuando en 1998 la compañía manchega Ultramarinos de Lucas estrenó su obra Juul, ¿qué te ha pasado?, que cuenta la historia de un niño que va mutilando partes de su cuerpo de las que se burlan sus compañeros de clase (orejas, nariz, brazos), causó un gran impacto en el ámbito de las artes escénicas para niños y jóvenes. Por entonces este tipo de temas eran impensables en un sector que tendía a edulcorar la realidad. Y menos tratados con tanta crudeza. “Se habló mucho de ella, aunque la representamos poco. Los programadores se asustaban y no nos contrataban”, recuerda su director, Jorge Padín. Pese a ello, el colectivo no se rindió y siguió trabajando en esa línea: Nada, una de sus últimas creaciones, está basada en un cuento de la danesa Janne Teller que fue prohibido cuando se publicó en 2000 por considerar que podía incitar a los adolescentes al suicidio, pero que hoy es lectura obligada en muchos institutos europeos.
El panorama ha cambiado mucho, en paralelo al cambio de tendencia que también se ha observado en la literatura para niños. Siguiendo el empuje de formaciones pioneras como Ultramarinos de Lucas, Títeres de María Parrato, La Rous o Marie de Jongh (todas ellas ganadoras del Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud en los últimos años), cada vez son más las compañías que se atreven a plantear conflictos crudos. Reflejo de esta corriente es la Feria Europea de Artes Escénicas para Niños y Niñas (Feten), la gran cita española del género, que se desarrolla anualmente en Gijón desde 1991. El programa de su nueva edición, inaugurada este domingo, incluye un buen número de espectáculos que abordan temas considerados tabú hace una década: la muerte, la enfermedad, los refugiados, la pérdida del hogar, la cárcel y hasta los feminicidios en México.
“Los circuitos comerciales todavía son reacios a estas temáticas, pero los espacios públicos están despertando y eso anima a los creadores a arriesgarse más. Hay verdaderas maravillas entre las propuestas que recibimos en cada edición, cada vez más valientes y con menos miedo a salirse de los parámetros tradicionales, mezclando las nuevas tecnologías con técnicas artesanales como los títeres”, asegura Marián Osácar, directora de Feten. “Los niños no viven en una burbuja. El problema no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta. Y estas compañías han encontrado el código adecuado para hacerlo”, añade.
¿Por qué eludir temas tristes o miedos, en lugar de ponerlos sobre el escenario para ayudarles a asimilarlos y superarlos?
La tendencia es clara y empiezan a publicarse ensayos que estudian el fenómeno. Lola Fernández de Sevilla ganó el año pasado el premio de investigación de la asociación Assitej, referente en el sector, por su trabajo Ogros, espinacas y demás… Cómo contar lo terrible a niñas y niños en el teatro, publicado por la propia Assitej. “La base del teatro siempre ha sido el conflicto. Por tanto, si lo evitas, obtendrás un producto que va a ser muy poco artístico y además no va a dejar huella. ¿Por qué eludir temas tristes o miedos, en lugar de ponerlos sobre el escenario para ayudarles a asimilarlos y superarlos?”, opina la investigadora. “Por suerte, cada vez más compañías se están dando cuenta de ello y de que el teatro tiene herramientas muy poderosa para abordar estos asuntos de forma simbólica: la danza, la música, los títeres, los objetos…”, añade Fernández de Sevilla.
Los circuitos comerciales todavía son reacios a estas temáticas, pero los espacios públicos están despertando
Desde Ultramarinos de Lucas, Padín celebra este cambio de tendencia, aunque avisa de que el terreno es espinoso. “Esto hay que hacerlo con mucha seriedad y responsabilidad. No puedes abordar un asunto como el suicidio o la muerte de cualquier forma, nosotros trabajamos siempre con pedagogos y hacemos pruebas previas al estreno”, advierte. “No siempre se hace así. Ahora que estos temas están empezando a venderse bien –el bullying, el paro, la igualdad de género– hay que tener mucho cuidado, porque de pronto empiezan a brotar espectáculos hechos deprisa y corriendo para satisfacer esta demanda”, insiste.
La asociación Te Veo, que aglutina a medio centenar de compañías profesionales, lucha constantemente contra el intrusismo. “Es uno de los sectores en los que más hay. Este un mercado muy amplio, hay muchas campañas escolares, pero a la vez muy precario porque todavía hay quien piensa que a los niños les vale cualquier cosa. Y eso no es así, especialmente cuando se tratan temas duros. Hay que estar alerta”, explica Rosa Sánchez, gerente de la entidad.
Hasta el viernes Feten exhibirá en Gijón espectáculos de 86 compañías procedentes de nueve países. Entre ellos hay un buen porcentaje, impensable hace una década, con tramas crudas. Por ejemplo, la compañía mexicana Los Cantores del Confín presenta Belisa, ¿dónde estás? (El misterio de las niñas desaparecidas), que se adentra con títeres, objetos y música en los feminicidios en su país. Adiós Peter Pan, de los catalanes Festuc, aborda la tristeza de una niña por la muerte de su abuelo. Mi padre es un ogro, de La Baldufa, cuenta la historia de un niño cuyo padre está en la cárcel. Calor, de Jean Philippe Kikolas, y Peregrinos, una coproducción de Voilà y Teatro Kamikaze, bucean en el problema de los refugiados. Jule, de Hortzmuga, narra un desahucio. Peloloco, de Mimaia, la tragedia de un niño obligado a trabajar. La casa más pequeña, de Yarleku, y LAR (la casa, el hogar), de LaSal, la pérdida del hogar. Y Clavileño e hijos, de Territorio Violeta, sobre el machismo.
+ info - publicat per
Raquel Vilades
Madrid 17 febrero 2019
https://elpais.com/cultura/2019/02/17/actualidad/1550407625_638470.html
18 de febrer 2019
Desconcierto brechtiano en el Teatre Nacional
A Oriol Broggi se le va la mano con la música en ‘La bona persona de Sezuan’
Regresa Oriol Broggi al Teatre Nacional de Catalunya (TNC) con un clásico de Bertolt Brecht, La bona persona de Sezuan,en la espléndida traducción de Feliu Formosa y con Clara Segura como gran protagonista. Ácida reflexión, envuelta en ropajes de comedia, sobre los límites de la bondad en una sociedad enferma que prima la maldad y la explotación. En el largo e irregular montaje, coproducido por La Perla 29 y el TNC, Broggi alterna aciertos y desaciertos otorgando un desproporcionado protagonismo a Joan Garriga y su banda, que se marcan un concierto en paralelo que alarga el espectáculo hasta las tres horas.
Funciona mejor la segunda parte, cuando Clara Segura transmite con más intensidad la ternura y la grandeza de Xen Te, la prostituta de buen corazón que ilumina con su bondad la miserable vida de los pobres de Sezuan y que tiene que travestirse en su primo, el déspota Xui Tau, para sobrevivivir al acoso de una jauría de aprovechados que pretenden vivir a su costa. Jugoso desdoblamiento al que Segura saca buen partido.
No hay final feliz en esta parábola de los males del capitalismo salvaje: ¿es posible la bondad sin límites en una sociedad acosada por la miseria y la explotación? No hay respuesta, y menos en el desencantado epílogo, pero en el viaje teatral, el dramaturgo alemán deja espacios abiertos a la poesía, el humor, la crítica ácida y el esperpento.
De todo hay en este Brecht al que no acaba de dar el punto justo de cocción Broggi, que enmarca la acción en un austero espacio de maderas y en ocasiones mueve de forma desconcertante a los personajes, que corren al galope por el fondo del escenario o bailan como marionetas sin acierto coreográfico.
Como nexo entre las numerosas escenas, confía en la energía musical de Joan Garriga, con quien ya trabajó en Bodas de Sangre. Y es en este apartado donde el espectáculo se tambalea. Acompañado por Rambo (Francisco Barista), Marià Roch y Madjid Fahem, Garriga interpreta 16 temas en un abanico de estilos con aires folclóricos, rítmos del Este y algunas canciones que remiten al cabaret berlinés, con el clásico Lied vom achten Elefanten, de Paul Dessau, como joya de la función.
Quizá se le ha ido la mano en la ración musical, y el inesperado —y desproporcionado— concierto, metido con calzador, alarga el espectáculo hasta las tres horas sin aportar relevancia teatral; al contrario, en ocasiones interfiere, cuando no tapa, parte de los diálogos.
Joan Carreras encarna con gracia al aviador Sun, que enamora y pretende solucionar su futuro llevando a Xen Te al altar, y Toni Gomila acierta en el retrato del aguador Wang, leal amigo de la prostituta que recibe la visita y el regalo de tres dioses que le permiten comprar un estanco y salir adelante siempre que no traicione su amor al prójimo. Las buenas caracterizaciones de Míriam Alamany (madre del aviador), Mercè Pons (la propietaria Mi Tzu) y Jordi Figueres (Xu Fu) destacan en el amplio reparto de esta obra coral.
+ info - publicat per
Javier Pérez Senz
Una escena de 'La bona persona de Sezuan'. David Ruano
https://elpais.com/ccaa/2019/02/09/catalunya/1549734627_704543.html
10 de gener 2019
Las tres voces de Lluís Homar
El autor destaca el triple papel del actor en la obra
Philippe Claudel, coproducida por el Teatre Lluire y Temporada Alta
Me vuelve la triple voz de Lluís Homar en La neta del senyor
Linh, una bella y triste fábula basada en la novela de Philippe Claudel. El
director belga Guy Cassiers la ha montado en flamenco (con Koen de Sutter),
francés (Jérôme Kircher), catalán (Homar), y en mayo en inglés (Jules Werner).
Aquí ha sido una coproducción con el Lliure y Temporada Alta, en versión de
Sergi Belbel. A mis ojos cuenta la amistad entre dos hombres separados por la
lengua y la procedencia, pero unidos por la soledad, el afecto y, quizás, una
secreta culpa.
Linh es un anciano que huyó de un país devastado por las
bombas. Su hijo y su nuera murieron el mismo día. Solo le queda su nieta de
seis semanas, llamada Sang Diû (dulce mañana, en su idioma natal) que se ha
convertido en el motor de su vida, y a la que no vemos. Un país lejano, una
ciudad de provincias gris y fría. Cielo bajo.
Cada día, Linh se sienta en el banco de un parque y se
encuentra con el afable señor Bark, un viudo reciente. Al poco tiempo intercambian
regalos: cigarrillos mentolados, un vestido para la nieta. No entienden las
palabras respectivas, pero, casi milagrosamente, atrapan gestos, tonos y
miradas. Bark es la única persona que escucha lo que cuenta Linh, y viceversa.
Sin el otro, tal vez cada uno sería invisible. Homar encarnó a los cuatro
protagonistas de Terra baixa, de Guimerá, y aquí tiene tres voces: el narrador,
el señor Linh y el señor Bark.
En pantalla se representa el diálogo entre Linh y Bark.
Momentos mudos, pero con gran fuerza, que parecían atrapar, en blanco y negro,
la esencia soñada de los personajes. Luego, la imagen especular se disolvía y
veíamos al actor “dándose la réplica” en tiempo real, por así decirlo. Les
escuchaba y pensaba en la sirvienta y el viajante de comercio de El Square, el
relato de Marguerite Duras que también fue teatro, porque aquella reunión
imprevista estaba llamada a serlo. Homar hablaba y se movía como si le rodeara
una niebla irreal cuando era Lihn, y al interpretar a Bark había en él la excitación
casi pueril de quien siente que cada mañana es un regalo, y al caer la noche
podría aullar como un cachorro atrapado en un cepo.
Cuando narraba, las palabras de Philippe Claudel nos
llegaban con suavidad, con las pausas sabiamente medidas. La neta del senyor
Linh acaba el domingo en el Lliure pero tiene todavía, me informan en Temporada
Alta, una larga vida por delante.
El próximo otoño se estrenará y hará temporada en Madrid, en
espacio todavía por determinar. Seguirá a continuación doble gira, con
funciones en catalán y castellano. Y en 2020, la sorpresa de una nueva versión
“en formato cuarteto” en el Théâtre de la Colline de París, que dirige Wajdi
Mouawad, repartiéndose el texto los actores que lo han interpretado hasta
entonces (De Sutter, Kircher, Homar y Werner), de nuevo a las órdenes de Guy
Cassiers. Buen viaje.
+ info – publicat per
Marcos Ordóñez
27 d’octubre 2018
Un delirante musical con barretina y ‘Els Segadors’ bailable
Una versión de ‘Els Jocs Florals de Canprosa’
abre la temporada del TNC
Una buena dosis de sátira vitriólica al estilo
de Els joglars; otra de parodia con el punto jocoso y popular de La Cubana, y
unas gotas del surrealismo lírico de Carles Santos. Con esta saludable y
explosiva receta en los fogones teatrales ha cocinado Jordi Prat i Coll el
espectáculo que abre la temporada del Teatre Nacional de Catalunya (TNC), una
adaptación de Els Jocs Florals de Canprosa de Santiago Rusiñol en clave de
musical alocada que revindica en tono festivo el espíritu crítico y el ingenio
del polifacético autor catalán.
Hay que hablar de fiesta teatral bien
orquestada por Jordi Prat, que firma la adaptación y dirección de la divertida
comedia en un acto que Santiago Rusiñol estrenó en 1902 en el Romea, levantando
ampollas con su feroz crítica al catalanismo político más trepa de esos
turbulentos años. Reivindica, con gozosa libertad, la capacidad de reírse de
los tópicos, prejuicios y hasta de lo símbolos más intocables de la identidad
catalana, haciendo justicia del lema de Rusiñol: Per estimar Catalunya, la cal
riure. Dado los paralelismos con los tiempos políticos que vivimos, el montaje
es un buen antídoto contra la intolerancia rampante.
El nudo argumental de la obra carga contra las
miserias y corruptelas que practicaban en el reparto de premios los
organizadores del galardón literario; y de paso, ridiculiza rituales
ideológicos y símbolos del catalanismo más sagrado. Si añadimos que, cinco días
antes de su estreno, fueron suspendidos los Jocs Florals de Barcelona por orden
militar tras silbarse el himno español, y sumamos el hecho de que, solo un mes antes,
Enric Prat de la Riba pasara una semana entre rejas por una información sobre
separatistas publicada en el diario que dirigía, La Veu de Catalunya, tenemos
una tormenta política perfecta, aderazada con un gag digno de Berlanga, pues
las funciones en el Romea contaron con protección policial.
Rusiñol: fuera las manos ideológicas de la
cultura
Es espectáculo, con espléndida y muy práctica
escenografía de Lara Clos “Closca” arranca en un envelat a ritmo de bailables
como Muñequita linda en un clima festivalero que va desde el Me gustas mucho,
de Rocío Dúrcal al Tiro-liro y otros clásicos del repertorio de la Topolino
Radio Orquesta. Entre bailes y canciones —con divertidas coreografias de Montse
Colomé—, los actores sueltan máximas y sentencias de Rusiñol que el público
celebra según sus gustos.
Un quinteto instrumental, bajo la flexible
dirección de Dani Espasa desde el piano, mantiene en alto la función, con
versatilidad, aromas de casino popular y fino humor a la hora de recrear un variopinto
repertorio que va desde famosos boleros, tangos, cuplés y sardanas a los himnos
catalanes más nostrats, incluido el alocado y bailable arreglo de Els Segadors
que cierra el espectáculo.
Nadie baja el alto listón interpretativo de un
espectáculo coral— treinta artistas en escena—, con picos extraordinarios a
cargo de Rosa Boladeras y Oriol Genís, que borda el papel de presidente del
jurado corrupto. Àngels Gonyalons se marca un gran mónologo (La feminista) y
canta una sensacional versión de Caldrà plorar, caldrà riure, y las gemelas
Kathy y Yolanda Sey derrochan gracia en una versión de la sardana És la
Moreneta que no tiene desperdicio.
No es fácil cohesionar tantas influencias y
estilos pero lo consigue Prat con buen ritmo, aunque, ya que el montaje se va a
las tres horas, con descanso incluido, podría acortar su duración.
+ info – publicat per
26 de juliol 2018
Teatro de emociones
‘Una gossa en un descampat’, de Clàudia Cedó,
conmociona la Beckett bajo la dirección de Sergi Belbel
Parir un bebé muerto. La traumática pérdida de
un hijo nonato, brutal experiencia que sufrió en carne propia la dramaturga
catalana Clàudia Cedó, se hace visible en escena con toda su carga emocional en
Una gossa en un descampat. Sin sentimentalismos ni excesos, el montaje dirigido
por Sergi Belbel que puede verse en la Sala Beckett hasta el 29 de julio es
puro teatro de emociones que sacude al espectador por la fuerza de las
interpretaciones. Vicky Luengo y Maria Rodríguez se dejan la piel en el
personaje protagonista, que se desdobla en Jùlia y su conciencia.
Estamos hablando de un acontecimiento teatral
de los que dejan huella. Así de duro y potente es el texto de Clàudia Cedó. La
autora de Tortugues: la desacceleració de les partícules da un paso gigantesco
en su carrera con un drama que sacude al espectador y lo mantiene con el
corazón encogido hasta el liberador final. Drama que nos habla del duelo, del
proceso de aceptación y superación, y también del afecto, del amor y la
confianza en la pareja como antídoto contra la desesperación.
Sergi Belbel consigue darle el ritmo, la
intensidad y el tono de veracidad que late en una obra tan bien escrita como
perfecta en su arquitectura interior, con una trama paralela que nos muestra la
relación de una actriz y un director de escena en los ensayos finales de un
montaje en el que trabaja como técnico de luces Pau, el marido de Júlia, que
sufre con ella dramáticas horas en el hospital, enfrentados al trance de
decidir si seguir adelante con un embarazo de enormes riesgos —el bebé solo
tiene cinco meses cuando todo se complica— o asumir un parto letal.
UNA GOSSA EN UN DESCAMPAT
De Clàudia Cedó. Dirección: Sergi Belbel.
Maria Rodríguez, Vicky Luengo, Pep Ambròs, Anna Barrachina, Xavi Ricart,
Queralt Casasayas. Sala Beckett. Barcelona, 10 de julio. Hasta el 29 de julio.
Intercambio de papeles
En un sensacional tour de force, basado en la
absoluta complicidad, Maria Rodríguez y Vicky Luengo asumen las dos almas
teatrales del personaje protagonista, Júlia 1 y Júlia 2 (su conciencia). Para
afianzar sus lazos internos, alternan su cometido: en las funciones en días
impares Luengo hace de Jùlia 1 y Rodríguez de Júlia 2 y en los pares
intercambian papeles. Ese duelo agotador sostiene un juego de tramas paralelas
que convergen con precisión y realismo en un montaje dirigido con mano maestra.
La credibilidad de los personajes es mérito de
la sinceridad del texto y el talento de un buen equipo de actores. Pep Ambròs,
Anna Barrachina, Xavi Ricart y Queralt Casasayas interpretan todos los papeles
(padres de Júlia, doctoras y enfermeras, actriz y director) en un trabajo sin
fisuras y con golpes de humor que dan respiro al poderoso in crescendo
dramático.
La sensacional escenografía de Max Glaenzel,
que sin necesidad de cambiar nada nos traslada de la habitación del hospital al
descampado y al escenario del ensayo, es una de las claves del éxito. También
lo son la iluminación de Kiko Planas, el espacio sonoro de Jordi Bonet y el
vestuario de Mercè Paloma, suma de sensibilidades en una mágica atmósfera que,
literalmente, termina haciendo levitar las emociones. No se lo pierdan.
Publicat per
Javier Pérez Senz
Barcelona
15 de julio de 2015
Los actores protagonistas de la obra. Kiku
Piñol
16 de juliol 2018
‘Guilgamesh’, belleza al anochecer
Gran trabajo de Oriol Broggi en la puesta en
escena de la leyenda más antigua del mundo
Nueve de la noche, cielo turquesa, brisa de
verano, sol naranja que acaricia gradas y escenario del Grec. Oriol Broggi
despliega el espacio y la puesta de El poema de Guilgamesh, rei d’Uruk, en hermosa
versión catalana de Jeroni Rubió y bajo el patronazgo espiritual de Peter
Brook, el mago Gandalf de la escena europea: imposible no pensar en el
atardecer en la cantera de Aviñón, hace tantos años, y en el eterno, rebrotado
perfume del Mahabharata. Arena. Cañas de bambú. Un charco que quiere ser el
Tigris o el Éufrates. Al fondo, el alto roquedal se convierte, a nuestros ojos,
en las puertas de Uruk, la ciudad amurallada. A la izquierda, sentado sobre una
alfombra, Yannis Papaioannou tañe su laúd.
Guilgamesh probablemente sea la leyenda más
antigua del mundo, que pasó de boca en boca como un legado y fue compilada en
12 tablillas de arcilla, cuyo texto Broggi y Rubió han expurgado y resumido
para crear un espectáculo de dos horas. ¿Largo? No lo es, desde luego,
comparado con el original o, sin duda, con el Mahabharata, su primogénito
hindú, pero quizá se podía haber podado un poco para su versión escénica. Única
pega, a mis ojos, porque la función rebosa belleza. Y generosidad: es un
trabajo de amor ganado, amor al arte y a la escena, en el que se han embarcado,
solo por tres días, del 2 al 4 de julio, para inaugurar el festival Grec, una
compañía de 30 intérpretes, músicos y técnicos (que también suben a escena) a
las órdenes de Broggi. Un asunto de familia, familia teatral: la banda de La
Perla. Y con la posibilidad de que la próxima temporada pueda encontrar un
espacio semejante, del que todavía es pronto para hablar: cruzo los dedos.
Al ver esta obra en el Grec es imposible no
pensar en el eterno y rebrotado perfume del Mahabharata de Peter Brook
La epopeya sumeria es un gran relato del que
reconocemos poderosos ecos en la Biblia y en la mitología grecolatina, con la
Odisea a la cabeza. Esencialmente, narra las aventuras de Guilgamesh, rey de la
ciudad de Uruk, valeroso y tiránico, o, como dice Jacinto Antón, “viajero y
semidiós, matador de monstruos y edificador de templos”. Y su amistad con
Enkidu, casi un hermano o un doble, gigante modelado en barro, majestuoso e
indomable. El periplo en el que ambos desafían a los dioses enfrentándose al
guardián Humbaba y al Toro Celeste se salda con el descubrimiento de la muerte
y da inicio a un segundo viaje iniciático que pasa de la épica a la
introspección. El dolor de Guilgamesh por la muerte de su compañero Enkidu
(¿quién tiene un spoiler más antiguo?) es uno de los grandes momentos del
relato.
Cinco intérpretes de lujo (Ernest Villegas,
David Vert, Màrcia Cisteró, Toni Gomila, Sergi Torrecilla) encarnan,
alternados, los roles principales, y la estupenda Màrcia Cisteró es también
Shamhat, la sacerdotisa que seduce a Enkidu, y la diosa Ishtar. Voces épicas,
voces que resuenan como una salmodia o un conjuro, movimientos coreografiados
por Marina Mascarell, buscando la mayor sencillez y logrando la mayor fuerza.
Estrellas invitadas: Clara Segura como la
diosa Ninsun, madre de Guilgamesh; Ramon Vila como un viejo ciudadano de Uruk;
Marta Marco como la sabia tabernera Shiduri, y Luis Soler como el inmortal
Utnapishtim, guía del impetuoso rey. Hay que aplaudir (aunque es imposible
citarlos a todos) a los integrantes del coro, y a Quico Gutiérrez (luces) y a
Damien Bazin (sonido).
Cae la noche, brotan las antorchas y desfilan,
como figuras vivas, los maravillosos trucajes videográficos de Francesc Isern:
las olas rompiendo en la arena; y en la piedra se deslizan las nubes, y los
rostros, y los pájaros, y los árboles movidos por el viento. Guilgamesh llega
al final de su aventura. Entran el acordeonista Joan Garriga y los guitarristas
Marià Roch y Marc Serra para acompañar a Papaioannou en Sto Perigiali, de
Theodorakis, con la que Broggi cerraba L’orfe del clan dels Zhao. Y se cierra
otro círculo: como una aparición, cruza el desierto el caballo azabache de
Bodas de sangre, montado por Montse Vellvehí, y el coro, en un momento
estremecedor, prende el fuego de Ederlezi, la canción gitana de las fiestas de la
primavera, canto de vida y renacimiento, que popularizó Goran Bregovic, y el
público del Grec se pone en pie para aplaudir una y otra vez.
¿No me dejo nada? Desde luego, pero ha sido a
propósito para cerrar con el recuerdo de las palabras de Utnapishtim el
Lejano, que vuelven como un vino antiguo servido por Lluís Soler, otro soberbio
actor invitado, tan parecido a Erland Josephson, y va otra ovación para la
bella traducción catalana de Jeroni Rubió, que intento imitar en castellano: “Y
tú, Guilgamesh, tú que llegaste aquí tras un viaje muy largo y peligroso,
regresa a casa tranquilo y con el alma serena, y no te obstines en recuperar la
fuerza de tus primeros años, porque la planta de los latidos, la flor de la
vida, el remedio contra la angustia no existen. La vida se nos escapa entre los
dedos, rey de Uruk, y lo único que puedes hacer es vivirla”.
‘El poema de Guilgamesh, rei d’Uruk’. Versión
de Jeroni Rubió. Dirección y espacio: Oriol Broggi. Intérpretes: Màrcia
Cisteró, Toni Gomila, Sergi Torrecilla, David Vert, Ernest Villegas y muchos
más. Teatre Grec (Barcelona). Del 2 al 4 de julio.
Publicat per
Marcos Ordóñez
13 de julio de 2018
Un momento de la representación de ‘El poema
de Guilgamesh, rei d’Uruk’
06 de juliol 2018
Guilgamesh conjura l’ocàs al Grec
Oriol Broggi aprofita el capvespre a
l'amfiteatre per narrar el vell poema sumeri. La inauguració del festival
reuneix personalitats de l'art i la política
Una idea preciosa, la d'utilitzar
escenogràficament l'ocàs a El poema de Guilgamesh, rei d'Uruk, l'adaptació del
poema sumeri que dirigeix Oriol Broggi amb la seva companyia, La Perla 29, i
que ahir va inaugurar el festival Grec a l'amfiteatre. La funció va començar
una hora abans del que és habitual, a les 21.00, de manera que encara hi
regnava la claror i s'oferia la inèdita vista del públic i l'escenari a plena
llum. Gradualment es va anar fent fosc mentre l'espectacle s'endinsava en la
llegenda i els ratpenats, amb les seves capes, substituïen al cel els falciots,
afilats com yatagans.
Broggi ha disposat la mítica història de
Guilgamesh, de fa 4.700 anys, en un espai à la Peter Brook, amb el terra ple de
sorra que cobreix algunes ruïnes i un bust d'un vell rei de pedra, i una catifa
oriental sobre la qual s'instal·len els músics. Els actors duen vestits amples
i empunyen canyes que fan servir per dibuixar a la sorra o crear figures. El
director treu molt de profit de la paret de roca nua del fons de l'escenari:
evoca la qualitat mil·lenària dels mites mesopotàmics i la seva ressonància
tel·lúrica, i també l'estratigrafia arqueològica. Quan es fa fosc s'hi
projecten imatges.
Les armes prodigioses de Guilgamesh no són per
ventura les mateixes que li forja Hefest a Aquil·les?
L'espectacle narra pacientment, com un conte,
la llegenda de Guilgamesh, l'heroi-rei viatger i aventurer, amb obres de
semideu, fundador de ciutats, matador de monstres, edificador de temples. Amb
el seu amic Enkidu (capaç de tenir ereccions de set dies) duen a terme (altres)
proeses.
L'espectador poc avesat a la mitologia
mesopotàmica (!) es perd una mica amb els complicats noms dels déus i deesses,
sumeris i accadis, però el to del relat de Broggi és molt didàctic i et van
repescant. Cal deixar-se endur pel ritme ritual i màgic de la representació, el
foc que brolla de la terra, les torxes, els pous d'aigua, la música
orientalitzant, la sensualitat, les veus i els moviments coreogràfics. En
última instància tot el que s'hi explica, malgrat l'aparent exotisme, té una
ressonància propera: les armes prodigioses de Guilgamesh no són per ventura les
mateixes que li forja Hefest a Aquil·les?, la seva impulsivitat, ferocitat i
entrega no són les d'un Hèracles?, no té set portes Uruk com Tebes?, el diluvi
del poema no és el de Noè?
Els actors principals d''El poema de
Guilgamesh, rei d'Uruk', en un moment de l'obra.
Els actors principals d''El poema de
Guilgamesh, rei d'Uruk', en un moment de l'obra. MASSIMILIANO MINOCRI
Gran vetllada de teatre, amb l'amfiteatre ple
a vessar i moltes cares conegudes de la política i l'art. Aplaudiments al
final. Entre els polítics presents, l'alcaldessa de Barcelona, Ada Colau; el
comissionat de Cultura, Joan Subirats; els líders dels grups municipals Xavier
Trias, Alfred Bosch, Carina Mejías, Jaume Collboni i Alberto Fernández Díaz; la
consellera de Cultura, Laura Borràs, i el d'Economia i vicepresident, Pere
Aragonès. Entre els representants del món artístic, Sergi Belbel, Andreu
Benito, Cesc Gelabert o Àlex Rigola.
El director del Grec, Cesc Casadesús, va expressar
ahir poc abans d'apujar el teló la seva satisfacció perquè aquesta edició
arrenca amb les entrades esgotades per a les tres funcions de l'espectacle
inaugural. “Les sensacions són molt bones, sembla que la gent hi està molt
interessada, s'estan comprant moltes entrades i ja hi ha diversos espectacles
que han penjat el cartell de complet, com el d'Akram Khan, Xenos”, va dir.
“La gent té ganes d’estiu i de festa, no es
pot hiperventilar tota l’estona”, diu Cesc Casadesús
No obstant això, Casadesús no vol temptar la
sort mostrant-se excessivament optimista i recorda que aquest any la
programació té més exigència artística. “El cartell presenta un punt més de
risc. Ho exemplifica el fet que obrim amb un poema mesopotàmic i no amb un
títol de Shakespeare ben conegut. A la programació hi ha moltes coses
arriscades, fins i tot en les propostes de gent de casa. Penso en el Kingdom,
d'Agrupación Señor Serrano, o Una gossa en un descampat, de Clàudia Cedó, a la
Sala Beckett, amb un tema com la mort d'un nadó abans d'arribar a néixer”.
Sobre l'impacte de l'actualitat en la
programació, Casadesús assenyala que hi és subtilment. “Jan Fabre, per exemple,
parla a Belgian Rules de la situació del nacionalisme a Bèlgica i això ressona
a Catalunya. I tenim espectacles sobre la gentrificació, la crisi de la
democràcia o del capitalisme, i la postveritat”. I com percep Casadesús
l'ambient de la ciutat en aquest Grec que comença? “La ciutat està molt
agitada. Han passat moltes coses des del darrer festival. L'atemptat de la
Rambla, l'1-O... S'ha viscut un terratrèmol emocional, uns alts i baixos de
muntanya russa. És difícil dir en quin sentit ens influirà tot això”. Per
Casadesús, “la gent té ganes d'estiu i de treure's de sobre aquest hivern, que
ha estat molt intens. No es pot hiperventilar tota l'estona”.
Publicat per
Jacinto Antón
Barcelona 3 JUL 2018
Un moment d''El poema de Guilgamesh, rei
d'Uruk', dirigit per Oriol Broggi. MASSIMILIANO MINOCRI
06 de juny 2018
Dagoll Dagom junta a Lluís Llach y Shakespeare en un musical sobre los refugiados
'Maremar', que se estrenará en el Poliorama en
septiembre, es una adaptación de ‘Pericles, príncipe de Tiro’
El nuevo musical de Dagoll Dagom después del éxito de
Scaramouche se titula Maremar, trata sobre el drama de los refugiados, junta a
Shakespeare (su obra Pericles, príncipe de Tiro)con las canciones de Lluís
Llach y se estrenará el 26 de septiembre en el Poliorama.
La compañía presentó ayer el espectáculo, que ahora ha de
iniciar tres meses de ensayos, y a sus creadores e intérpretes, y ofreció una
pequeña muestra del mismo. Se trata del primer Shakespeare que acomete Dagoll
Dagom en sus 45 años de trayectoria y 30 montajes, pero no han considerado
oportuno mantener el título original de la obra.
“El nombre de Pericles se asocia indefectiblemente al
político de la edad dorada de la democracia ateniense, mientras que el
personaje de la obra de Shakespeare no tiene nada que ver con él”, justificó
Joan Lluís Bozzo al presentar el montaje. De hecho la confusión es tal que en
el propio programa de mano provisional del espectáculo figura un busto de ...
Pericles de Atenas.
Bozzo dirige el espectáculo, de la producción ejecutiva
se ocupa Anna Rosa Cisquella, la dirección musical y los arreglos de las
canciones de Llach corren a cargo de Andreu Galién y la coreografía es de
Ariadna Peya.
Pericles, príncipe de Tiro (que se ofrecerá a partir de
la traducción de Salvador Oliva), es
, recordó Bozzo, una de las
problem plays de Shakespeare —no se incluyó en la edición First Folio—, muy
tardía, y escrita solo en parte por el famoso autor isabelino (el coautor fue,
según los especialistas, George Wilkins).
En la obra, Pericles, joven gobernante de Tiro acude a la
corte del rey de Antioquía, que ofrece la mano de su hija aquien pueda resolver
un acertijo. Pericles descubre que la cosa tiene trampa (e incesto) y vuelve a
Tiro pero ha de hacerse a la mar perseguido por el rey. Tras diversas
vicisitudes naufraga en Pentápolis cuyo rey también ofrece la mano de su hija,
Thaisa, a quien venza en un torneo. Pericles gana, se casa con ella y retorna a
Tiro, pero sufre otro naufragio, durante el que su mujer da a luz en el barco y
es arrojada por la borda al creérsela muerta. El protagonista también pierde a
la hija y continúa su errar marítimo entristecido, hasta que la diosa Diana se
le aparece y le revela que ambas han sobrevivido, tras lo que Pericles se reune
con ellas.
“La obra es una versión de una novela de éxito, llena de
abigarradas aventuras”, señaló Bozzo. “Imaginábamos un espectáculo muy vistoso.
Pero Anna Rosa vio que la obra se ha comparado con la Odisea y pasamos a
imaginar algo relacionado con la tragedia de la emigración actual y los
refugiados, algo mucho más despojado y dramático”. De hecho, la zona en la que
transcurre la obra es el Mediterráneo oriental, “el rellano de casa”, y el
propio Pericles (Roger Casamajor) es de Fenicia, el actual Líbano. “Huidas,
tempestades, naufragios, partos a bordo, niños perdidos, familias
dispersadas... Todo parecía hacer referencia al drama de los refugiados de
ahora mismo y la comedia de aventuras que pensamos ha devenido otra cosa”.
El siguiente paso decisivo fue la idea de incluir las
canciones de Llach en el proyecto. El cantautor se mostró de acuerdo “y con
gran generosidad nos dijo que hicieramos lo que quisiéramos con sus
composiciones”. El espectáculo incluye una docena de canciones bien conocidas
de Llach incluida la que le da título. Esas canciones, “las que pide el texto
de Shakespeare”, han sido adaptadas para el montaje de forma que aportan “el
universo musical” deLlach con arreglos nuevos. Los nueve actores las
interpretan ellos mismos a cappella en buena medida o acompañándose por
percusión y otros instrumentos.
MÚSICA, PALABRA Y DANZA
“Palabra, dansa, cançó”, son las tres patas del trípode
de Maremar,según subrayaron ayer los responsables de Dagoll Dagom que aspiran a
que el musical sea “emotivo, rítmico, trepidante y crudo”. Cisquella recalcó
que el espectáculo quiere ser un homenaje a todos los que cruzan el mar, los
que lo afrontan para cambiar de vida”. La obra se presenta como una fábula que
le explican a una niña en un campo de refugiados. Cisquella subrayó la
importancia de ayudar así a la difusión de la problemática de los emigrantes a
causa de las guerras y a la concienciación de la gente. “Lo que le pasa a
Pericles hoy solo le puede pasar a un refugiado”, dijo.
Publicat per
Jacinto Antón
Barcelona 30 MAY 2018
Presentación ayer del musical 'Maremar' de Dagoll Dagom,
con el equipo creativo y los actores. Massimiliano Minocri
02 de juny 2018
Honor a los liberadores del verso
El festival Poetas rinde homenaje este fin de semana en
Matadero al dúo Accidents Polipoètics, pionero de la poesía escénica
La idea era sacar la poesía del libro impreso, del
recital tradicional, de los cenáculos literarios más alejados, y darle nueva y buena
vida, en escena y acompañándola de otros elementos artísticos. Los miembros de
Accidents Polipoètics no fueron los primeros en practicar esa cosa llamada
polipoesía (el seminal término fue acuñado por el italiano Enzo Minarelli a
mediados de los años ochenta), pero sí podrían considerarse los pioneros en su
popularización en el medio cultural español (y parte del extranjero) partiendo
del underground de principios de los 90 en la Barcelona preolímpica.
“Era una época en la que la gente se hartó de camarillas
poéticas y de que los poetas se dieran el título unos a otros mediante
premios”, recuerda Xavier Theros, uno de los miembros de Accidents. Entre los
que rebelaron sonaban también los nombres de Xavier Sabater, Enric Casasses,
Jordi Pope o Jesús Lizano. “Te miraban como a un marciano”, recuerda Theros,
“no solo los dueños del bar donde actuabas, sino el que iba a ser tu posible
público”. Los Accidents Polipoètics actuaron en muchos bares, pero también en
grandes festivales de poesía (como el de Berlín o el Polyphonix, fundado por
Allen Gingsberg), de artes escénicas, centros de arte contemporáneo (como el
Georges Pompidou de París) o como teloneros de La Polla Records o colaboradores
de La Fura dels Baus.
“No pertenecemos al establishment poético. Los poetas al
uso, con honrosas excepciones, no quieren mezclarse con nosotros. Y nosotros
tampoco con ellos, claro”, bromeaba Rafael Metlikovez en una entrevista en este
periódico publicada en 2012. Metlikovez, la otra mitad de Accidents
Polipoètics, con figura de cómico filosófico y melancólico, falleció en mayo
del año pasado poniendo fin a la andadura del dúo.
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Por eso el festival Poetas, que tiene lugar este fin de
semana en Matadero y que toma buena parte del espíritu polipoético, les dedica
en esta edición un gran homenaje. Y sin perder el humor, otra de las señas
identidad de los Accidents. “El humor está muy mal visto en el arte en general
y en la literatura en particular. Debe de ser por la cultura judeocristiana,
que prefiere el llanto a la risa, que es más cosa pagana, cosa de Baco. A
nosotros nos ven como unos alborotadores”, declaraba entonces Metlikovez.
Para alborotar la cosa, este domingo comparecerán en
Matadero buena parte de los artistas que colaboraron con Accidents Polipoètics
durante sus casi 25 años de andadura: la micropoetisa Ajo, el rapero Frank T,
los poetas Josep Pedrals, Eduard Escoffet o Peru Saizprez, el escritor Javier
Pérez Andújar o músicos como Pascal Comelade o Pau Riba, entre muchos otros.
Entre las obras impresas que deja el dúo se encuentran Van a por nosotros y
Baby Bum (publicadas por Arrebato), Todos tenemos la razón (La Tempestad) o Más
triste es robar (Ediciones del Khan).
Hoy en día, siguiendo la estela de Accidents y algunos de
sus afines, la poesía escénica parece más extendida, casi explotando en un
boom. “Hay muchos más sitios para hacer cosas y más facilidad para darte a
conocer”, opina Theros. “Lo que percibo es que hay menos variedad estilística y
que muchas veces se hacen cosas muy teatrales, a las que se les pone la
etiqueta de poesía. Aunque a ver quién es el listo que dice lo que es poesía y
lo que no”. Como dijo Metlikovez: “Hay que evitar que la polipoesía sea una de
las Bellas Artes y se esclerotice”.
Festival Poetas. 2 y 3 de junio en Matadero Madrid.
Actividades gratuitas. Información y horarios aquí.
100.000 POEMAS CAERÁN SOBRE LA PLAZA MAYOR
El festival Poetas, organizado por la librería y
editorial Arrebato, tiene su primer acto esta tarde en la Plaza Mayor con el
Bombardeo de Poemas, en el que se arrojarán 100.000 poemas impresos en formato
marcapáginas por obra del colectivo chileno Casagrande. Una acción que se ha
llevado a cabo en otras muchas ciudades que también han sido bombardeadas, pero
con bombas de las que matan: Santiago de Chile, Dubrovnik, Guernica, Varsovia o
Londres.
Entre las actividades del fin de semana, en Matadero, se
contarán también con actuaciones de artistas poéticos de toda disciplina y
condición (poetas, músicos, performers, artistas plásticos, etc, lo que
constata que lo poético puede residir en cualquier parte). Algunos de los
artistas invitados son Joan LaBarbara, Antonio Gamoneda, Mercedes Cebrián,
Instituto Mexicano del Sonido, Mansilla y los Espías, Anne Waldman & Fast
Speaking Music, Hollie Mcnish o Lixoluxo Poético, entre muchos otros. Como es
habitual, en el evento se celebrará una Feria de Editoriales Indómitas y
diversas actividades familiares.
Publicat per
Sergio C. Fanjul
Madrid 31 MAY 2018
Rafael Metlikovez (izquierda) y Xavier Theros en su
último espectáculo, 'Bay boom', en el teatro La seca de Barcelona. Consuelo
Bautista
17 d’abril 2018
Sergi Belbel irrumpe en la escena con una comedia romántica
El dramaturgo se aleja de la realidad política
y social de Cataluña, temas que ha abordado en otras obras, para escribir
después de siete años ‘Si no te hubiese conocido’
La sequía creativa del dramaturgo Sergi Belbel
(Terrassa, Barcelona, 1963) ha finalizado con una comedia romántica en español
que se estrena mañana en el Centro Dramático Nacional. Han sido siete años en
los que el autor de una veintena de obras teatrales, series de televisión y
películas, muchas de ellas abordando asuntos sociopolíticos, ha sido incapaz de
escribir una palabra. “Soy muy sensible a los temas de actualidad, a todo lo
que está pasando. No soy un autor político, pero la política y la sociedad me
interesan mucho. Quizá estaba saturado”.
En febrero, Belbel participó con La solitud de
l’u en el ciclo de lecturas de teatro de urgencia sobre el procés que programó
el barcelonés Teatre Lliure. La obra rozaba lo demagógico. Narra a dos voces el
encuentro en un colegio electoral de la zona cero del 1-O entre una mujer
madura y “frágil” y un policía antidisturbios que acaba pegándole. La pieza
discurre durante el periodo en que la porra se alza y cae sobre la mujer, y se
escuchan los pensamientos de los dos protagonistas.
Belbel confesó ayer estar saturado de la
realidad, pero se negó a adentrarse en cuestiones políticas, y de ahí, Si no te
hubiese conocido, en castellano, y no en catalán, su lengua de escritura. Es
una historia de amor más allá de la muerte, en mundos paralelos en los que el
amor es el motor de la situación y el anhelo de los personajes. Belbel reconoce
que la tensión política y la fractura social que se vive en Cataluña afecta
tanto en el teatro como en la vida diaria y por ello es bueno poner distancia.
En 2013 decidió conocer el trabajo escénico en
Latinoamérica, una asignatura pendiente en su trayectoria como autor, director
y traductor teatral. La mayoría de sus obras se han visto en Europa y América.
Su obra más representanda, Después de la lluvia, se estrenó a finales de 2017
en la Comedie Française de París.
Le gusta el trabajo con los intérpretes y dice
que ha disfrutado muchísimo en las tres últimas semanas de ensayo con Ana
Cerdeiriña, Marta Hazas, Óscar Jarque y Unax Ugalde, los actores de la obra.
“Han realizado un trabajo espectacular han hecho suyas las palabras del texto y
se han llevado los personajes a su terreno. Me han provocado emociones
impagables”, asegura.
Este montaje, que se representará hasta el 6
de mayo, plantea dudas sobre la existencia del ser humano: ¿nuestras vidas
están predeterminadas por un destino o somos nosotros, con las decisiones que
adoptamos, los que decidimos?, ¿el futuro se va dibujando a medida que elegimos
una u otra opción?, ¿existe una realidad paralela para cada una de las
decisiones que hemos desestimado? Belbel reconoce que él no cree en el destino
pero que le interesaba explorar sobre una serie de dilemas que están ahí, “en
cada uno de nosotros y en las relaciones personales”.
Sobre esas preguntas y sobre el libreto han
estado trabajando los actores. Unax Ugalde con escasa experiencia teatral y su
primer papel protagonista interpreta a Eduardo, un hombre de negocios,
enamorado de Elisa, su esposa. Este provoca de manera involuntaria una
tragedia. Óscar Jarque (Óscar) y Ana Cerdeiriña (Clara) sus mejores amigos
intentan ayudarle e introducen el elemento dramático en la función. Eduardo se
adentra en un laberinto de pensamientos confusos y caóticos en los que consigue
viajar en el tiempo.
El minimalismo escénico es total, una pared
blanca y dos sillas. “Para evitar que el espectador no se pierda en el
laberinto de saltos de unos años a otros se proyecta en la pared el lugar y la
fecha para marcar espacio y tiempo”, apostilla Belbel. Son una treintena de
escenas en las que hay otro elemento fundamental: la música, desde los Beatles
a Coldplay.
Publicat per
Aurora Intxausti
4 ABR 2018 - 23:48
Los actores Unax Ugalde y Ana Cerdeiriña
durante un ensayo de 'Si no te hubiese conocido' MARCOSG EL PAÍS
14 d’abril 2018
El espacio público vuelve a protagonizar Fira Tàrrega
La 38ª edición del festival de teatro se celebrará entre
el 6 y el 9 de septiembre
“Fira Tàrrega provoca, se arriesga, juega, aprende”. Con
esta declaración de intenciones Jordi Duran, director artístico de la feria, ha
iniciado la presentación de la octava edición del programa Apoyo a la Creación
2018 para fomentar la creatividad escénica y la producción de espectáculos en
la calle y en espacios no convencionales, una de las marcas del encuentro de la
capital del Urgell. Dentro del programa, 12 compañías nacionales e
internacionales realizaran residencias creativas en Tàrrega durante los meses
previos a la feria, de mayo a septiembre, y posteriormente se presentarán en la
38ª edición de Fira Tàrrega, del 6 al 9 de septiembre, centrada en abordar como
eje principal el espacio público contemporáneo.
Duran remarcó las complicadas condiciones que atraviesa
el sector y añade que por ello el programa busca acompañar a los profesionales
que “aterrizan en este mercado salvaje” y hacérselo más “cómodo y amable”. Uno
de los objetivos de la feria es apoyar a aquellas voces que se inician en las
artes escénicas y tienen “discursos interesantes” para que se consoliden y
hagan “crecer al sector”.
La presentación también sirvió para adelantar aspectos
sobre la próxima edición, cuyo eje principal será el espacio público
contemporáneo. La temática continúa abordando, como el año pasado, la interculturalidad,
pero reformulando el concepto y viendo, en palabras del director artístico, de
qué forma se “entiende” y se percibe hoy este “espacio cambiante”.
FiraTàrrega arranca con un concierto de corazones
reivindicativo
Durante la presentación, representantes de las 12
compañías han expuesto las temáticas que abordarán sus obras. Todas entroncan
con preocupaciones o problemáticas actuales como la libertad de expresión, la
globalización, el medioambiente o la violencia. El nexo que las une es la
visión sociopolítica de ese espacio público en el que habitamos, así como la
apuesta por la investigación y la innovación en las artes de la calle.
Además, la feria quiere internacionalizar estas
propuestas intentando que alguna de ellas pueda llegar a coproducciones
transnacionales en las artes de la calle. Pero también tiene la vocación local
de acercar la ciudadanía de Tàrrega a los procesos creativos de las compañías
seleccionadas mediante un programa de ensayos abiertos. Precisamente este es
uno de los rasgos diferenciales de Apoyo a la Creación: diez ensayos en los que
el público tiene la oportunidad de asistir e interactuar con las compañías para
crear un diálogo conjunto.
Entre los participantes se encuentra Antonio Zúñiga, que
presenta Proyecto de escritura dramatúrgica; la organización TIN Arts, Hunting
for the Unicorn; Claudia González, Ohtli; Diana Coca, Corporeidades al límite';
el colectivo Emilia Gargot, Zh o 36 millones de años a 120km/h; la compañía Hui
Basa, Tza tzpar (La espera); Joan Català, 5.102M/S; Joan Rieradevall y Albert
Gusi, Arc residual; John Fisherman, #moneyforfree; Les Impuxibles, Painball;
Mumusic Circus, Flou Papagayo y Silere, Proyecto X.
Publicat
per
12 de març 2018
La magia crece en Badalona
El festival de la ciudad cumple 18 años
La gala internacional del Festival de Magia de
Badalona volvió a recordar en la noche del viernes a su ilustre vecino Li-Chang
con la entrega de la mención honorífica, que este año ha merecido la titiritera
Teia Moner. La ha obtenido por la incorporación de la magia en sus espectáculos
y por haber dirigido el festival Dones Màgiques de Terrassa. Moner dedicó el
galardón a las magas, que no lo han tenido nada fácil. Años atrás, subrayó,
todavía tenían prohibido el acceso a las sociedades mágicas. Su reivindicación
de lo femenino había empezado con una aclaración importante: el icono del
festival, un conejo de papiroflexia no es tal... “es una coneja”. La alcaldesa
de la ciudad, Dolors Sabaté, alabó un certamen arraigado en Badalona que crece
y cumple 18 años y reivindicó en términos generales la libertad de expresión
para un arte transformador de la sociedad sin citar ningún episodio concreto.
Terminó su breve parlamento con unos versos de poetisa (“és màgia que la terra
injuriada ens ofereixi flors”). En esta breve ceremonia inicial estuvo presente
Montserrat, la hija de Joan (Li-Chang) que toma el relevo de su hermano Joan
María, fallecido meses atrás.
La gala estuvo presentada por Alberto de
Figueiredo. Aunque “soy mago y seguiré siendo mago”, me comentaba, se le pide
con más frecuencia que haga de presentador de la magia de otros. La clave, como
él mismo explica, es no querer ser el protagonista de la velada a pesar de que
sale al escenario varias veces. Sus combinaciones de magia y humor encandilaron
al público.
El festival favorece cada vez más, y con
acierto, la presentación de artes escénicas que no entran en ningún género de
la magia pero crean ilusiones. Es el caso de Felipe Mejías un virtuoso del
dibujo con arena. Con una pasmosa seguridad en el trazo dibujó con millones de
estos granitos una historia galáctica. Mikael Szanyiel, con formación de mimo,
presentó un cantante de ópera con todo tipo de problemas, desde el micro al
corbatín. Aaron Crow atravesó con su flecha una manzana y un anillo que cobijaba
en el interior. Luego vino la actuación del ruso Iván Necheporenka con un
número muy conocido, pero tan singular que sigue sin marchitarse. Me explicó
que lleva treinta años haciéndolo y que a pesar de tener en repertorio otros
cuatro números, éste es el que más gusta porque es absolutamente distinto y
porque cuenta una historia de un héroe de los cuentos rusos. El mago, una capa
y alguien más consiguen regalar una sucesión de pequeños milagros. La gala
terminó con la actuación del dúo Arkadio y Bella. Dedicada a los grandes
aparatos, inevitablemente espectaculares. Arkadio, sin embargo, ofreció una
breve muestra de su gran arte en una habilidad admirable, la manipulación de
cartas. Una ilusión cuya práctica no ha abandonado a diferencia de las palomas porque,
me comentó, cada día es más problemática la magia con animales.
Por la platea era fácil encontrar a Enric
Magoo, el director del festival, particularmente satisfecho por el éxito de la
propuesta que durante más de un mes llena de magia bibliotecas, restaurantes,
librerías y teatros de Badalona.
Publicat per
Tomàs Delclós
24 de febrer de 2018
01 de març 2018
Aplausos para el esforzado ‘Frankenstein’ de Joel Joan y Àngel Llàcer
Estreno en el TNC de la version teatral de la
novela de Mary Shelley
El estreno anoche en el Teatre Nacional de
Catalunya (TNC) de Frankenstein, versión teatral de la famosa novela de Mary
Shelley, se saldó con fuertes aplausos. El público valoró especialmente el
esfuerzo por poner en escena una obra mítica respetando su esencia. No
obstante, las opiniones no fueron unánimes y no faltaron algunas críticas al
montaje al considerar que carece de la grandiosidad y el arrebato poético del
original. También se cuestionaron algunas soluciones escénicas como la cinta
transportadora en la corbata del escenario. El espectáculo se sigue muy bien,
crece notablemente en la segunda parte e incluye alguna escena muy
impresionante, como la de Frankenstein y el monstruo revolviendo ataúdes para
conseguir los trozos precisos para confeccionarle una compañera a la criatura,
o la de esta con un corazón sangrante en la mano. El pertinente ambiente gótico
se consigue sobre todo con una serie de efectistas proyeccciones.
El montaje de Carme Portaceli trata de volver
a la esencia del relato de Mary Shelley con toda su carga metafísica y
sorteando los clichés populares acuñados por Hollywood, sobre todo en cuanto al
monstruo.La versión, del cineasta y guionista Guillem Morales, introduce
algunos cambios para hacer más teatral la obra y un sorprendente giro al final,
que no transcurre en los hielos del Ártico, con el monstruo en un témpano, sino
en el laboratorio de Frankenstein.El director del TNC, Xavier Albertí, señalaba
anoche el mérito de rescatar la historia original y demostrarle a la gente sus
verdaderos sentido y trascendencia.
A destacar la seriedad en el empeño del dúo
protagonista, Joel Joan como la desdichada y deforme criatura llena de
costurones, con un notable trabajo de composición, algo nada fácil cuando
compites con la idea del monstruo que todo el mundo tiene en la cabeza, y Àngel
Llàcer como su creador Víctor Frankenstein,.
Al salir a saludar, Portaceli, que actualmente
dirige el Teatro Español de Madrid, recordó a los presos por el procés y
recibió una ovación. La ocasón permitió observar la insólita imagen del monstruo
de Frankenstein levantando el puño por el soberanismo.
El espectáculo puede verse en el TNC hasta el
25 de marzo y luego emprenderá una importante gira por Cataluña.
Publicat per
Jacinto Antón
Foto David Ruano
Barcelona
16 de febrer de 2018
27 de febrer 2018
El teatro como herramienta de resolución de conflictos
El barrio bilbaíno de Otxarkoaga pone en
marcha una iniciativa que explora las artes escénicas para favorecer la
convivencia vecinal
En pleno centro del barrio bilbaíno de
Otxarkoaga, una veintena de personas caminan descalzas en círculo. Por orden, dan
un paso al centro y se presentan con movimientos y sonidos. A Zesar Martínez,
profesor de Sociología de la UPV/EHU, le gusta leer y mueve páginas de un libro
imaginario, a la vez que silva con cada página. Acaba de comenzar, la primera
escuela de Teatro del Oprimido de Euskadi con el objetivo de aplicar
“herramientas artísticas a la solución de conflictos de la vida diaria”. Y algo
de emoción se respira en la aula del centro de innovación escénica de Bilbao,
Harrobia, que junto con Gerninka Gogoratuz y el Museo de la Paz de Gernika,
impulsa la iniciativa.
Ahora Zesar da un paso atrás y deja que sea
Aurori Alonso quien se presente: abre los brazos y los vuelve a cerrar en forma
de almohada. A ella le gusta, dormir y soñar. Lleva seis años participando en
el único grupo de teatro comunitario del Estado, “Aullidos de Otxarkoaga”,
conformado por más de 35 vecinos desde los 10 a los 70 años. “Tenemos que lavar
de nuevo la imagen del barrio. Los nuevos casos de delincuencia han tapado
todas las iniciativas sociales que hay en marcha”, explica ilusionada con
incorporar estas técnicas a la convivencia vecinal.
Con 17 alumnos llegados de todo el Estado
En total son 17 alumnos, procedentes de
diferentes puntos del Estado y de diferentes ámbitos del mundo social, académico
y artístico. Los hay también que han llegado desde Alemania tan solo para el
curso y quienes buscan sencillamente conocer gente nueva.
La activista, pedagoga y fundadora del
Teatro del Oprimido en Austria, Birgit Fritz (Klagenfurt, Austria, 1966), es la
encargada de dar el primer módulo. Durante todo este fin de semana, introducirá
en la herramienta, transmitirá las principales técnicas y compartirá su
experiencia con comunidades campesinas de India, con mujeres agricultoras de
Viena y movimientos sin tierra de Brasil. “Nací en una región de Austria donde
la guerra generó un silencio incómodo. Cuando vine por primera vez a Euskadi
entendí mucho sobre ese silencio. Y ahora me emociona compartir lo aprendido
sobre el teatro popular que ayuda a utilizar el cuerpo donde no llega la
palabra”.
Los organizadores esperan aterrizar el
proyecto a temáticas concretas de Euskadi, de Bilbao, de Otxarkoaga. Pero son
conscientes de que necesitarán un tiempo. “Queremos que haya un primera
generación de profesionales de diferentes ámbitos con el arte como medio para
la paz”, explica la directora del Museo de la Paz de Gernika, Iratxe Momotio.
En el año 2000 exploraron por primera vez
cómo el arte puede estar al servicio de la resolución de conflictos. E invitaron
a Birgit a Gernika. Durante cuatro días, acompañada por otro colega israelí que
había creado con éxito una compañía de teatro con palestinos e israelíes.
Impactados, volvieron a invitarla con motivo de la Capitalidad Cultura de San
Sebastián 2016 bajo la iniciativa La embarcada Artivista para impartir
diferentes talleres. Y ahí decidieron crear una escuela permanente en Euskadi.
El teatro y la convivencia vecinal
El Centro de Innovación Artística Harrobia
de Otxarkoaga aceptó la misión y comenzó explorar la posibilidad. “Nunca hemos
querido ser una isla dentro del barrio sino enriquecernos mutuamente”, explica
Amaia Ibáñez gerente del Centro. Por eso, consideran una buena manera de
enriquecer la actividad habitual con esta iniciativa. “Quién sabe qué saldrá de
aquí, pero no tenemos dudas de que todo será bueno, con compromiso social y al
servicio de la resolución de conflictos”, añaden. El pasado jueves 8 de febrero
arrancó el primer curso que a través de tres módulos impartidos en tres meses
diferentes dará vida a la Escuela.
Aurori camina de nuevo en círculo. Sonríe y
ya hierven en su cabeza nuevas temáticas que tratar en su grupo vecinal de
teatro. La actriz Eider Saiz de la Maza será la encargada de mantener unido al
grupo entre módulo y módulo. Y de proponer intervenciones concretas a los
alumnos. También sonríe. “Llevo más de 10 años dedicándome al teatro social y
me emociona regresar a Bilbao con esta iniciativa. Nos sobran temas que
explorar”, anuncia.
Afuera, Otxarkoaga sigue su actividad habitual
todavía impactado por el asesinato de un matrimonio de 80 años en su propia
casa, presuntamente por tres menores del barrio. A las asociaciones vecinales
se le suma ahora un nuevo motor de cambio, la primera escuela de Teatro del
Oprimido de Euskadi.
Publicat per
Iñaki Makazaga
Bilbao 9 febrero 2018
Ensayo del Teatro del Oprimido de
Otxarkoaga. Fernado Domingo-Aldama
25 de febrer 2018
El monstruo de Frankenstein viaja hacia la luz
Carme Portaceli estrena una versión teatral
de la novela de Mary Shelley con Joel Joan como la criatura y Àngel Llàcer en
el papel de su infausto creador
El imprudente creador Víctor Frankenstein y
su devastada criatura, que nacieron aquel verano de 1816 en Villa Deodati,
junto al lago de Ginebra, han tenido una larga vida tras la que les insufló
Mary Shelley en su novela. La escritora dio a luz su historia entre relámpagos
y la lobreguez que empañaba el cielo esos días a causa de la lejana erupción
del volcán indonesio Tambora que había vomitado tinieblas al firmamento.
Especialmente el cine, a través de una
larga sucesión de películas, entre las que detacan las dos seminales de James
Whale con Boris Karloff y la de Kenneth Branagh con Robert de Niro, ha ofrecido
materializaciones muy diversas de Frankenstein y el ser que creó y lecturas muy
distintas de la obra de origen, Frankenstein o el moderno Prometeo, en la que
Mary Shelley mezcló cosas tan variadas como las fantasmagorías de la época, su
interés por los experimentos de Galvani y Volta, los espasmos de las ranas
muertas al pasarles corriente y el fallecimiento el año antes de su hija recién
nacida. “Sueño que mi niña vuelva a la vida otra vez”, escribió en su diario.
Ahora, en el 200 aniversario (se publicó en
1818), llega otra versión de su inmortal historia de desafío a las leyes de la
naturaleza y sus terribles consecuencias (”¡maldito el día que recibí un soplo
de vida, maldito sea mi creador!”), y lo hace en forma de obra teatral, con el
objetivo de proponer una mirada nueva sobre Frankenstein y el desgraciado
individuo al que tan desconsideradamente alumbró.
A petición de la directora Carme Portaceli,
el director de cine (Los ojos de Julia) y guionista Guillem Morales ha
convertido la novela de Maty Shelley en una obra para teatro, Frankenstein, que
se estrena el jueves en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC) con un reparto protagonizado
por el popular Àngel Llàcer como Víctor Frankenstein y Joel Joan, un Joel Joan
rapado y que se ha metido a fondo en su tremendo papel, como la criatura. Magda
Puig encarna a Elizabeth y Alba de la Cruz a “la compañera”, que no luce los
pelos de Elsa Lanchester.
La versión teatral, explicó ayer Portaceli,
se centra en un doble viaje, “el de Frankenstein de la luz del conocimiento a
la oscuridad de la culpa y el crimen más grande, que es crear un ser y
abandonarlo, y el contrario, el de la criatura, que transita de la oscuridad
del monstruo a la luz del habla, el razonamiento y el amor”.
La directora describió la obra como “un
disparo certero al corazón, una historia preciosa que conlleva una reflexión
profunda sobre la esencia de lo que es un ser humano”.
Explicó que el proyecto nació hace dos años
cuando le propuso a Morales llevar al teatro Frankenstein en el marco del
interés de ella por la novela romántica inglesa que la condujo a montar Jane
Eyre. Analizaron qué era esencial en la historia de Mary Shelley y realizaron
varias versiones hasta llegar a la definitiva.
“Queríamos hablar del abandono, tema
fundamental en la obra”
En la obra teatral, adquiere un papel
esencial el personaje de De Lacey (interpretado por el veterano Lluís Marco),
el anciano ciego del que la criatura adquiere los usos humanos, con los que
llega hasta a disfrutar de la lectura de El paraíso perdido de Milton y el
Wether de Goethe.
Morales, que ha escrito por primera vez
para teatro, recalcó que desde el principio tuvieron muy claro Portaceli y él
que “íbamos a explicar la historia de los dos, creador y criatura”, y que
“queríamos hablar del abandono, tema fundamental en la obra”.
Señaló el autor de la versión que
decidieron llevarla “al terreno de las emociones”, más que a la de la ciencia,
“que ya se ha visto”. “Nos interesaba más lo que habla de la responsabilidad de
crear vida. Lo del desafío a Dios no me importaba tanto”, apuntó. “Más que de
la divinidad quería hablar de la naturaleza y de lo que supone ir contra ella”.
De la fidelidad al original, dijo que en la
versión teatral “está la novela, la trama, los personajes, la atmósfera, pero
he dramatizado, me he inventado alguna cosa, me seducía la idea de tener a los
dos personajes, cuyo vínculo es tan importante, pese al odio, juntos en escena
el máximo tiempo posible”. En la versión, además, hay una relación intensa,
directa, entre el monstruo y De Lacey que no se da en la novela.
El espectáculo está situado en la época en
que transcurre la historia y se dasarrolla en un espacio escénico en forma de
cubo con una serie de proyeciones evocadoras del ambiente gótico, cementerio
incluido. Portaceli dijo ayer que sopesaron integrar a la propia Mary Shelley
como personaje pero en última instancia “la obra habla de un mundo muy
egocéntrico que es muy patriarcal”.
“EL MÍO NO ES EL DE LOS DOS TORNILLOS”
Joel Joan explica que al principio pensó
que le ofrecían el papel del científico, “por mi perfil intelectual”, bromea. Y
se quedó desconcertado cuando Portaceli le dijo: “No, no, tú haces el
monstruo”. “Me sorprendió, porque creía que era el de los dos tornillos, el de
Boris Karloff, y no tendría texto, sólo gruñidos”. Así que después le ha
fascinado el “precioso viaje” de su personaje (que se mueve “como alguien hecho
de trozos de muertos”) hacia la luz de la erudición y la humanidad. “Es
maravilloso cómo un conjunto de restos sacados de un cementerio devienen un
intelectual”, reflexiona. En la obra, “entiendes que él es la víctima y el
verdadero monstruo es Frankenstein”.
Para Àngel Llàcer, interpretar al doctor
Frankenstein le ha obligado a transitar un paisaje tenebroso. “Me ha costado
mucho, porque el personaje hace daño a todos los que le rodean y yo a eso no
estoy acostumbrado”. Dijo que no ha revisado las películas. “Traté de ver
alguna en Netflix, pero no están”,
PUBLICAT PER
JACINTO ANTÓN
Barcelona 9 FEB 2018
Àngel Llàcer como el doctor y Joel Joan
como la criatura en 'Frankenstein' DAVID RUANO
23 de febrer 2018
La sala Flyhard emitirá una función en ‘streaming’ para los huidos de Bruselas
'Sàpiens', dirigida por Sergi Belbel, es
una comedia de ciencia ficción protagonizada por un 'conseller' de Salud
En una iniciativa insólita, la Sala Flyhard
de Barcelona emitirá el sábado próximo a las 21 horas en streaming via web una
función del espectáculo Sàpiens, una comedia que mezcla diversos géneros,
especialmente la ciencia ficción, para que la puedan ver los representantes del
procés huidos en Bélgica.
La obra, escrita por Roc Esquius y dirigida
por Sergi Belbel se centra en un
"conseller de Salut" (Enric Cambray) que recibe en su despacho la
visita de una misteriosa mujer (Mireia Portas) con una singular propuesta que
puede cambiar el destino de nuestra civilización. La pieza, con un toque Black
Mirror, cuestiona la superioridad de los seres humanos y su idea de que son el
centro de la creación.
La sala ha comunicado que emiten la función
de Sàpiens "para que se pueda ver al mismo tiempo en Bruselas, donde se
reunirán los políticos exiliados y una delegación de Cultura". "Tanto
el equipo de la sala Flyhard como todo el equipo de Sàpiens", informa una
nota del teatro, "hemos consensuado llevar a término esta iniciativa como
una forma de denuncia contra el recorte y privación de derechos sociales y
ciudadanos que estamos viviendo últimamente, y que ha llevado injustamente a
algunos políticos de Govern y a representantes de entidades cívicas pacifistas
a verse privados de su libertad siendo encarcelados preventivamente o
teniéndose que exiliar forzosamente a Bélgica".
La sala, una de las más vitales de las de
pequeño formato de la ciudad, ofrece la posibilidad de ver la función virtual,
aunque no seas Carles Puigdemont o de su entorno belga, previo pago de una
entrada de fila cero (cantidad mínima de
20 euros) cuyo importe se ingresará íntegramente en la cuenta de la Associació
Catalana pels Drets Civils. La asociación ha sido creada por familiares de los encarcelados y los huidos
por el procés como una red de apoyo mutuo.
Publicat per
La Sala FlyHard. MARCEL·LÍ SÀENZ
18 de febrer 2018
Badalona se llena de magia en febrero
La presencia de magas destaca en la edición
del Memorial Li-Chang de este año
Badalona se llena de magia este mes de febrero
con la celebración de su festival Memorial Li-Chang que se vive en teatros,
bibliotecas, restaurantes, librerías… Todo empezó este pasado sábado con la
Trobada de Mags de Catalunya. Veinte ilusionistas presentaron su arte en los
espacios de un centro comercial con un nombre muy apropiado para la ocasión,
Màgic. Se trata de una actividad gratuita como muchas otras. El mago Enric
Magoo, director del memorial, destaca precisamente que este tipo de
actividades, sin lucro económico, se pueden ofrecer porque el festival está
organizado por el propio ayuntamiento badalonés. "No hay empresas detrás
que, lógicamente, busquen un beneficio”. Una de estas actividades es el taller
para profesores donde se propone la magia como herramienta pedagógica. Este año
se ha repetido el éxito del anterior. La matrícula ha tenido que cerrarse tres
semanas antes.
Otro detalle es la presencia de magas. Aunque
en la gran gala este año están ausentes, se encuentran varias en el calendario
del festival. Están, entre otras, la maga Gisell, una joven peruana afincada en
Barcelona; Valeria Guglietti con su número de sombras chinescas; las
jovencísimas Game y María Altés o la maga Andreu, hija del Màgic Andreu.
Alberto de Figueiredo será el maestro de
ceremonias de la gala internacional (23-25, teatro Zorrilla) donde se busca
ofrecer ejemplos de distintas disciplinas. Si el año pasado hubo un número de
equilibrio con grandes troncos, este año Felipe Mejías dibujará sus creaciones
con arena, el llamado sand art. El francés Mikael Szanyiel, que estudió con
Marcel Marceau, buscará el humor en la peripecia de un cantante de ópera. El
festival también ha invitado al belga Aaron Crow, un mago mudo con un
particular concepto del mentalismo más cercano a Guillermo Tell. Arkadio &
Bella traerán su espectáculo de grandes ilusiones y el ruso Ivan Necheporenka,
un clásico, recreará su número con un manto que cobija infinidad de sorpresas.
Publicat per
Tomàs Delclós
Barcelona 6 FEB 2018
La maga Gisell que actuará en el Memorial
Li-Chang
https://elpais.com/ccaa/2018/02/05/catalunya/1517865627_816299.html
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