Del 12 octubre al 12 de noviembre 2017
Madrid, Teatro María Guerrero
El Teatro María Guerrero del Centro Dramático
Nacional repone 'Cáscaras vacías', una obra que teje una red de historias con
testimonios de la 'Operación T4', nombre en código que los nazis dieron a su
programa de eutanasia destinado a asesinar a personas con alguna discapacidad.
Con texto y dirección de Magda Labarga y Laila Ripoll, este montaje cuenta en
su reparto con Natalia Abascal, Raúl Aguirre, David Blanco, Patty Bonet, Ángela
Ibáñez y Jesús Vidal.
“Vidas indignas de ser vividas”, “cáscaras
vacías”, así se consideraba a las personas con discapacidad en la Alemania de
1939. En ese año, Hitler declaró la guerra y al mismo tiempo autorizó la
eliminación de la población “poco productiva”, malas hierbas que hacían del
pueblo alemán fuera poco saludable y que suponían una carga de la que era
preciso deshacerse porque costaban mucho dinero.
La ciencia puntera de la época les provee de
discurso teórico: la eugenesia está de moda. Quien no es capaz de alimentarse,
de procurar su sustento, debe morir. Es una “ley natural”. Es así como surge la
Aktion T4. Estas muertes supusieron, además, el entrenamiento del personal y la
puesta a punto de procedimientos que se usarían después en los campos de
exterminio.
Las primeras víctimas fueron niños
desamparados a causa de su pobreza o del abandono familiar. Entre 1939 y 1945,
científicos, médicos, enfermeras, cuidadores… mataron a más de 200.000. “Apenas
se ha hablado, o se ha hablado poco, de estas víctimas. Como si su sufrimiento
y su muerte no contara o importase menos. Con ellas se experimentó, sus
cadáveres se dibujaron en atlas de anatomía y sus cerebros formaron parte de
‘colecciones científicas’ de respetados institutos. Médicos responsables de su
asesinato siguieron ejerciendo, enseñando y recibiendo honores y reconocimiento…”,
recuerdan Labarga y Ripoll.
La obra se sitúa en el Castillo de Hartheim,
en Austria, uno de los seis lugares donde esta operación se llevó a cabo. Allí,
seis personas, Hans, Lotte, Paul, Agnes, Heyde y Roland, nos hablan de su vida.
Interpretados por Raúl Aguirre, David Blanco, Patty Bonet, Ángela Ibáñez,
Paloma Orellana y Jesús Vidal, los seis se encuentran en una sala parecida a un
baño. Antes de que se realice la desinfección recuerdan, hablan, cantan y
bailan. Dicen quienes son y por qué están ahí.
El público se va a encontrar una historia
contada desde el cabaré porque, según explica Magda Labarga, “el cabaré nos
permite trabajar con mucha libertad, tiene que ver con la época y tiene que ver
con la sociedad germánica”. A lo que añade Ripoll, “la estructura del cabaré es
un poco puzzle, y así nos planteamos el espectáculo: como un rompecabezas en el
que cada cual acceda al relato de una manera diferente”, ya sea una persona
ciega, sorda o con discapacidad psíquica.
Publicat per
Cáscaras vacías. Foto: marcosGpunto.

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