08 de juliol 2006

El teatro Versus mantiene dos obras musicales en cartelera

4 de juliol de 2006

JUAN PEDRO YÁNIZ
BARCELONA.
Hoy se estrena, a las 19,45, en el Versus Teatre el musical «John i Jen», de los estadounidenses Andrew Lippa y Tom Gre enward», que entre melodías y canciones nos narra las tormentosas relaciones entre dos hermanos en los años 50, 60 y posteriores, del pasado siglo. De martes a sábado a las 19,45 y los domingos a las 20 horas. El director musical es Xavier Torras y el director escénico David Pintó. Se trata de una tantas joyas escénicas que no suele llegar al público, fuera de Nueva York y Londres. Las representaciones durarán hasta el 6 de agosto, dentro del ciclo «La torna del Grec».
De como resulta una sorpresa
La presentación devino en amplio coloquio sobre el teatro musical, su pasado, su presente y su porvenir. Es una historia de relaciones humanas en la que Jen nos explica sus relaciones con los dos John, su hermano y su hijo y sin dejar de cantar nos van poniendo en solfa todas las visicitudes del Viejo Gran País a lo largo del siglo pasado.
Ever Blanchet afirmó que: «el teatro musical entusiasma al público y asusta a los productores». Cierto es que ha llovido mucho desde la edad de oro de Gilbert y Sullivan, pero todavía hay obras que en cualquier latitud consiguen arrastrar el interés del público. Sin ir más lejos, el Paralelo ha conocido los éxitos de «Maricel», «Mikado», «Glu ps» o «El hombre de la Mancha».
Cierto es que desde finales del XIX y principios del XX, cuando además de las anglosajonas había opereta vienesa, parisina, italiana, berlinesa, húngara, rusa o española; el público potencial ha disminuido, pero ello se debe a ese enorme aparato liofilizador de costumbres que es la televisión.
Queda un espacio cultivable, con perseverancia y entusiasmo, que es el de las obras de pequeño formato. En el mismo Versus, está alcanzando estos días un gran éxito de público otra obra musical, «La fira de l´amor», con un letrista de tronío: Bertolt Brecht. En definitiva, donde hay entusiasmo y se arriesga a fondo, el público responde. En esta ocasión podemos contemplar un minifriso musical de los EE. UU. que cubre un espacio que va de 1954 a 1990. Director e intérpretes han puesto su entusiasmo en lo que no deja de ser una aventura arriesgada, por la que no apuestan las instituciones. ¡Qué le vamos a hacer!