08 de setembre 2007

El Romea abre temporada con la obra "Tres dramolette", protagonizada por Rosa M. Sardà






3 de setembre del 2007

Barcelona. (EFE).-


El teatro Romea inicia temporada el próximo 10 de septiembre con la obra "Tres dramolette", de Thomas Bernhard, protagonizada por Rosa Maria Sardà, bajo la dirección de la debutante Carme Cané, y que fue uno de los éxitos más contundentes del curso pasado en el Fortuny de Reus (Tarragona).




El director artístico del Romea, Calixto Bieito, ha mostrado su satisfacción por poder presentar en la capital catalana este texto de Bernhard, de quien se ha declarado incluso un "hooligan", en un montaje del Centro de Artes Escénicas de Reus (CAER), con una Sardà que vuelve a los escenarios catalanes, junto a las actrices Mercè Pons y Pepa López.Por su parte, el director del CAER, Ferran Madico, ha resaltado el hecho de que este espectáculo se pueda ver en el Romea como "compañía invitada" y ha mantenido que estos "dramolett" son piezas "subversivas al cien por cien", ofreciendo al espectador "una mirada profunda, contundente y con mucha ironía" del mundo del teatro.Los tres "dramolett" que se pondrán en escena -piezas teatrales muy breves, satíricas y agudas- giran en torno a la figura de Claus Peymann, amigo y director fetiche de Bernhard, uno de los autores contemporáneos más importantes, cuyo tema central en su obra es lo absurdo de la existencia humana. Rosa Maria Sardà se convierte en escena en Claus Peymann; Pepa López actúa como narradora y de Thomas Bernhard, mientras que Mercè Pons se convierte en el dramaturgo Hermann Beil y en una camarera. Las tres van vestidas de hombre, aunque la directora Carme Cané ha alertado: "no intentamos ni hacer una copia ni una caricatura de Bernhard y sus amigos" ni "son mujeres que actúen como travestidos". Además, según Sardà, el hecho de actuar como hombres "no es ninguna perversión, porque da lo mismo quien diga las palabras", mientras que Pepa López ha destacado, justamente, el discurso que se percibe de la obra.Carme Cané, que aunque debuta como directora con este proyecto ya había trabajado como ayudante de dirección de Lluís Pasqual, Jordi Mesalles o Ferran Madico, ha sostenido que lo más importante que ofrecen estos textos es que "ofrecen conocimiento, llevan a la reflexión y seducen al público". Rosa Maria Sardà, tapada, como en otras ocasiones, con unas oscuras gafas, ha dicho que a ella, que es una mujer "muy inculta", del autor austríaco lo que más le gusta es "que el texto supura libertad, algo que siempre defendió y que incluso le costó el desprestigio".