
11 de setembre del 2007
DL
La actriz Blanca Marsillach interpretará en León «El Reino de la Tierra»
Entrevista Blanca Marsillach
La actriz centrará su carrera teatral como empresaria, pero pasará por León también como intérprete con el esperado montaje «El Reino de la Tierra», de Tenesse Williams
Pacho Rodríguez madrid
Pronunciar Marsillach es respirar teatro puro. Antes y ahora. Por la huella de Adolfo Marsillach (Barcelona, 1928-Madrid, 2002) y por la actitud de los que heredan su apellido, en este caso Blanca Marsillach (Barcelona, 1966), que hace tiempo le echó un órdago a ser arte, parte y empresa para poder poner en marcha sus proyectos. Más adelante, junto a Elise Varela, su socia en ese proyecto teatral, soñaba con hacer teatro en un garaje. El tiempo pasó como una revolución y nació Varela Producciones y La Compañía de Blanca Marsillach, que pisará León en unos meses con uno de esos proyectos obligatorios para el buen espectador: El Reino de la Tierra, de Tenesse Williams. Y, como esta mujer no para, la semana que viene presenta en Valladolid, del 10 al 12 de septiembre, Pareja Abierta , de Dario Fo, aquí en su faceta de empresaria. 1397058884 En un principio plantea su carrera sólo como actriz, ¿cómo decidió abarcar todo el proceso de producción teatral? ¿Qué pasa que el negocio está tan mal que hay que optar por la autogestión?
- Era uno de esos momentos en los que Elise Varela, que es mi socia, y yo pensábamos algo así como qué hacer con nuestras vidas. Comenzamos a recordar los tiempos en los que queríamos montar una obra de teatro en un garaje. Nos preguntamos: ¿Y qué se necesita?. Yo recopilaba lo que había ido aprendiendo como actriz. Ahora estamos con este Dario Fo y a León iremos con El Reino de la Tierra, de Tenesse Williams, en la que sí interpreto. Surgió como todo en la vida, de momentos de crisis y de incertidumbres.
-¿Pero no sería más lógico, incluso más sano, que el actor no tuviera que supervisar esos temas económicos, de empresa¿?
-Puede que sí. Yo lo que quiero es, a partir del año que viene, dedicarme más a la empresa. Hasta ahora he tenido que hacer de actriz porque era difícil conseguir un nombre que se comprometiera a una gira de dos años. Preferí no esperar a que sonara el teléfono para poder poner en práctica la idea de teatro que yo tengo. 1397058884 Distribuidores, empresarios, productores, programadores¿ ¿Les interesa el teatro de verdad?
-La situación del teatro es muy difícil. En el teatro todo está muy politizado y cerrado. Hay que luchar con las redes y con entresijos que no tienen nada que ver con el teatro.
-¿Y cuál es el balance personal de su experiencia?
-Dura, positiva y luchando todos los días.
Yendo a la faceta artística: Un Dario Fo es una garantía de éxito y una responsabilidad.
-¿Cómo analizaron ustedes esta apuesta?
-Es un equipo de primera, gente que trabajó con mi padre. Es una comedia con la que es muy difícil no sentirse identificado. Habla de un conflicto que es universal, la convivencia, y está tratado de una forma que a la gente le hace reír.
-¿Cómo es una función buena para usted?
-Es difícil juzgar una función. Para mi es buena cuando no te creas expectativas. Los que estamos dentro, a veces nos equivocamos cuando pensamos que ha salido bien y viceversa. Lo que debe producirse es la conexión entre el público y la obra.
-¿Hay espectador de teatro en España?
-No hay tanta tradición. Mi padre lo intentó. Pero estamos a años luz, por ejemplo, de los ingleses, en donde desde pequeños, en el colegio, el teatro está presente.
-Por cuestiones familiares ha vivido siempre rodeada de grandes nombres. ¿No cree que esos nombres no han tenido sustitutos?
-Estoy de acuerdo con esa visión. Desde luego, esto no es el Siglo de Oro. No es, ni siquiera, los años del franquismo o posteriores en los que había gente que se involucraba política o culturalmente.
-¿Qué aprendió de todo lo que Adolfo Marsillach sabía de teatro?
-En realidad, ninguno. Es un poso que está ahí y saldrá con mi creatividad. Es una infancia, unos genes, vivencias. Pero yo soy yo desde mi. -Al menos sí la honestidad del trabajo de Adolfo Marsillach, ¿no?
-Sí, claro. Yo intento ser honesta y hacer las cosas lo mejor posible. A veces, lo consigo y otras, no. Él era mejor en todo.
-¿Cree que se recuerda a su padre como se debería?
-No. La memoria cultural es frágil y más en este país. No se pone el monumento y se rinde el homenaje consecuente con lo que ha sido y significa en España la figura de Adolfo Marsillach. El homenaje que se merece aún está pendiente
La actriz Blanca Marsillach interpretará en León «El Reino de la Tierra»
Entrevista Blanca Marsillach
La actriz centrará su carrera teatral como empresaria, pero pasará por León también como intérprete con el esperado montaje «El Reino de la Tierra», de Tenesse Williams
Pacho Rodríguez madrid
Pronunciar Marsillach es respirar teatro puro. Antes y ahora. Por la huella de Adolfo Marsillach (Barcelona, 1928-Madrid, 2002) y por la actitud de los que heredan su apellido, en este caso Blanca Marsillach (Barcelona, 1966), que hace tiempo le echó un órdago a ser arte, parte y empresa para poder poner en marcha sus proyectos. Más adelante, junto a Elise Varela, su socia en ese proyecto teatral, soñaba con hacer teatro en un garaje. El tiempo pasó como una revolución y nació Varela Producciones y La Compañía de Blanca Marsillach, que pisará León en unos meses con uno de esos proyectos obligatorios para el buen espectador: El Reino de la Tierra, de Tenesse Williams. Y, como esta mujer no para, la semana que viene presenta en Valladolid, del 10 al 12 de septiembre, Pareja Abierta , de Dario Fo, aquí en su faceta de empresaria. 1397058884 En un principio plantea su carrera sólo como actriz, ¿cómo decidió abarcar todo el proceso de producción teatral? ¿Qué pasa que el negocio está tan mal que hay que optar por la autogestión?
- Era uno de esos momentos en los que Elise Varela, que es mi socia, y yo pensábamos algo así como qué hacer con nuestras vidas. Comenzamos a recordar los tiempos en los que queríamos montar una obra de teatro en un garaje. Nos preguntamos: ¿Y qué se necesita?. Yo recopilaba lo que había ido aprendiendo como actriz. Ahora estamos con este Dario Fo y a León iremos con El Reino de la Tierra, de Tenesse Williams, en la que sí interpreto. Surgió como todo en la vida, de momentos de crisis y de incertidumbres.
-¿Pero no sería más lógico, incluso más sano, que el actor no tuviera que supervisar esos temas económicos, de empresa¿?
-Puede que sí. Yo lo que quiero es, a partir del año que viene, dedicarme más a la empresa. Hasta ahora he tenido que hacer de actriz porque era difícil conseguir un nombre que se comprometiera a una gira de dos años. Preferí no esperar a que sonara el teléfono para poder poner en práctica la idea de teatro que yo tengo. 1397058884 Distribuidores, empresarios, productores, programadores¿ ¿Les interesa el teatro de verdad?
-La situación del teatro es muy difícil. En el teatro todo está muy politizado y cerrado. Hay que luchar con las redes y con entresijos que no tienen nada que ver con el teatro.
-¿Y cuál es el balance personal de su experiencia?
-Dura, positiva y luchando todos los días.
Yendo a la faceta artística: Un Dario Fo es una garantía de éxito y una responsabilidad.
-¿Cómo analizaron ustedes esta apuesta?
-Es un equipo de primera, gente que trabajó con mi padre. Es una comedia con la que es muy difícil no sentirse identificado. Habla de un conflicto que es universal, la convivencia, y está tratado de una forma que a la gente le hace reír.
-¿Cómo es una función buena para usted?
-Es difícil juzgar una función. Para mi es buena cuando no te creas expectativas. Los que estamos dentro, a veces nos equivocamos cuando pensamos que ha salido bien y viceversa. Lo que debe producirse es la conexión entre el público y la obra.
-¿Hay espectador de teatro en España?
-No hay tanta tradición. Mi padre lo intentó. Pero estamos a años luz, por ejemplo, de los ingleses, en donde desde pequeños, en el colegio, el teatro está presente.
-Por cuestiones familiares ha vivido siempre rodeada de grandes nombres. ¿No cree que esos nombres no han tenido sustitutos?
-Estoy de acuerdo con esa visión. Desde luego, esto no es el Siglo de Oro. No es, ni siquiera, los años del franquismo o posteriores en los que había gente que se involucraba política o culturalmente.
-¿Qué aprendió de todo lo que Adolfo Marsillach sabía de teatro?
-En realidad, ninguno. Es un poso que está ahí y saldrá con mi creatividad. Es una infancia, unos genes, vivencias. Pero yo soy yo desde mi. -Al menos sí la honestidad del trabajo de Adolfo Marsillach, ¿no?
-Sí, claro. Yo intento ser honesta y hacer las cosas lo mejor posible. A veces, lo consigo y otras, no. Él era mejor en todo.
-¿Cree que se recuerda a su padre como se debería?
-No. La memoria cultural es frágil y más en este país. No se pone el monumento y se rinde el homenaje consecuente con lo que ha sido y significa en España la figura de Adolfo Marsillach. El homenaje que se merece aún está pendiente
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