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5 abril 2006
Ignacio González reconoce que no se sabe el tipo de gestión que tendrá ni quién será su director aunque ya es seguro que será la sede de la Orquesta de Madrid
JOSÉ M. CAMARERO
MADRID.
A las obras del Teatro del Canal les queda todavía un largo camino hasta que se represente en sus instalaciones algún espectáculo musical o escénico. Porque dentro de un año estará prácticamente finalizada la construcción del recinto, pero será varios meses después cuando los madrileños puedan acudir a este teatro.Así lo reconoció ayer el vicepresidente regional y presidente del Canal de Isabel II, Ignacio González, que ayer recorrió las instalaciones junto al consejero de Cultura, Santiago Fisas. González aseguró que «hay que realizar numerosas pruebas antes de poner en marcha» un proyecto como éste. Por ello, «antes de las elecciones las obras estarán concluidas, pero no podemos asegurar que la inauguración sea tan rápida», según afirmó.Por ahora, el 75 por ciento del proyecto ya está finalizado, «aunque queda la parte más complicada, la de acondicionamiento», según reconoció el vicepresidente, que incluye la equipación y ordenación de las instalaciones.Porque con tres salas destinadas a los espectáculos y una inversión de 88 millones de euros, el Teatro del Canal, que se está construyendo en los terrenos de la empresa situados en la calle de Cea Bermúdez, se convertirá, tras su apertura, en el centro cultural de referencia para toda la región e incluso de España.Así lo anunciaron González y Fisas, quienes auguraron que atraerá numerosos espectáculos y que servirá para completar la oferta cultural de la Comunidad, que hasta ahora no tenía un teatro propio en el que programar creaciones vanguardistas, aparte de la sala Albéniz.Además, será la sede permanente de la Orquesta Autonómica de Madrid, aunque todavía no está claro quién será el director de las instalaciones ni qué tipo de gestión llevará. Podrá ser pública o privada, «pero todavía no está decidida la concesión y ni estamos cerrados a ninguna fórmula», aseguró el vicepresidente regional.«No es el objetivo del Canal»A pesar del entusiasmo mostrado ante la instalación, González volvió a reconocer que este tipo de obras «no pueden ser el objetivo de una empresa como el Canal de Isabel II», dedicada a la gestión del agua. Eso sí, frente a las críticas de la oposición , el vicepresidente justificó esta inversión «porque el Canal es la primera empresa pública de Madrid y tiene que dar un fin social, realizando este tipo de actividades, como hace a través de la Fundación».A la estructura de este complejo arquitectónico le queda poco para finalizar, aunque son muchos los detalles que faltan por establecer: instalación de butacas, suelos y puertas; iluminación de las salas; sonorización del recinto...Y es que no se trata de una obra cualquiera. En sus 35.000 metros cuadrados se ubicarán tres salas de espectáculos: la configurable, un espacio donde se podrá «jugar» con el número de butacas para adaptarlo a las nuevas tendencias «que exigen particularidades» en la escena, según el vicepresidente regional; el centro coreográfico y danza, que contará con 11 salas, 26 camerinos, 6 vestuarios y una sala de cinco talleres; y la sala principal, denominada Teatro Frontal, con un foso para 80 músicos y 900 plazas para espectadores. Una cifra que, al vicepresidente, le hubiera gustado «que fuera el doble», tal y como reconoció durante la visita.
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