12 d’abril 2006

Israel: musical con símbolos nazis


bbcmundo.com
7 abril 2006


Martin Patience BBC Tel Aviv

El musical hace constantes referencias a la época nazi.Un grupo de actores hace su ingreso. Avanzan a saltos y pasos rápidos. Ellos son los compinches. Después ingresa su jefe: Hitler. Completo hasta con el bigote. Y todos cantan: "Primavera para Hitler". El lugar: Tel Aviv.
El aclamado musical "Los Productores", de Mel Brooks, con funciones vendidas con meses de anticipación en Londres y Nueva York, empezó una temporada en Israel, con actores israelíes y hecha en hebreo. Y su éxito ha tomado a Israel por sorpresa.
Cada noche las funciones del Teatro Cameri se representan a salas repletas. Y los israelíes, que constituyen la mayoría de la audiencia, aplauden escenas donde cantan Fuehrers, donde gente con camisas marrones hace el saludo nazi y donde aparecen decorados con esvásticas.
No es una coincidencia que la temporada de este musical en Israel, cuyo tema central son las peripecias de dos productores que están tratando de montar un musical nazi, será extendida por otras 100 funciones.
Ironía
Para Cohen, que representa a Hitler en el musical, la obra se ríe de todo el mundo.Según Micah Levensohn, director del musical en su versión israelí "si hay un lugar en el mundo que tiene todo el derecho a reírse de Hitler, es éste".
"Aquí escuchas a Wagner en la radio, ves documentales sobre el Holocausto casi cada noche en televisión, así que por qué no Los Productores", afirma Levensohn.
Y así como muchos israelíes pensarán que un musical con elementos nazis es de mal gusto, el actor que representa a Hitler, Itzak Cohen, señala que esta obra no trivializa lo que sucedió durante la Segunda Guerra Mundial.
"Los Productores se ríe de todo el mundo: ancianos, homosexuales, rubias, judíos, nazis y productores", señala Cohen.
Adaptación
La versión israelí es fiel al original pero hace algunas adaptaciones culturales.Pero si bien la obra se representa en Israel porque se asumió que es una audiencia sofisticada e informada, sí tuvieron que hacer algunos cambios al original creado por Mel Brooks.
Por ejemplo, cada vez que uno de los personajes judíos menciona el nombre Hitler, escupen y acto seguido repiten una maldición hebrea: "yimakh shmo", que quiere decir "que su nombre sea borrado".
Las críticas o las burlas a los nazis son más marcadas en la producción israelí.
Y la misma gente que trabaja en el teatro estaba preparada para una serie de protestas la noche de la inauguración, pero no pasó nada.
Rutz Aknin, de 51 años, dijo tras ver la producción que la sociedad israelí ha madurado en los últimos 60 años.
"Y esto es importante porque te da perspectiva de la vida. Ahora nos podemos reír de Hitler, y esto nos hace más fuertes", precisó esta ciudadana israelí.
"Muestra que somos sobrevivientes", aclaró.