06 de juny 2006

"La oficialidad siempre ha tendido a callar la voz de los grupos de teatro porque son su máximo rival"

noticias de alava
2 de juny de 2006

Carlos González
Llegan hoy a un Principal que vendió todas las entradas para ver 'Hamelin' hace mes y medio. ¿Cómo se digiere tanta expectación?
Es algo muy bonito y que esperas se repita muchas veces en la vida. Ese hecho quiere decir que tu trabajo interesa. Ya hemos estado más veces por allí y espero que ese dato signifique que en esas otras ocasiones también hemos gustado. No es una anécdota, es una responsabilidad y una alegría.
¿Llegar hasta donde ahora está Animalario ha sido un camino difícil, sobre todo teniendo en cuenta lo que algunos han llegado a decir de ustedes?
Ha sido como cualquier camino. No sé si hemos tenido suerte o vista. Muchas compañías lo pasan mucho peor. Además, llevamos muchos años en el teatro independiente y a base de muchos palos aprendes por dónde tienes que ir. El precio es reconfortante si siempre haces lo que, más o menos, quieres.
Por cierto, ¿es complicado desdoblarse entre la faceta de actor y la de director?
Es una pesadilla. Es una especie de estado esquizofrénico que recomiendo durante un rato, pero corto.
'Hamelin', dentro de los espectáculos realizados por Animalario en los últimos años, es quizá el montaje más diferente en cuanto que no utiliza el humor o la ironía.
En ese sentido, sí. Es un montaje nada irónico. En otras propuestas nos hemos tomado a broma cosas serias. Sin embargo, aquí hemos dejado eso a un lado. Es una mirada muy honesta, casi infantil. Pero el formato estilístico responde a obras como Alejandro y Ana e incluso a anteriores piezas.
De todas formas, son muchos los que piensan que el teatro independiente como tal desapareció hace ya unos cuantos años.
No. Hay muchos grupos que hoy siguen en la escena y que se pueden calificar como teatro independiente como son Dagoll Dagom o Els Joglars, La Fura dels Baus. Son compañías que, aunque su teatro también tiene una parte de comercial, trabajan desde la convicción de que quieren hacer lo que les da la gana, es decir, realizar un trabajo de producción propia y libre. Eso es ser independiente. Hombre, somos hijos de lo que se hizo en los años 60, un sentido de hacer las cosas que, tal vez, con la llegada de la democracia dejó de existir. Pero eso es cierto en parte porque la oficialidad siempre ha tendido a callar la voz de los grupos de teatro porque son su máximo rival.
Tanto Guillermo Toledo como Alberto San Juan o usted desarrollan sus carreras en el cine y en la televisión. ¿Han tenido que renunciar a papeles en favor de la compañía?
Claro, pero es algo que todo el mundo hace. Cuando tienes un hijo, también renuncias a cosas. De todas formas, es bueno no ceñirse sólo al teatro porque los otros medios nos gustan y también hemos sacado muchas cosas de nuestro trabajo del cine y la televisión. Para mí, estar en un rodaje es observar diferentes formas de narrar un cuento que me vienen muy bien para el teatro porque la mentalidad del espectador de hoy se compone de todo eso. Una persona que va hoy al Principal en la cabeza tiene Bodas de sangre pero también C.S.I. , Los Soprano y, por desgracia, Los Serrano . El espectador no es sólo de teatro, sino de todo y eso hay que tenerlo presente.
¿Es un espectador que, por lo general, está más acostumbrado sólo a ver y no a que le obliguen a pensar?
Sí y sobre todo en cine y televisión. El teatro es más diferente. Está muy bien que se proyecten Misión Imposible o X-Men pero el problema es que sólo se ofrezca o consuma eso. También es cierto que el público está mucho más acostumbrado a ver locuras en el teatro.
A lo largo de estos años les han puesto muchos adjetivos, siendo el más común el de polémicos. ¿Es así?
Ellos sabrán. Nosotros tenemos muy claro que es un poco curioso que hablar de lo que te interesa sea polémico para la gente. En general, las personas más conservadoras son las que dicen esas cosas. Pero tampoco hemos hecho o dicho algo revolucionario. Lo que pasa es que hay mucho Jiménez Losantos por el mundo.
Lo preguntaba porque hoy está en Álava Leo Bassi, otro actor que también ha cosechado muchos piropos en los últimos tiempos. ¿No da la impresión de que a la gente del teatro se le está atacando de un tiempo a esta parte de forma un poco desaforada?
Lo que pasa es que es en el teatro donde la gente tiene más libertad para expresarse. Leo Bassi ha topado con la iglesia y, claro, ya se sabe. Desde aquí no puedo más que expresar el continuo apoyo a su trabajo que le damos desde nuestra compañía.
Llegan a Vitoria después de arrasar en los Max. ¿Cómo se toman tanto galardón?
Los premios son siempre una ayuda. Pero lo importante en el teatro es la supervivencia. Eso es difícil para una compañía independiente.
¿Qué será lo próximo de Animalario?
Estamos trabajando en una coproducción con el Centro Dramático Nacional que está basada en Persecución y asesinato de Jean Paul Marat , de Peter Weiss. Ya sabes, teatro y revolución.
¿Para seguir moviendo conciencias?
Sí, para seguir tocando los cojones.