16 de novembre 2006

A Diego Luna el teatro lo hace llorar

1 de novembre de 2006
Diego Luna dice que a México le queda poco por festejar y mucho por construir; mañana regresa a los escenarios con la obra ´Festen´; tomando como pretexto el tema de la obra, Luna reflexiona: "En México tenemos muchas celebraciones ridículas. Por ejemplo, hace pocos años todavía la Revolución Mexicana era celebrada por un partido que llevaba 70 años en el poder"
Video: Diego Luna en teatro

Julio Alejandro Quijano
El estreno de Festen el próximo viernes es una de las pocas cosas que celebrará Diego Luna este fin de año. La anécdota de esta obra es la fiesta de cumpleaños del patriarca de una familia burguesa; pero la revelación de dos secretos escabrosos la convierten en una celebración patética.
Tomando como pretexto el tema de la obra, Luna reflexiona: "En México tenemos muchas celebraciones ridículas. Por ejemplo, hace pocos años todavía la Revolución Mexicana era celebrada por un partido que llevaba 70 años en el poder. Tenemos fiestas nacionales que deberíamos preguntarnos si existe una verdadera razón para celebrar. A veces me pregunto ¿Por qué festejamos tal batalla si fue una matanza terrible?".
La temporada de Festen coincidirá con el final del primer sexenio no surgido del PRI. Luna no se emociona: "En este país no hay nada que festejar y mucho que construir".
Todo queda en familia
El teatro le dará a Luna una razón para celebrar: familia nueva. Luis Rábago es el padre, Diana Bracho la madre y José María Yazpik y Mónica Dionne sus hermanos.
Desde hace un mes, ellos se reúnen para ensayar Festen, y esta convivencia diaria los ha convertido en una verdadera familia.
José María Yazpik revela uno: "Diego y yo somos muy unidos. Tenemos un universo en común y eso nos ayuda a interpretar nuestros personajes de hermanos en la obra".
Pero esta relación ha sido un problema. Los hermanos Christian (Luna) y Michael (Yazpik) son de carácter opuesto y su relación es distante. En uno de los ensayos, Christian se desmoronó con sollozos y Michael se acercó para consolarlo.
Primero su amistad
El director de la obra, Martín Acosta detuvo la escena. Yazpik se dio cuenta de que se había equivocado: Michael nunca consolaría a Christian. Yazpik se dejó llevar por el dolor de ver llorar a su amigo del alma (Diego) no al personaje que interpreta. El actor acepta: "Me ha costado separarme de mi relación con Luna. De repente reaccionó como Chema y no como Michael".
Otro secreto, ahora revelado por el propio Luna: "La obra ha sido un proceso terapéutico, cuando hablamos de estos temas revelas asuntos personales. Es algo doloroso aunque al final nada de eso se ve en el escenario. El público mira a los personajes y no sabe lo que el actor vivió para hacerlo creíble. Así es el teatro".
No fue raro entonces que en alguno de los ensayos se escucharan "sombrerazos y gritos" desde un camerino o que un actor apreciara llorando en escena y luego siguiera llorando en su camerino.
Y a propósito de celebraciones José María comparte una muy rara: "Diego cumple años el 29 de diciembre, nunca lo celebramos porque todo mundo está de vacaciones. Una vez convenimos en celebrarlo en Nueva York, pero nunca llegó el muchacho a su fiesta. Pero nosotros brindamos a su salud, donde quiera que estuviera".