
www.abc.es
8 d'agost de 2006
«Mozart andante», el nuevo espectáculo de Els Comediants
MOZART POR COMEDIANTS.
POR COSME MARINA
FOTO: REUTERS
Más que intenso, vertiginoso ha sido este primer fin de semana de agosto en el Festival Internacional de Santander (FIS). La oferta se ha diversificado de forma asombrosa y se han llegado a reunir miles de personas en alguna de sus más atrevidas propuestas. El sábado el público acogió con entusiasmo al Tokio Asami Ballet, que bailó con energía ese fascinante encuentro entre el coreógrafo Roland Petit y el grupo de rock británico Pink Floyd.
El domingo la doble cita también cumplió sobradamente con las expectativas previas y lo hizo por dos vías muy diversas, pero ambas con la música como común denominador.
En el hermoso santuario de la Bien Aparecida tuvo lugar un acontecimiento de relieve. Ni más ni menos que el estreno de un maestro, del «Cuarteto número 1», que el propio Festival encargó a Joan Guinjoan. Obra de impecable hechura y dotada de un nervio expresivo coherente de principio a fin, fascinó a los oyentes por su concreción expresiva. De hecho, el público que llenó el santuario asistió a esta primera audición con una concentración ejemplar que estalló en ovaciones intensas al final de la ejecución.
En la obra anida un expresionismo de cierta raíz romántica que da alas a una capacidad inventiva mayúscula. Guijoan exige y mucho, además, a los intérpretes en una pieza que requiere transcriptores de altura. Y lo fue, en la exquisitez de planteamiento, un cuarteto sólido como el Brodsky que planificó el estreno con un rigor del que obtuvieron resultados de alto nivel. Previamente abordaron con nervio febril el «Cuarteto número 10 en Do mayor K 465. De las disonancias», de W. A. Mozart, en este año de aniversarios rotundos y, quizá también por ello, esa deslumbrante partitura que es el «Quinteto para piano y cuerdas en Sol menor, op. 57» de Dimitri Shostakovich, acompañados al piano por un eficacísimo Brenno Ambrosini.
En las tres obras el éxito fue significativo, de los que se recordarán por el disfrute puro de la música en un ambiente sosegado, propicio.
Y mientras la música contemporánea se adueñaba de uno de los enclaves emblemáticos de Cantabria, arrancó y se mantuvo durante horas en feliz recorrido desde el Palacio de Festivales hasta el Ayuntamiento una colorista y festiva cabalgata con W. A. Mozart como principal argumento. «Mozart Andante» fue, en este sentido, una festiva y didáctica reactualización callejera del compositor, en la que Els Comediants realizó un somero repaso cronológico por la vida y la creatividad del salzburgués. Todo un festín que miles de personas siguieron en la calle con una algarabía muy mozartiana.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada