26 d’agost 2006

Lorca en el teatro cubano

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18 d'agost de 2006

Federico García Lorca dejó profundas huellas en Cuba y el teatro de la isla se alimentó de su savia. Aún se recuerdan los montajes de Berta Martínez de Bodas de sangre y La zapatera prodigiosa, donde resaltaban las actuaciones de Isabel Moreno y Ana Viñas. Idalia Anreus será para siempre la Yerma de la tragedia de la esterilidad, en la aplaudida puesta en escena de Roberto Blanco, suerte de teatro total, donde la combinación de danza, actuación, música y la construcción visual dieron vida al texto de Federico.
Mariana, la versión de Roberto Blanco sobre Mariana Pineda, traería la consagración de Lily Rentería. Estas son obras donde el amor, el sexo, la violencia y la muerte son temas recurrentes, dotándolas de un tremendo dramatismo que permitió el notable desempeño de las actrices.Los maestros del teatro cubano legaron a sus discípulos la reverencia ante el poeta y la admiración por su poesía, la necesidad de indagar en su obra y el reto de subirla al escenario. Carlos Díaz- quien trabajara con Roberto Blanco- fundó su grupo de teatro y lo bautizó El Público, título de la que dicen fue la última que escribió Lorca y a la cual este director regresa cada cierto tiempo, provocando el asombro y, a veces hasta el enojo, por su belleza y por la forma de abordar la homosexualidad. Julio César Ramírez tomó de la poesía y del teatro lorquiano para estructurar su intenso Federico, espectáculo de gran sobriedad y belleza, pensado para el lucimiento de las dos actrices que lo interpretan -fue estrenado por Yaquelín Rosales y Deysi Sánchez. Rubén Darío Salazar -alumno de Ana Viñas- tiene en repertorio uno de los montajes ya clásicos del teatro de títeres para niños en Cuba, La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón, delicado juguete donde el titiritero viaja por toda Cuba con el poeta y a quien este deja una maleta cargada de sueños e historias por contar antes de que parta su barco.
El retablillo de don Cristóbal es un montaje de Armando Morales para el Guiñol de Guantánamo, con el cual han recorrido la serranía de la provincia, tal como hacía Federico con La Barraca para llevar el teatro a espectadores que no lo habían visto antes.A veces me pregunto cuál es el encanto que ejerce García Lorca en Cuba que hasta la sala teatral más prestigiosa del país lleva su nombre, y me respondo que el duende lorquiano encontró un clima propicio en esta tierra, Llevar a Lorca a escena es un desafío por la calidad de su literatura y por la fuerza de los conflictos humanos que representó, pero los directores no pueden resistirse al diálogo con ese poderío que parece brotar del centro mismo de la Tierra, todo gracia, todo luz; y asumen los riesgos, coronados casi siempre por los aplausos de los espectadores.Lorca entre nosotrosDe disímiles maneras es recordado en Cuba, en este agosto de 2006, el aniversario 70 del fusilamiento por el fascismo español de Federico García Lorca, relevante poeta y dramaturgo español del siglo XX.Un atractivo programa ha preparado el Ballet Nacional de Cuba, bajo la dirección de Alicia Alonso, para esta solemne ocasión, en el Gran Teatro de La Habana, en la sala que lleva el nombre del gran intelectual español. Las funciones serán el sábado 19 de agosto, a las 8 y 30 de la noche y el domingo 20 de agosto, a las cinco de la tarde.
El programa incluye los ballets Tablada, Majísimo, el pas de deux de Don Quijote y Bodas de sangre, con coreografía y diseño de luces de Antonio Gades, sobre la obra homónima de Federico García Lorca.Los primeros bailarines de la compañía Viengsay Valdés, Bárbara García, Anette Delgado, Hayna Gutiérrez, Joel Carreño, Víctor Gilí, Rómel Frómeta tendrán a su cargo los protagónicos, junto a jóvenes promesas de la agrupación, solistas y cuerpo de baile.También el grupo Teatro D'Dos, que dirige Julio César Ramírez, presentará desde el jueves 17, en la sala Adolfo Llauradó, la reposición de la pieza Federico, una de las primeras obras montada por la agrupación en su repertorio y que contribuyó extraordinariamente a encontrar una poética discursiva para el grupo.Pero el espíritu lorquiano es una constante en el panorama del teatro y la danza en Cuba, pues muchas de las obras del autor de inmortales piezas como Mariana Pineda y La casa de Bernarda Alba, han sido asumidas por diferentes agrupaciones de la Isla y en este agosto han vuelto a la escena.Así tenemos que Teatro Escambray ha llevado a las tablas por estos días su versión de El retablo de Don Cristóbal, puesta para títeres del dramaturgo granadino. Por su parte, la compañía Retazos, que dirige Isabel Bustos, volvió a la escena con Las lunas de Lorca, que incluye fragmentos de poemas y obras como Yerma y Bodas de sangre.Teatro de las Estaciones, prestigiosa agrupación matancera, presentó en La Habana la pieza La niña que riega la albahaca, también de la autoría de Lorca, de quien también tienen en su repertorio otras obras.El Instituto Cubano del Libro se sumará también a los homenajes por el aniversario 70 del asesinato de Federico García Lorca con su espacio del Sábado del Libro, de este 19 de agosto, a las 11 de la mañana, en el Palacio del Segundo Cabo.
En esa ocasión verá la luz La espiga derramada. Canto a la República Española, una selección de poemas escritos al calor de la guerra civil española, por poetas de reconocida obra y también por anónimos juglares milicianos. Esta compilación fue realizada por el poeta Waldo Leyva, quien escribió igualmente el prólogo. Del mismo modo, en ese Sábado del Libro, será presentado el título Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca, editado por Ediciones Vigía.También el Centro Hispano-Americano de Cultura, una de las instituciones del Centro Histórico de la Habana Vieja, rendirá homenaje al poeta español, justamente el 19 de agosto. Allí se reunirán, ese día a las diez de la mañana, relevantes poetas cubanos como Roberto Fernández Retamar, César López, Miguel Barnet, Nancy Morejón, Reynaldo González, Marilyn Bobes y Guillermo Rodríguez Rivera, entre otros, quienes rememorarán al autor de una vasta obra en verso y para el teatro y que ha sido considerado como uno de los escritores españoles más famosos del siglo XX.Este agosto es recordado en esta isla caribeña, que él también hizo suya, Federico García Lorca, un hombre que a 70 años de su fusilamiento por las hordas franquistas, sigue vivo entre nosotros y continúa inspirando amor por lo mejor del ser humano, tema sobre el que articuló gran parte de su vasta obra de incalculables valores artísticos como poeta y dramaturgo.Lorca llegó a Cuba procedente de Nueva York, antes de regresar a España y dejó una huella entrañable que se reaviva a 70 años del crimen en su Granada.
Fuente: Periódico Digital Cubasí