13 agost de 2006
August 13th, 2006 12:59pm
México, 13 Ago (Notimex).-
"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles", reza una de las varias frases célebres que legó al mundo el dramaturgo alemán Bertold Brecht. Figura controvertida, el poeta y pensador, pero por encima de todo autor dramático, que marcó la ruptura de la tradición naturalista y neorromántica del teatro, en busca de un teatro épico donde el espectador participara activamente, será recordado este lunes a 50 años de su fallecimiento. Autor de obras como "Vida de Galileo Galilei", "Madre Coraje y sus hijos", "La buena alma de Tse-Chuang", "Baal" y "Tambores en la noche", Brecht era un hombre de teatro que se empeñó en liberarse de las tendencias expresionistas para experimentar con nuevas formas. Según sus biógrafos, su versátil empleo de la lengua y de las formas poéticas -lenguaje clásico mezclado con el habla del hombre de la calle, versos libres e irregulares- lo llevó a sacudir la conciencia del público y a guiarlo de una pasividad acrítica a la reflexión y, esperanzadamente, a la acción. "Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse tendrá que pasar al ataque", solía decir el autor, cuyo tratamiento original y distanciado de los temas sociales y de los experimentos revolucionarios, influiría enormemente a la creación y la producción teatrales modernas. Nacido el 10 de febrero de 1898, en Augsburgo (Baviera), fue hijo de Bertolt Friedrich Brecht y Sofie Brecht. Hizo sus primeros estudios en su ciudad natal hasta 1917, cuando ingresó a la Escuela de Medicina de Munich. Al año siguiente debido a la Primera Guerra Mundial tuvo que interrumpir sus estudios porque fue llamado a filas como soldado sanitario a un hospital militar de su ciudad natal. En este tiempo conoció a Paula Banholzer, que en 1919 dio a luz a su primer hijo, Frank. A partir de entonces, Brecht comenzó sus viajes a Berlín, donde entabló relaciones con gente del teatro y de la escena literaria. En 1922 se casó con la actriz de teatro y cantante de ópera Marianne Zoff, a partir de entonces el joven artista obtuvo papeles en la Münchner Kammerspiele y en el Deutsches Theater de Berlín y un año más tarde tuvieron una hija, Hanne. Poco después conocería a su posterior esposa, Helene Weigel. Sigue. Vigente/dos/Weigel. Un par de años después inició su carrera como autor teatral en el Deutsches Theater de Berlín, bajo la dirección de Max Reinhardt. Sus primeras obras muestran la influencia del expresionismo, el principal movimiento dramático de la época. En 1926 escribió el drama musical "La ópera de los dos centavos", apoyado por el compositor alemán Kurt Weill, una sátira del capitalismo que se convirtió en el éxito más importante de Brecht, tras estrenarse en Berlín, en 1928. En 1924 comenzó a estudiar marxismo y desde 1928 hasta la llegada de Hitler al poder escribió y estrenó varios dramas didácticos musicales, como la ópera "Asenso y caída de la ciudad de Mahagonny" (1927-1929), una nueva crítica el capitalismo. Durante ese periodo de su carrera, Brecht dirigió actores y empezó a desarrollar una teoría de técnica dramática conocida como "teatro épico". Rechazando los métodos del teatro realista tradicional, prefirió una forma narrativa más libre en la que usaba mecanismos de distanciamiento tales como los apartes y las máscaras, para evitar que el espectador se identificara con los personajes de la escena. Brecht consideraba esta técnica como esencial para el proceso de aprendizaje del público, dado que reducía su respuesta emocional y, por el contrario, le obligaba a pensar. Su objetivo fue influenciar al público con sus actuaciones, para lo cual eligió los medios de una manera dirigida hacia su meta, como por ejemplo la radio, anécdotas o el teatro, a través de los cuales podía llegar al público correspondiente. La preocupación por la justicia fue un tema fundamental en su obra y su meta fue un cambio social que debía alcanzar una liberación de los medios de producción, incluidos tanto el ámbito intelectual como el estético. "Desgraciadas las naciones que necesitan héroes", "Lo peor no es cometer errores ni tampoco combatirlos, sino ocultarlos", y "Muchos jueces son absolutamente incorruptibles; nadie puede inducirles a hacer justicia", son algunas de las frases que dejó como testigos de esta inquietud suya. A causa de su oposición al gobierno de Adolfo Hitler, Brecht se vio forzado a huir de Alemania en 1933, viviendo primero en Escandinavia y luego en California, Estados Unidos, en 1941. Durante los años de exilio produjo algunas de sus mejores obras, como "La vida de Galileo Galilei" (1938-1939), "Madre Coraje y sus hijos" (1941) y "El círculo de tiza caucasiano" (1944-1945). En 1948 regresó a Alemania, se estableció en Berlín del Este, donde fundó su propia compañía teatral, llamada el Berliner Ensemble, con la que consolidó su trabajo. Brecht murió el 14 de agosto de 1956, a causa de un ataque al corazón. No obstante, la fuerza de su obra y su legado sigue vigente entre los creadores contemporáneos.
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