08 de desembre 2006

Carlos Be gana la XXXI edición del Premi Born de Teatre


27 de novembre de 2006

Premio. La portavoz del jurado leyó ayer el veredicto en el Cercle Artístic de Ciutadella
El dramaturgo, que ya había sido finalista del galardón teatral en dos ocasiones, define el texto por el que ha sido premiado como "una indagación sobre la potencialidad que tienen las personas"
Rubén Pérez Atienza.Ciutadella
Ala tercera fue la vencida. Tras haber sido finalista del Premi Born en dos ocasiones, el escritor Carlos Be (Vilanova i la Geltrú, 1974) se hizo ayer con el preciado galardón teatral por la obra "Origami", un texto escrito en catalán y cuyo título significa en japonés papiroflexia. Así lo anunció ayer en Ciutadella la portavoz del jurado de la XXXI edición, Antonia Bueno Mingallón, en compañía de la presidenta de la entidad cultural, Esperança Pons, quien con emoción declaraba que "por fin se había llegado al momento más esperado del año".
Bueno habló en representación del resto de los miembros del jurado, que en esta edición estuvo formado por Jordi Boixaderas, Joan F. López, Itziar Pascual y Màrius Serra, pero no quiso olvidarse de dos personas, Isabel Díaz y Joan Arrom, quienes se encargaron de leer las 112 obras presentadas para preseleccionar las 17 finalistas. El jurado celebró durante el presente mes dos reuniones de trabajo en Barcelona, en las que se debatieron de forma minuciosa los diferentes textos.
Un nivel muy alto
Junto a la obra de Be llegaron a la final otros tres títulos que contaron "con el apoyo de prácticamente el total de todos los miembros", explica Bueno, quien añade que "en otras circunstancias cualquiera de ellas podría haber sido la ganadora, pero hubo una que se perfiló desde el principio como firme candidata".
Y esa no fue otra que "Origami", un texto que según Bueno conquistó a los miembros del jurado, entre muchas otras cualidades, por "su capacidad de enganchar al lector y tratarse de una obra que no deja indiferente. Por su alto nivel con ideas nuevas e interesantes y su aportación al panorama teatral". El jurado también elogió la obra de Be "por su arquitectura espléndida y su riqueza en símbolos potentes y polisémicos sobre la sociedad actual y la agilidad mostrada por el autor para manejarlos. Y al mismo tiempo, su acercamiento al planteamiento de las grandes obras clásicas".
La portavoz concluyó destacando que "se trata de una autoría muy sólida y de una gran madurez". Ya a título personal, Bueno añadió que tras la lectura del original, "le sorprendió la juventud del escritor ganador".
Por su parte, Pons destacó que el nivel alcanzado en la presente edición ha sido excelente, especialmente el de las otras tres piezas finalistas, que fueron "La novia Póstuma", "Puzzle" y "Evita Montonera".
Papiroflexia humana
Be se mostró reacio a desvelar demasiados detalles sobre la historia que se relata en la obra, "ya que, en principio, el texto se tiene que defender por sí mismo", aunque explicó que la esencia de "Origami" tiene "mucho que ver con la papiroflexia humana. En ella se habla de todas las dobleces a las que puede llegar una persona en situaciones determinadas y ver cómo evoluciona". El autor resume su obra como "una indagación sobre la potencialidad que tienen las personas. Una búsqueda de libertad controlada y la exploración de nuevos límites. En definitiva, el texto es un juego".
El dramaturgo, quien confiesa que su relación con el mundo del arte "es vocacional, ya que no tengo una formación estrictamente teatral", cuenta en su currículum con tres obras estrenadas en Barcelona, dos de las cuales fueron finalistas del Premi Born: "Eloisa y el domador de mariposas" y "Noel Road 25", un texto con el que consiguió el Premio de Teatro Caja España 2001. Carlos Be también ha estrenado en la Ciudad Condal "Enemigos", una versión de un relato de Chejov.