09 de maig 2006

La SGAE convertirá el antiguo teatro Español en un centro multicultural

la vanguardia
5 de mayo de 2006

La entidad gestora de derechos de la propiedad intelectual invertirá 2,3 millones de euros en reformas y equipamiento de lo que fue el teatro Español, Studio 54 y durante días un gran burdel
El nuevo equipamiento, rebautizado como Paral·lel, se abrirá dentro de un año, pero su oferta artística sigue indefinida

SANTIAGO FONDEVILA y LLUÍS SIERRA
BARCELONA
Casi dos meses después de que el Ayuntamiento adjudicará en concurso a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) la gestión del que fue el teatro Español (y discoteca Studio 54, Scènic Barcelona y durante tres días un gran burdel), dicha entidad de gestión de derechos de la propiedad intelectual presentó ayer el proyecto de remodelación y definición de espacios de la sala, que llevará el nombre de Paral·lel. La SGAE gestionará Paral · lel mediante la sociedad Iberautor, en el marco de un proyecto global que prevé abrir salas de exhibición en Zaragoza, Sevilla, Santiago, México y Buenos Aires. A tenor de lo expresado por el director general de la SGAE, Eduardo Bautista, por el delegado en Catalunya, Ramon Muntaner y el director ejecutivo del proyecto Paral·lel, Toni Albadalejo, hasta ahora se ha trabajado en el continente (el edificio), y sobre los contenidos sólo se ha hecho un enunciado generalista en el que caben todas las artes escénicas, los congresos, los talleres de formación artística, la cinematografía, el circo, el vídeo, las exposiciones... En suma, una amplia gama de actividades que empezaría a ofrecerse al público a principios o mediados del año que viene de modo gradual: medio centenar de actos al mes en el 2007, e incremento de la actividad en el 2008 (80 actos al mes) para llegar al 2009 con un promedio de un centenar. Y así, hasta el 2015, cuando se extinguirá la concesión (ampliable a cinco años) del Ayuntamiento, propietario del edificio. En esos primeros diez años, la SGAE quiere al menos recuperar la inversión prevista de 2,3 millones de euros. Bautista señaló la voluntad de que en Paral · lel "se celebren muchas y, si es posible, todas las variantes de las artes escénicas" y de que la sala se convierta en un "espacio de referencia" para estas artes en Barcelona. Asimismo negó que Paral·lel vaya a convertirse en competencia para el resto de salas de la ciudad. A Paral · lel, que Bautista definió como "centro cívico y cultural", tendrán acceso todos los agentes culturales de la ciudad aunque los miembros de la SGAE tendrán "preferencia, aunque no exclusividad", en palabras de Muntaner, para mostrar sus creaciones. Otros creadores tendrán pues oportunidades en la nueva sala, incluyendo entidades y colectivos artísticos de los barrios colindantes. En este sentido, el Ayuntamiento ve en Paral·lel un equipamiento cultural para estos barrios. Carles Martí, concejal de Ciutat Vella y de Cultura, justificó la expropiación municipal del antiguo teatro en el año 2002, cuando se había convertido legalmente en un gran burdel. Aquella operación le salió carísima a la ciudad (10,1 millones de euros más otros 900.000 euros en concepto de derechos de explotación del negocio) y el concejal no contempla la posibilidad de operaciones similares para recuperar otros teatros como el Arnau y El Molino. Martí considera que "esta actuación (el proyecto de la SGAE) marca el final de una etapa en la que la avenida Paral·lel ha ido hacia atrás, aunque no puedo afirmar que sea el comienzo de una etapa nueva. Pero nos da una oportunidad para recuperar tal avenida".