27 de maig 2006

“La escenografía es un auxiliar fundamental del teatro”


lagacetaonline
22 de maig de 2006
argentina

A pocos días del estreno de “Doña Rosita la soltera”, LA GACETA conversó con el escenógrafo de la puesta, Alberto Negrín. “El espacio tiene su propia energía”, comentó el experto.
PUESTA CONTEMPORANEA. Alberto Negrín adelantó que, en la versión de “Doña Rosita la soltera”, una enorme rampa se extenderá hasta la platea.(LA GACETA/ Enrique Galíndez)
Alberto Negrín acaba de convertir el Teatro Nacional de Buenos Aires en un pintoresco cabaret parisino de los años 30. Algo similar había hecho en Amsterdam (Holanda), y en los próximos meses (en octubre) también cambiará el famoso Folies Bergere, en París, para la obra “Cabaret”. En su carpeta figura igualmente un proyecto con Gustavo Santaolalla (el argentino ganador de un Oscar por la música del filme “Secreto en la montaña”) para una puesta en el teatro Colón.Ocurre que Negrín no entiende la escenografía únicamente como un decorado, un conjunto de ornamentos, sino como una propuesta espacial.
“Lo primero que sucede es que me hablan las paredes, el edificio y su arquitectura. Desde allí puedo concebir mi trabajo”, le contó a LA GACETA. Arquitecto, artista y escenógrafo, será el encargado de organizar el espacio del teatro San Martín para la puesta de “Doña Rosita la soltera”, que dirigirá Oscar Barney Finn, y que se estrena el miércoles en el teatro San Martín.“La escenografía sigue siendo una auxiliar fundamental del teatro”, afirma tajantemente, al responder a los directores que sólo se preocupan por el texto y los actores.
“Hay que entender que el espacio tiene su energía, y con el diseño que uno pueda hacer hay que ayudar a que se lleve a cabo la ceremonia del teatro; debo colaborar en buscar la emoción del espectador y la belleza. No debe olvidarse que el teatro no se repite; ocurre una sola vez, y que lograr la atención del espectador es un gran trabajo”, dijo.Negrín ha participado en numerosas obras, como en “Víctor Victoria”, “El método Gronholm” y “Los Productores”, para mencionar las más recientes de su extenso currículum profesional. “Lo lindo que tiene este trabajo es que pasás de una ópera clásica a una danza contemporánea; del drama a la comedia. Supongo que tendré mi estilo, pero la variedad y la versatilidad de uno dependen también de lo que te requiera un director”, describió, agregando que su tarea se inicia con la lectura del guión y el estudio del lugar donde se realizará la puesta.
El escenógrafo cuenta que, principalmente, las comedias musicales implican un gran desafío técnico para su trabajo. “Hay cambios de escenario con vista al público que deben efectuarse sin que se noten, donde hay que armar y desarmar en cuestión de segundos”, relató.Para “Doña Rosita la soltera”, un texto de Federico García Lorca escrito en 1935, el escenógrafo se maravilló con la arquitectura del San Martín, y buscó integrar las columnas internas, con sus capiteles y basamentos, al escenario.
Adelantó que el foso de más de tres metros se tapará, porque hay escenas que se desarrollarán sobre él, que tienden a plantear la obra más cerca del espectador. Una enorme rampa, ubicada a dos metros de altura, ocupa el escenario y se extiende hasta la misma platea.“Esta ‘Doña Rosita la soltera’ es una puesta indudablemente contemporánea, que posee una gran economía estética, diría, antes que minimalista.
El teatro San Martín, en realidad, tiene mucha riqueza espacial, y a partir de esa realidad es que planteé mi trabajo”, sostuvo Negrín.