
diariodesevilla digital
13 de maig de 2006
La compañía sevillana ensaya el exitoso título de Bertolt Brecht y Kurt Weill, precursor del musical actual, con un montaje conformado por siete músicos y siete actores y cantantes
gustavo arillo equipo. Kheler, Luis Navarro, el actor Tito y Ricardo Iniesta.
INMACULADA SÁNCHEZ
Sevilla.
A punto de cumplir sus primeros veinticinco años como compañía, Atalaya afronta su proyecto escénico más ambicioso y arriesgado económicamente. Se trata de La ópera de tres centavos, de Bertolt Brecht, uno de los textos más influyentes del siglo XX y con mayor repercusión en el terreno musical como se puede observar a simple vista reparando en la larga lista de intérpretes que en las últimas décadas se han sentido atraídos por su tema más conocido, La balada de Mackie: Louis Armstrong, Tom Waits, Nick Cave, Marlene Dietrich, Ute Lemper, Milva, Nina Simone, Lou Reed, Sting o Edith Piaf.
Ricardo Iniesta vuelve a situarse al frente de una compañía que crece a lo ancho con la convocatoria de un elenco de siete intérpretes y tantos otros músicos. "Todo un derroche de medios para una compañía como la nuestra con ayudas bienales a la producción, que no a la programación", explica el director, responsable de la adaptación textual y traductor de la pieza.
El alto presupuesto del montaje –más de 100.000 euros, de los que buena parte se han desembolsado en concepto de derechos– hicieron que la angustia anidara en el estado de ánimo del director, quien ahora confiesa que llegó a temer que su obstinación condujera a la misma ruina a Atalaya. Dicen que el éxito es para los osados y a un par de meses del estreno Iniesta ya puede presumir con orgullo de tener cerrada una gira hasta el segundo trimestre de 2007.
La ópera de tres centavos es la primera incursión de Atalaya en el campo musical (a pesar de los conocidos coros que han acompañado anteriores producciones como Electra, Exiliadas o Medea). En ésta, los actores se lanzan definitivamente e igual cantan que recitan que bailan claqué. Para ello han contado con la colaboración de numerosos participantes en el Laboratorio Internacional de Teatro de TNT como Heather Cornell, directora del Manhattan Tap de Nueva York y una prestigiosa figura del claqué mundial.
En el terreno musical y escénico les asesora estos días la alemana Sonia Kheler, intérprete que inició su carrera actoral de la mano del mismo Bertolt Brecht. La actriz, que este domingo a las 21.00 ofrecerá un concierto con las canciones de Kurt Weill en la sede de Atalaya (Curtidurías, 10), destacó la tremenda actualidad de una obra que se estrenó en 1928. "La ópera retrata una sociedad en la que la pequeña burguesía ha traspasado la gran política donde se ha instaurado la corrupción. Insiste en la disyuntiva de qué es más grave, atracar un banco o fundarlo", inquiere Kheler.
La alemana ha colaborado muy estrechamente con Luis Navarro, director musical, en el engranaje de las partituras. Navarro promete que su versión será muy fiel a los dictados del maestro: "Hemos intentado versionar lo mínimo".
La ópera de tres centavos es tal vez la producción más elaborada en la trayectoria de Atalaya; 70 ensayos y un plan de trabajo de 50 citas más lo apuntan. "No en vano la ocasión así lo merece", dice Iniesta a propósito de este montaje que por primera vez se acomete por una compañía profesional fuera de Barcelona (sus antecesores fueron entre otros Calixto Bieito y Mario Gas). Y es que la obra de Bertolt Brecht representa la transición entre el teatro musical y el musical en sí mismo tal y como lo entendemos hoy en día. "Bertolt Brecht transformó el género musical desde Berlín", insiste Navarro, quien encuentra en la supresión de los recitativos, la concepción particularizada de los números musicales y la cercanía con el jazz la clave del éxito.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada