07 de gener 2007

Mamá, papá, ¡llévame al teatro!


2 de gener de 2006

Los actores de «El llibre imaginari» (arriba); el gran montaje sobre el cuento de Dickens (en el centro) y «El gran secret» (abajo).
SANTIAGO VELÁZQUEZ/ABC. BARCELONA.
Las Navidades son la fecha ideal para ir al teatro en familia, para compartir esos primeros momentos de fantasía que experimentan los niños ante la representación. Éstas no son simples propuestas de entretenimiento, sino que constituyen un elemento básico para la formación de la infancia, un estímulo necesario para un cerebro en desarrollo que se alimenta de «fantasía» como un cuerpo necesita los nutrientes, también el alma. A continuación os proponemos los espectáculos más interesantes para toda la familia.
Conocer la música dramática
La segunda compañía de El Musical Més Petit ha elaborado un repertorio básico en «De l´òpe- ra al musical», precisamente, de ópera, opereta, zarzuela, follies, ópera-rock y comedia musical. Una extraordinaria compilación musical que reúne, entre otros, a Händel, Mozart, Verdi, Wagner y Puccini junto a musicales de Broadway. Es un viaje cronológico a través de la historia de la música dramática compuesto de fragmentos cortos de obras, intercalados con explicaciones didácticas. Sin embargo, el vestuario permanece moderno porque no se desea que la estética distancie a los jóvenes de la proximidad de estas obras universales. Una propuesta muy interesante a la que le seguirá probablemente otra de cine.
El Circo Raluy
El Circo Raluy se ha instalado en el mismo lugar que estuvo las pasadas fiestas navideñas, en el puerto de Barcelona, pero este año trae un espectáculo nuevo y el reconocimiento obtenido con la Creu de Sant Jordi de 2006. Este espectáculo es un homenje a la «Belle époque», esa época romántica, sin televisión, en la que la ópera, el ballet, el teatro y el circo alcanzaron su máximo esplendor. Muy variados son los números: dos motoristas que dan vueltas simultáneamente dentro de una esfera metálica donde una chica permanece de pie; la actuación del gran trapecista francés Jean Scristophe; los humoristas argentinos Juan y Ximena; el payaso portugués Leandro; la equilibrista china con tazas Chi Hai Lin; los forzudos Paco´s Boys y todo ese elenco de raíz familiar que ha dado fama al circo que acude todas las temporadas navideñas al muelle de Bosch y Alsina.
El cuento tradicional
Charles Dickens y su «Conte de Nadal» ocupan el cartel del Jove Teatre Regina, tan comprometido con los clásicos como convencido de su función esencial para combatir la veloz deshumanización de la sociedad.
La compañía Trepa rescata así el auténtico espíritu de la Navidad, solidario, humano y familiar, que no abandona a los menos favorecidos a merced del gélido invierno.
La aventura de pensar
La compañía leridana La Baldufa (La peonza) cumple 10 años con un estreno en el TNC de lectura e imaginación, «El llibre imaginari», que pretende, además de divertir, incitar a la aventura, y sobre todo, a la aventura de pensar. Con un lenguaje multidisciplinario que incluye sombras chinescas, animación, títeres planos articulados y proyección de filmaciones, e inspirándose en las fantasías de Gulliver o Phileas Fogg, el espectáculo advierte de los peligros del conformismo, el materialismo y el pensamiento único. Un estímulo esencial para la formación de la infancia del futuro.
Els pastorets
Uno de los espectáculos tradicionales navideños que se representan tanto en Barcelona como en numerosas poblaciones de su entrono y de la Cataluña interior son «Els pastorets», con diversas versiones y variantes. El argumento es muy sencillo y trata de las tentaciones a un pastorcillo, al que el demonio ofrece muchas cosas a cambio de su alma. Esta tierna lucha entre el bien y el mal conmueve a los públicos infantiles y mayores. Trampillas, humos infernales, petardos, ángeles buenos con espadas de fuego son los secretos de una fórmula que se mantiene a través de los siglos. En Barcelona, durante muchos años, se representaron en la Sala Mozart, en la calle Canuda, desaparecida hace ya décadas. «Les petites formiguetes que boniques son» cantamos muchos escolares de aquellos tiempos.