Una adaptación de ‘Solitud’, ‘La Rambla de les floristes’ de
Sagarra, DV8 y la puesta en escena de ‘Mrs. Dalloway’ de Virginia Woolf, en la
programación
La próxima temporada del Teatre Nacional de Catalunya (TNC),
con 28 espectáculos y 10 millones de euros de presupuesto, tendrá un sesgo
notablemente femenino no solo porque se alcanzará e incluso se superará la
paridad en el ámbito creativo que establece el nuevo contrato programa del
teatro sino porque la mujer es significativamente central en títulos y temas.
El epicentro de la temporada 2019-20, presentada este martes por el director
del TNC, Xavier Albertí, será el rescate “de un olvido particularmente injusto”
de algunas de las dramaturgas más brillantes del teatro catalán en el periodo
comprendido entre finales del XIX y la Guerra Civil. Estas voces femeninas son,
según recalcó Albertí, “fundamentales para comprender mejor nuestra herencia
dramática”.
El ciclo incluye una adaptación teatral de Solitud, de
Víctor Català (Caterina Albert), dirigida por Alícia Gorina bajo el título
Passat Ridorta (las primeras palabras de la novela, “Passat Ridorta havien
atrapat un carro...”) y con Pol López y Maria Ribera en el reparto; la puesta
en escena de L’huracà, de la notable dramaturga y traductora Carme Monturiol,
una reflexión sobre el incesto y las tensiones sociales en Cataluña estrenada
en 1934 y que dirigirá Mònica Bofill; un espectáculo compuesto por las piezas
Una venjança com n’hi ha poques, de Lluïsa Denís (mujer de Santiago Rusiñol),
Es rifa un home!, de Rosa M. Arquimbau y Les cartes, de Víctor Català, y que se
representará en las salas de exposición del Museo Nacional de Arte de Cataluña
(MNAC); y la propuesta Solitud a Stromboli, de Rosa Delors, con dirección de
Imma Colomer, consagrada a mostrar los paralelismos entre Solitud y la película
Stromboli, una relación reconocida por el propio Rossellini. El “Epicentro
Pioneras” se completa con un concierto de Compositoras del Modernismo que
recuperará obras de creadoras musicales del primer tercio del siglo XX como la
propia Denís, Narcisa Freixas, Carme Karr o Lluïsa Casagemas, que “pese a haber
escrito una página importante de la música catalana no han tenido el reconocimiento
merecido”. El TNC también editará con motivo del epicentro una serie de
publicaciones especiales de algunas de las autoras.
La presencia de la mujer es notable desde el primer
espectáculo que abrirá la temporada, el 10 de octubre en la Sala Gran: La
Rambla de les Floristes, de Josep Maria de Sagarra, con dirección de Jordi Prat
i Coll, que repite inauguración. La pieza sobre la gran arteria barcelonesa
cobra un sentido especial además, apuntó Albertí, tras el atentado yihadista.
La mujer es obviamente protagonista en la siguiente obra que se verá en ese
escenario, en diciembre, Mrs. Dalloway, de Virginia Woolf, versión teatral de
la novela con dirección de Carme Portaceli y Blanca Portillo en el rôle titre,
una producción del teatro Español que se exhibe actualmente en Madrid. Y lo es
también en Monroe- Lamarr, de Carles Batlle, que dirigirá Sergi Belbel y trata
de una ficticia visita de Marilyn Monroe a Hedy Lamarr, que además de actriz
fue diseñadora de un sistema para interceptar torpedos en la Segunda Guerra
Mundial (esto es realidad histórica) y que la administración Kennedy quiere
recuperar para hacer frente a los submarinos soviéticos durante la crisis
cubana. A las actrices las encarnarán Elisabet Casanovas y Laura Conejero.
Mercè Rodoreda estará presente en la temporada con el montaje de La mort i la
primavera, que firmará Joan Ollé en la Sala Petita en octubre. En Solo una
actriz de teatro, la actriz uruguaya octogenaria Estela Medina, que fue
discípula directa de Margarita Xirgu, nos acercará la faceta más íntima y
personal de la intérprete cuando se cumplen 50 años de su muerte. Otra mujer,
la bailarina Sol Picó, hará un homenaje o un guiño cómplice a las vedettes del
Paralelo de los años veinte con Malditas plumas (Sala Tallers, marzo). La
compañía La Conquesta del Pol Sud cerrará su trilogía sobre mujer, identidad e
historia con Raphaëlle, el recorrido vital de una joven transexual, Raphaëlle
Pérez, interpretada por ella misma.
Especial morbo presenta Justicia, de Guillem Clua, un ambicioso
texto sobre la identidad catalana y que
trata sobre un juez de Unió Democràtica de Catalunya (interpretado por Josep
Maria Pou) que afronta sus fantasmas personales
En total, la temporada, con el lema “Conquista y
resistencia”, incluye obras de 13 autoras y 10 autores, mientras que otras tres
obras son de autoría mixta. En cuanto a direcciones de espectáculos, 13 los
dirigen hombres, 12 mujeres y 3 son mixtos. Albertí recordó que el nuevo
contrato programa obliga a que un mínimo de un 40 % de obras sean creadas por
mujeres y recalcó que la temporada es de “absoluta paridad”. Matizó que a ello
no se ha llegado por la presión del activismo feminista sino por propio
convencimiento y que es tendencia en el TNC desde hace años.
Otros espectáculos notables que se verán son Les veus
interiors, de Eduardo De Filippo, que dirigirá el propio Albertí en la Sala
Gran en mayo, una tragicomedia ambientada en la Nápoles de posguerra con un
reparto encabezado por Pere Arquillué y que incluye entre otros a Mercè Aránega,
Joan Carreras, Oriol Genís y Àurea Márquez; Gazoline, de Jordi Casanovas, por
la compañía LaJoven, sobre los sucesos en la banlieue de París y la dificultad
de encaje de los jóvenes inmigrantes. Especial morbo presenta Justicia, de
Guillem Clua, un ambicioso texto sobre la identidad catalana con el que el
autor debutará en febrero en la Sala Gran y que trata sobre un juez de Unió
Democràtica de Catalunya (interpretado por Josep Maria Pou) que ha vivido toda
la etapa pujolista y que afronta sus fantasmas personales (entre ellos la
muerte de un compañero sexual a causa del sida) en el momento de jubilarse.
Dirige Josep Maria Mestres y entre los actores figuran Vicky Peña, Sílvia Bel y
Pep Anton Muñoz.
Otra propuesta es la adaptación teatral de Josep Maria Miró
de la novela L’amic retrobat, de Fred Uhlman, con el trasfondo del nazismo, el
antisemitismo y la amistad. Se presentarán también La casa de les aranyes, de
Paco Zarzoso, con Abel Folk y Rosa Renom, y el Premi Quim Masó 2018, Europa
Bull, título polisémico que alude a la ebullición de Europa y a su mito
fundamental del toro. A no perderse Richard redux or Sara Beer is not Richard
III, de Kate O’Reilly, que se presenta en el marco del festival de teatro
inclusivo Simbiòtic, y en el que se reflexiona sobre la escoliosis del villano
shakespeariano y cómo lo han representado tradicionalmente los actores
británicos. Una gran cita de la temporada será la actuación, en el marco ya del
Grec de 2020, de DV8, que recuperará su mítico Enter Achilles, presentado en el
TNC hace más de veinte años. La temporada cuenta también con teatro familiar y
circo (Ahir, de Animal Religion).
“CIFRAS PRECIOSAS” Y RETOS PENDIENTES
Xavier Albertí se mostró felicísimo con el balance, aún
provisional, de la temporada en curso, pues quedan dos espectáculos por
estrenar y uno más está todavía en cartel. Dijo que se han vendido ya 12.000
entradas más que la temporada pasada y calculó que se acabará ésta por encima
del 80 % de ocupación y más de 130.000 espectadores (en la actualidad se está
ya en el 77 % y 122.387 espectadores). “Son cifras preciosas”, apuntó. Los
abonos no paran de aumentar (se han casi quintuplicado desde que Albertí dirige
el teatro).Para la próxima temporada los precios no aumentarán. En el capítulo
de asignaturas pendientes, señaló la internacionalización de los espectáculos
-la presencia del TNC en Europa- “algo que no podemos hacer solos”, lamentó, y
la adecuación de las salas, especialmente la Gran, para público con movilidad
reducida. Explicó que es un tema que solo se puede solucionar con una
intervención muy drástica y una gran inversión de cerca de 1 millón de euros.
+ info
Jacinto Antón
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