Belbel dirige 'Vaselina', una comedia políticamente
incorrecta en La Villarroel
El director estrena esta aclamada pieza de Gabriele Di Luca
protagonizada por una familia desestructurada con LLuïsa Castells y Joan
Negrié, entre otros
Gabriele Di Luca, nacido en 1981, es uno de los dramaturgos
italianos más interesante de su generación que La Villarroel da a conocer en
Catalunya con ‘Vaselina’, una de sus obras más aclamadas, dirigida por Sergi
Belbel. Se trata de una comedia políticamente incorrecta y gamberra
protagonizada por personajes marginales muy humanos.
Es una distopía que sitúa al espectador en un tiempo no muy
lejano, marcado por las tensiones políticas entre EEUU su vecino México. Sobre
ese fondo, el autor muestra en primer plano los conflictos personales y los
dilemas a los que se enfrenta una familia desestructurada que tiene la droga
como principal fuente de ingresos. La madre (Lluïsa Castells) es una ludópata y
alcohólica. El padre (Joan Miquel Reig) y ex marido, se marchó de casa hace
años y acaba de volver convertido en transexual y abducido por una secta
religiosa. El hijo de ambos (Joan
Negrié) se dedica a cultivar y traficar con marihuana tras haber crecido en una
casa de acogida. Él y su compinche fumeta (Artur Busquets) suelen disimulan la
droga en perros, animales que no levantan sospechas en los controles. Pero un día pierden a una de esas ‘mulas’ y
recurren a una solución de emergencia: una vecina con sobrepeso (Karin Barbeta,
que debuta como profesional con esta obra). Son muchas las sorpresas de este
relato contado con un lenguaje muy ágil, tremendamente actual y plagado de
neologismos . “Es una comedia especial. Su humor me recuerda al del filme
‘Happiness’. Cuando lo vi en el cine yo me desternillaba mientras que la persona
que tenía al lado me miraba con extrañeza”, comenta Belbel. “En realidad todos los personajes son unos
‘losers’ que piden a gritos amor”, añade Negrié, actor y traductor de la obra,
una producción impulsada por él desde la Sala Trono de Tarragona.
‘Vaselina’, primera parte de una trilogía que se completa
con ‘Animales de bar’ y ‘Cous Cous Klan’, dispara contra todo: política,
religión, género, drogas… Pero la clave de la obra está en la relación entre
los personajes. “Aborda un tema universal, la familia y las relaciones de
poder”, afirma Belbel para quien Gabriele Di Luca es como el Eduardo de Filippo
del siglo XXI. Como el famoso dramaturgo napolitano, Di Luca es un actor, autor
y director que escribe para su propia compañía, Carrozzeria Orfeo. Su objetivo
es hacer un teatro pop, un teatro popular y abierto a todo tipo de público.
Según su página web: “Un teatro sencillo pero nunca banal, popular pero no
comercial y accesible a todo el mundo”.
+ info
Marta Cervera
elperiodico.com
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada