09 de juny 2011
Último viaje clásico con Calderón
Esta pieza, basada en hechos reales, del dramaturgo del Siglo de Oro será la encargada de echar el cierre a la temporada del edificio de Gamazo
La Compañía Nacional de Teatro Clásico recala en el Palacio de Festivales con 'El alcalde de Zalamea'
Si hay dos obras de Pedro Calderón de la Barca sobradamente conocidas por el gran público: 'La vida es sueño' y 'El alcalde de Zalamea'. Esta última cerrará la temporada del Palacio de Festivales de la mano de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC). Una pieza que originalmente se título 'El garrote más bien dado' y que según Eduardo Vasco, el director de este montaje -y a su vez autor de la versión que se verá en la sala Argenta el viernes y el sábado a las 20.30 horas- ha sido alabada por la crítica especializada «como una obra maestra de nuestro teatro áureo. Tiene una perfecta estructura, fruto del talento de un gran arquitecto dramático de nuestro siglo de Oro en la que habitan personajes profundos, sinceros y asombrosamente pegados a la realidad».
Calderón tejió 'El alcalde de Zalamea' en verso, con un estilo sencillo «apenas lo suficientemente barroco para no perder el sustrato lírico imprescindible», apunta Vasco, para así transmitir «una extraordinaria sensación de realidad». La trama gira, según afirmó el dramaturgo, en hechos reales y «narra una historia de tal potencia que, aún tomando como eje fundamental el tema tan español del honor, nos sigue conmoviendo, porque comprendemos y compartimos sin obstáculos el drama en su contexto», destaca el director de esta versión. Una pieza que narra la fuerte tensión social entre nobles y villanos donde Calderón se aprovecha de un problema real de su época, los abusos a los que sometían los soldados a los ciudadanos de a pie, para ilustrar al público sobre la justicia social. No obstante, Vasco matiza que el dramaturgo «es un hombre de su tiempo pero escribe para el nuestro pues bebe de todas las fuentes literarias posibles en su época para escribir un teatro cimentado en estructuras que pertenecen tanto al grecolatino como al arte nuevo».
Más de una decena de actores
La trama gira alrededor de dos personajes el capitán don Álvaro de Ataide y Pedro Crespo. Afrentas al honor y el cumplimiento de la justicia son dos de los temas entre los que pivota este drama que pondrá en escena la CNTC con Joaquín Notario y Jaime Soler en los papeles principales, acompañados de más de una decena de intérpretes que dan vida a los habitantes de la Zalamea de la Serena que trazó Calderón de la Barca en su libreto. La iluminación está a cargo de Miguel Ángel Camacho, la escenografía la ha realizado Carolina González, mientras que el diseñador Lorenzo Caprile es el encargado del vestuario de esta producción. La CNTC ha subido a 'El alcalde de Zalamea' al escenario en dos ocasiones -en 1988 por José Luis Alonso Mañes y en 2000 con puesta en escena de Sergi Belbel-y según el encargado de la tercera versión de la compañía «es una obra que contiene los mejores ingredientes de nuestro teatro del Siglo de Oro», lo que la convierte en una pieza fija dentro del repertorio de cualquier compañía teatral.
Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 1600-1681) recibió una sólida formación a manos de los jesuitas. De carácter reflexivo y pesimista siempre le acompañó el sentimiento trágico de la vida que subyace en sus piezas teatrales. Su dramaturgia simboliza la culminación barroca de un modelo escénico creado por Lope de Vega. Con una producción teatral en la que engloba 110 comedias, 80 autos sacramentales, loas, entremeses y obras menores. La crítica ha estudiado y ensalzado 'El alcalde de Zalamea', una obra en la que «nada será lo mismo después de los cuatro días de agosto en los que la familia Crespo se ve obligada a convivir con la milicia real», matiza Vasco.
publicat per
G. Martínez / Santander
www.eldiariomontanes.es
30 de maig de 2011
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