25 de gener 2008

Natalia Dicenta: "Nunca se puede decir que una guerra se ha ganado"

www.lavanguardia.es
14 gener 2008

Málaga. (EFE).-
La actriz Natalia Dicenta, que protagoniza 'Los persas. Réquiem por un soldado', una versión libre del texto clásico de Esquilo dirigida por Calixto Bieito, ha subrayado hoy que "nunca se puede decir que una guerra se ha ganado, porque en el momento en que mueren miles de personas no se gana nada".

En 'Los persas', que se presenta mañana en el vigésimo quinto Festival Internacional de Teatro de Málaga, Dicenta encarna a Jerjes, que se ha convertido en esta adaptación en una mujer soldado de las tropas españolas en una misión de paz.

A la actriz le atrajo de este proyecto la posibilidad de unir por primera vez sus facetas de actriz y de vocalista, además de trabajar a las órdenes de Bieito, de quien destaca su "grandísimo talento creativo, intuición, cultura y documentación, y su visión del mundo absolutamente innovadora".

Por eso, Dicenta rechaza las etiquetas que tildan de polémico al director teatral y considera que "los prejuicios habría que borrarlos del mapa e ir a ver éste y cualquier espectáculo con la cabeza absolutamente limpia para gozarlo".

En su personaje se produce la ambivalencia de estar en una guerra y ser mujer, "que somos dadoras y sustentadoras de vida, y buscadoras de paz y de resolver los conflictos de forma dialogada".

Su Jerjes es una joven soldado "que cree en lo que está haciendo, que es una misión justa y que va a llevar la paz, pero se encuentra la destrucción más injustificada", por lo que siente "una doble pulsión: por un, lado creadora, empática y solidaria, y la negativa y destructora".

Esta obra ha permitido además subir al escenario a la Natalia Dicenta "más comprometida socialmente" para "dar un grito por tanta gente que ya no puede gritar porque ha sido asesinada, son presos de conciencia o han sido torturados".

Según Dicenta, se trata de una "versión muy libre, muy elaborada y muy actualizada" de la obra de Esquilo, aunque conserva "las preguntas fundamentales" del texto original.

El resultado es un espectáculo de una hora y veinte minutos "absolutamente trepidante" en la que la música de finales de los 60 y principios de los 70 "acompaña de principio a fin y da más hondura en momentos de mucha emoción".

La actriz cree que "nadie sale impasible" después de ver la obra, que "toca muchas conciencias", aunque "no se pretende un panfleto ni un monólogo pacifista, sólo plasmar una realidad a través de un texto valiosísimo".