www.lavozdegalicia.es
2 de febrero de 2010
Leopoldo Centeno
Dentro de la programación de abono de la temporada teatral que ofrece la Obra Social Caixanova en nuestra ciudad, ha sido representada la obra de Jean-Claude Brisville titulada El encuentro de Descartes con Pascal joven, según versión y dirección de Josep María Flotats.
El 24 de septiembre de 1647, ocurrió el singular encuentro entre los filósofos René Descartes y Blaise Pascal, cuando contaban 51 y 24 años, respectivamente, sin que llegara a trascender el motivo de su conversación dado que ninguno de los dos hizo público o dejó escrito los asuntos tratados en la mencionada reunión.
Este hecho histórico acaecido en el convento parisino de Los Mínimos, ha dado pie al dramaturgo francés Jean-Claude Brisville para fabular una pieza teatral, escrita en 1985, en torno a los posibles motivos tratados en la mentada reunión, único encuentro directo y personal de estos grandes filósofos del siglo XVII.
Correspondencia
Para recrear esta conversación que duró varias horas, Brisville se sumergió en la amplia correspondencia dejada por estos dos pensadores, conformando un interesante y cuidado texto donde, partiendo de la cortesía y el respeto, Descartes y Pascal hablan de la mutua admiración y manifiestan abiertamente sus diferencias de opinión en muchos aspectos (el racionalismo frente al misticismo, como filosofía y, por otro lado, las distintas visiones de la vida), creando tensiones en sus posturas, las cuales alcanzan fases de auténtico enfrentamiento entre ellos; si bien, el trazo de la obra discurre entre la ironía, el humor, la pasión, el arrebato? Un duelo escénico incruento en el terreno del pensamiento y la palabra.
Descartes se ve en posesión de la sabiduría del humanismo, tratando de descubrir siempre la razón, con la templanza y el sosiego que dan los años. Pascal: hombre de fe en crisis mística, lucha con sus contradicciones, vehemente en lo religioso, obsesionado con el sufrimiento místico y la muerte, visceral en sus reacciones. Entresacamos de las frases de la obra, en palabras de Descartes: «¡La fe la temo más que la deseo!» (Refiriéndose a la conducta de Pascal) y «A mi pensamiento le gusta viajar» (En aras de la libertad de su albedrío).
Buena interpretación
Con la traducción del texto francés a cargo de Mauro Armiño, la representación estuvo hábilmente apoyada en la sencillez de la escenografía y del tratamiento lumínico, para hacer recaer la atención sólo en los dos únicos actores que dan vida a los personajes de la obra y en el texto de la misma.
Aparte de la versión y dirección, Josep María Flotats (veterano actor largamente premiado en Francia y España) ha encarnado la figura de Descartes y Albert Triola al joven Pascal; ofreciendo ambos buenos registros interpretativos, tensión y entonación vocal, cuidando las pausas y la dicción. En resumen: 75 minutos ininterrumpidos de buen teatro.
Ello fue reconocido por el público que ocupaba todas las localidades, premiando la obra, la realización y la interpretación con una prolongada e intensa salva de aplausos. La satisfacción del respetable, fue notoria.