LA VANGUARDIA
08 octubre 2005
La reina Sofía presidirá esta tarde la inauguración del Palau de les Arts que lleva su nombre, obra del arquitecto valenciano Santiago Calatrava. El edificio tiene capacidad para 4.000 personas y cuatro salas de audición
El edificio de Calatrava ha costado 300 millones de euros y nueve años de obras
SALVADOR ENGUIX - 08/10/2005
Valencia
Cuando el director de orquesta y compositor francés Lorin Maazel mueva su batuta esta tarde para dirigir a los cien músicos valencianos que interpretarán la ópera Carmen de Georges Bizet, el Palau de les Arts Reina Sofia, del arquitecto Santiago Calatrava, el icono más significativo de la Ciutat de les Arts i de les Ciències, quedará oficialmente inaugurado, en presencia de la propia reina Sofía. El espectacular contenedor, de 70 metros de altura y que alberga cuatro salas - la principal, para la ópera, un aula magistral, el anfiteatro y un teatro de cámara-, completará con su estreno un complejo arquitectónico - que incluye el Hemisfèric, el Museu Príncep Felip, el Umbracle y el Oceanogràfic- que ha catapultado a Valencia a la modernidad, que ha situado a esta ciudad en vanguardia de las apuestas arquitectónicas. La obra de Calatrava ha servido, además, de polo de atracción para otros grandes arquitectos como Norman Foster, David Chipperfield o Jean Nouvel, que han dejado o dejarán su huella en Valencia. Han sido nueve años de obras y casi 300 millones de euros - el presupuesto inicial era de 80 millones- invertidos en un elemento ausente en el boceto inicial de la Ciutat de les Ciències pactado por Calatrava con el anterior ejecutivo socialista - en ese lugar se proyectó la construcción de una torre de telecomunicaciones- y que fue ideado posteriormente, previa consulta con el arquitecto valenciano, por la administración popular. Ahora, por su espectacularidad y por su funcionalidad, el Palau ha ganado protagonismo frente a los otros edificios. La cubierta principal, las laterales, el diseño del Palau, encaja con esa arquitectura orgánica o arquitectura biológica que ha hecho mundialmente famoso a Calatrava. No hay en España ningún palacio de las artes de estas características: de 37.000 metros cuadrados y con capacidad para acoger a 4.000 personas. El edificio, en forma de nave, está rodeado de otros 90.000 metros cuadrados de jardines y 11.000 de láminas de agua. El propio Calatrava insiste en que tampoco existe ningún contenedor en el mundo con la capadidad de asumir en un mismo espacio, al mismo tiempo, tantas manifestaciones artísticas: desde ópera hasta orquestas sinfónicas o de cámara. Sólo queda la duda de si Valencia será capaz de establecer una programación digna de tan bella arquitectura. La sala principal, que será la que se usará hoy para la inauguración, tiene una capacidad para 1.700 personas. Revestida con azulejos de colores marinos, esta sala de ópera es el elemento sobre el que gira todo el edificio. Las butacas están dotadas con pantallas de texto que permiten el seguimiento de la ópera en distintos idiomas. El foso es el tercero más grande del mundo, después del de la Bastilla de París e igual que el del Teatro Real de Madrid, con posibilidad de acoger a 120 músicos. El escenario tiene una superficie de 530 metros cuadrados y la boca, 17 metros de ancho. El anfiteatro, con capacidad para 1.500 personas, cuenta con las últimas tecnologías de audición, cinematografía y vídeo. Permitirá, incluso, seguir en directo, y mediante grandes pantallas, la actuación operística de la sala principal. El aula magistral (400 plazas) está ideada para acoger, junto a manifestaciones artísticas, congresos, debates y clases magistrales. Por último, el teatro de cámara (400 plazas) se presenta como una alternativa intimista en esta modalidad musical. Tras Maazel, intervendrá el director valenciano Enrique García Asensio. Y el próximo 25 de octubre, el director israelí Zubin Mehta, dirigirá a la Orquesta Filarmónica de Israel para interpretar la Sinfonía número 9 de Beethoven.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada