20 de setembre 2006

Sardá pasa por Zaragoza con Wit antes despedida obra en diciembre

20 de setembre de 2006

La actriz Rosa María Sardá continua su periplo como protagonista de la obra de teatro Wit, que se representará en Zaragoza desde mañana y hasta el domingo 24 de septiembre, y que se mantendrá en escena hasta diciembre después de tres años en cartel y 201 representaciones hasta hoy.Sardá compareció hoy en rueda de prensa acompañada de parte del equipo de actores y del resto del equipo para explicar a los medios de comunicación pormenores de su puesta en escena y los sentimientos que produce en artistas y público esta obra de Margaret Edson, ganadora del premio Pulitzer en 1999.La obra está dirigida por Lluis Pasqual y cuenta en el reparto, además de con Sardá, con Dora Santacreu, Pep Cortés, Mercé Pons y Javier Albalá, hasta un total de nueve actores en escena.Rosa María Sarda interpreta a Vivian Bearing, una distinguida profesora universitaria de literatura inglesa que debe replantearse su vida cuando le diagnostican un cáncer terminal.Su mundo de las letras clásicas, en el que ha vivido sumergida, contrasta con las pruebas médicas realizadas con tecnología ultramoderna a las que debe ser sometida.Para Sardá, ha sido más difícil interpretar el papel de persona inteligente y con sentido del humor que el de enferma, porque siempre hay alguien en esta situación al lado y 'la mayoría de los días de la semana nadie se siente en plena forma', dijo.Los de esta obra no son personajes especialmente duros y permiten hacer teatro, por lo que sus actores no se sienten especialmente cansados, aunque han reconocido tener ganas de descansar después de tres años sobre los escenarios.En este sentido, su protagonista no confirmó su total retirada de los escenarios pero reconoció que no le gusta 'hacer teatro por hacer teatro' porque 'no tengo ni la forma física ni la actitud mental que hay que tener'.Por ello, rechazó que el público vaya a ver esta obra por verla a ella sino porque piensen que 'les va a llenar en algún sentido' y que es un 'conjunto de cosas: actores, directores, la obra' puesto que 'si van a verme solo a mí se van a aburrir'.Según Dora Santacreu, ésta es una obra que 'da mucho que hablar pero no da ninguna solución', 'cada uno la entiende a su manera', pero destacó que 'da que hablar sobre el personal sanitario', un sector del público que, aseguró, ha mostrado su acuerdo con el realismo con el que se desarrolla la trama.Javier Albá, en el papel del doctor Jason Posner, destacó a este respecto que es una puesta en escena sencilla pero que permite 'captar a la perfección' qué es la vida de un hospital, lo que causa 'impacto' en el público pero a la vez risa por las situaciones 'surrealistas' que se producen en estos centros.Sobre las conclusiones que pueda aportar esta representación, Rosa María Sardá advirtió de que el teatro no está para esto 'ni para solucionar nada' sino 'para exponer' y dijo que 'una obra con moralina para mí es incluso inmoral' puesto que lo que debe hacer es exponer los hechos y que 'cada uno extraiga sus conclusiones'.