06 d’abril 2010

Europa debate la fórmula para convertir la industria cultural en motor de la economía

www.expansion.com
29 de març de 2010

por Marc Menchén. Barcelona

La cultura y la creatividad como motor de la economía. Europa quiere poner fin a la crisis en la que se encuentra inmersa, y lo quiere hacer de forma sostenida. Por ello, la Unión Europea (UE) ha fijado como una de sus prioridades la conversión de la industria cultural y creativa en uno de sus motores económicos.

Para saber cómo hacerlo, y con qué medidas, se ha redactado el Libro verde sobre industrias culturales y creativas. El lunes, en el marco del Foro Europeo de Industrias Culturales, que se celebra estos días en Barcelona, se presentaron las líneas generales del texto, que será aprobado a finales de abril.

A diferencia de antes, cuando era difícil convencer al resto de la sociedad de las potencialidades de la cultura como industria, “ahora nos lo exigen”, destacó el lunes, en una de las ponencias, Doris Pack, presidenta de la Comisión de Cultura y Educación del Parlamento Europeo.

En este sentido, la subsecretaria del Ministerio de Cultura, Mercedes Elvira del Palacio, abogó por acabar con la “vieja dicotomía economía-cultura”, y recordó que España “hará de la cultura uno de los sectores más punteros”.

Internet y otros retos
Del Palacio fue tajante en su defensa de la propiedad intelectual y en la necesidad de acabar con la concepción de que la cultura es “una industria que se apoya en el gratis total”. La subsecretaria de Cultura se refería a Internet, y es que la Red, junto a la digitalización y las nuevas tecnologías, han transformado la cadena de valor que se conocía hasta ahora.

Para afrontar estas dificultades, Pack desglosó alguna de las medidas que la UE se ha planteado tomar para ayudar a un sector que representa el 6% del PIB europeo y necesita invertir más en I+D. El libro verde plantea un nuevo marco regulatorio fiscal, basado en la reducción del IVA_en productos culturales y en créditos fiscales para las compañías del sector –en su mayoría pymes–, además de los fondos europeos que ya se destinan a este objetivo. “Los bancos son conservadores y no se atreven a entrar en este sector”, denunció Pack.

Otra de las fórmulas con las que se quiere relanzar esta industria es dando más facilidades para que los artistas puedan distribuir sus productos en otros países. No obstante, en la UE son conscientes de las dificultades que implica este último punto, ya que los productos culturales suelen estar muy arraigados a una determinada región.