07 d’abril 2010

Los musicales cogen músculo y hacen caja

www.abcdesevilla.es
31 de març de 2010


POR JESÚS ÁLVAREZ. SEVILLA

Canciones pegadizas y comerciales que resulta casi imposible no tararear; costeados y coloridos números de baile con actores versátiles y, a ser posible, conocidos por alguna serie de televisión; y una historia sencilla con un cincuenta por ciento de emoción y otro cincuenta por ciento de humor, es la fórmula que están utilizando con éxito, de unos años a esta parte, los musicales españoles para atraer a los teatros a cada vez más gente y a un público también muy variado, desde los 15 a los 60 años. Es el caso de «40. El musical» que se estrenó el pasado 15 de octubre en el teatro Gran Vía de Madrid y que registra el cien por cien de ocupación todos los fines de semana, y cercana al 70-80 por ciento los demás días. Este musical, que espera alcanzar los 200.000 espectadores a finales de abril, recopila parte de los dos mil números uno de los 40 principales a lo largo de sus 40 años de existencia, y recalará a Sevilla tras su paso por Madrid y Barcelona, según confirmó a ABC su productor, José María Cámara, presidente de Drive Entertainment y descubridor de grandes artistas de la escena española como Mecano (grupo del que también produjo el musical «Hoy no me puedo levantar»), Sabina, Serrat, Radio Futura, Estopa, Manolo García, Pasión Vega o Chambao.
«Estamos en un buen momento para los musicales en España. Desde «El hombre de la Mancha» para acá, quizá en uno de los mejores -comenta Cámara-. Ahora mismo hay tres musicales en Madrid y otros dos en Barcelona y esto no ha hecho más que empezar». La competencia es creciente pero la competencia es precisamente lo que está haciendo crecer a este género. «Cuanto más musicales haya, más público estará interesado en este tipo de espectáculos surgirá y eso será mejor para todos», admite Cámara.
Cinco años y dos millones
Las cifras cantan: «Hoy no me puedo levantar», el musical inspirado en la vida y canciones del grupo Mecano, que pudo verse en Sevilla hace año y medio, lleva 5 años en cartel y espera lograr los 2 millones de espectadores, el mismo recorrido de éxito que auguran a «40» sus promotores.
El musical es un género muy valorado en los países anglosajones, donde juega, sin duda, en la Champion League de los teatros, una liga a la que aspiran todos los grandes actores ingleses y norteamericanos. En Broadway hay en cartel ahora mismo 32 musicales en los que participan actores de primerísima línea como Catherine Zeta-Jones («Pequeña melodía nocturna»), Scarlett Johanson («Panorama desde el puente»), Daniel Craig y Hugh Jackman («A Steady Rain»), James Gandolfini y Jeff Daniels («God of Carnage») o Ángela Lansbury («Blithe Spirit»). Otras como Julia Roberts pasaron por Broadway años atrás, al igual que Antonio Banderas. Las cifras neoyorquinas apabullan: 12 millones de espectadores en 2009 y 1.000 millones de dólares de facturación. «Wicked» logró facturar 77.3 millones de dólares en un año, seguida por «Billy Elliot» con 66,2 millones. Iñaki Sarriugarte, que ha trabajado en Broadway con «La bella y la bestia» y es el responsable de marketing de «40», lo explica así: «En EE.UU. hacer un musical es lo que le falta a un gran actor o a una gran estrella para coronar su carrera y en Londres pasa algo parecido. Son actuaciones que dan mucho prestigio y en las que se agradece el contacto directo del público».

Sin embargo, en España, hasta hace muy poco, se consideraba al actor o actriz de musical en una especie de segunda división «menos seria y preparada» que los intérpretes del circuito de teatro más convencional. Pablo Puyol, un actor y cantante muy conocido por su participación en series televisivas como «Un paso adelante» o películas como «La conjura del Escorial» o «20 centímetros», se lamenta: «No entiendo por qué los demás actores nos miran por encima del hombro a los que hacemos musicales. Creo que demostramos sobre el escenario que somos bastante completos, además de buenos intérpretes -dice-. La gran aspiración de Antonio Banderas, después de triunfar en España y Hollywood, era hacer un musical en Broadway. Aquí es al revés», comenta este actor malagueño que protagoniza «40» en el teatro Gran Vía de Madrid.
Un público variado
Un musical exige, en efecto, mucha versatilidad para el actor o actriz: que cante, que baile... y lo que haga falta, algo a lo que están acostumbrados los intérpretes ingleses y norteamericanos, pero no tanto los españoles, al menos hasta ahora. «Los musicales son una espléndida escuela de teatro», afirma José María Cámara, que ha viajado por todo el mundo y conoce bien el mercado estadounidense, que influye de forma determinante en el resto de teatros del mundo. «Tras los atentados del 11-S Broadway decayó, pero de tres años a esta parte ha recuperado el esplendor de antaño -dice Iñaki Sarriugarte-, que cree que este año será mejor que el anterior en España, en cuanto a número de espectadores.

En 2009 asistieron a musicales en España unas 600.000 personas. Este año se esperan 200.000 más, hasta 800.000. El responsable de marketing de «40» cree que el público de los musicales ha cambiado. «Hasta que llegó «Hoy no me puedo levantar» gran parte de los jóvenes asociaban el musical a algo rancio y aburrido, propio de sus padres o de personas mayores. Ahora ya no es así y son mayoritariamente jóvenes los que vienen a este tipo de musicales». En «40» coinciden 9 actores sobre el escenario, que bailan, cantan e interpretan una historia de amor y amistad que tiene enganchado al público a su butaca durante las tres horas que dura la obra, cuya banda sonora es muy conocida por distintas generaciones de españoles.
Daniel Sánchez Arévalo, autor del libreto del espectáculo y director de «Azuloscurocasinegro» y «Gordos», lo define como «la historia de un grupo de veinteañeros a los que ha llegado el momento de abandonar la fantasía y entrar en la realidad, una realidad para la que ninguno está preparado. De modo que es un musical sobre la radio, aunque incluye un programa de radio». No se trata sólo de la música, sino de las historias que se viven a través de esa música».
Los andaluces, los primeros
Andalucía es la región que aporta más espectadores a los musicales que ahora mismo se pueden ver en Madrid, seguida de Valencia y Canarias, según los estudios realizados por Drive Enterteinment. «Fibes, en Sevilla, nos ofrece un buen lugar para llevar nuestros espectáculos, porque el aforo de los teatros en los que solemos actuar ronda las mil localidades y allí podemos llegar al doble», afirma Sarriugarte, que incluye ya a Sevilla en la hoja de ruta de los grandes musicales, junto con Madrid y Barcelona.