19 octubre 2006
RICARD REGUANT
Director de escena
BARCELONA. Todo por el musical. Ricard Reguant lleva muchos años dedicado al mundo de la escena desde la dirección de montajes musicales. Acaba de estrenar «Grease, el Musical de tu vida» en el Teatro Victoria del Paralelo, con el cual arranca una colaboración profesional con la nueva productora catalana Butaca Stage -que componen las empresas Filmax Stage, Notro Films y Stromboli Entertaiment-.
-¿Cómo ve el teatro en España?
-Existen dos mundos muy diferentes: el mundo de Madrid y el de Barcelona. En cuanto a industria está muy claro que en Cataluña la mayoría de los montajes dependen absolutamente de la subvención de las administraciones. Y en Madrid hay una industria pura y dura que funciona al margen de las ayudas.
-Si acotamos y nos centramos en el género musical, ¿Cómo lo ve?
-Todavía es más difícil. En Cataluña sólo hay una empresa que hace musicales, que es Dagoll, y en Madrid hay dos o tres. En Barcelona se acaba de estrenar una nueva productora, Butaca Stage, que ha arrancado con «Grease, el Musical de tu vida», y que da un respiro al género.
-¿Conoce alguna solución para el futuro más inmediato?
-La única solución sería una ley de Teatro que contemple las reglas del juego de las subvenciones; pero ningún partido se atreva a hacerla.
-¿Recomienda algún modelo de ley de Teatro?
-Existe en todo el mundo y la cuestión es regular el presupuesto que hay para teatro. Por ejemplo, en Broadway, no hay subvenciones y funciona como un reloj.
-Nadie mejor que usted para hablar de la eterna pugna entre Madrid y Barcelona. ¿Dónde vive usted?
-Vivo en Madrid pero me gustaría volver a Barcelona. Después de doce años, me he reencontrado con la cartelera barcelonesa con el estreno de «Grease, el Musical de tu vida» y es muy probable que mi colaboración con la nueva productora (Stromboli-Filmax) haga posible mi sueño de vivir en Barcelona.
-¿Qué recuerdos tiene de sus años en Cataluña?
-Yo estuve en los inicios de Focus, que despegó con «Estan tocant la nostra cançó», «Memory» (1991) y con «Snoopy, el musical» (también en 1991). Durante diez años fui el productor artístico de Focus.
-¿Le sorprende el éxito de «Grease» en su versión castellana en Barcelona?
-Ya estrené hace unos años «West Side Story» (1996) en castellano y fue una locura. Para nosotros tiene una gran ventaja porque podemos contar con actores de toda España. Por ejemplo, la protagonista de «Grease», María Adamuz, es de Marbella. Yo esperaba este éxito, quizás no tan rápido pero intuía que funcionaría sobre todo en Barcelona porque es un espectáculo que aquí no se hace pero que al público le gusta mucho.
-¿Cree que habrán reflexionado los políticos al ver el éxito de una obra en castellano?
-A muchos políticos no les importa el teatro. Algunos de ellos, sólo quieren salir en la foto, sobretodo en periodo de elecciones.
-¿Cuáles son sus gustos a la hora de dirigir?
-Yo trabajo en todos los géneros. Tuve mucho éxito con «Estan tocant la nostra cançó»y «Misery». Todas son obras comerciales. Yo no pretendo ser ningún genio; genios ya hay demasiados. Yo prefiero ser un artesano.
-¿Cómo califica la salud actual de la cantera de cantantes y bailarines?
-Ahora hay jóvenes muy preparados que son realmente buenos. La razón es la proliferación de escuelas. Yo dirigía hace unos en años en Madrid la escuela Memory, ahora reconvertida en La Platea, donde actualmente da clases mi hija. Pero cada vez hay más academias que forman a los jóvenes.
-¿Y de la creación?
-En Cataluña hay un exceso de craedores. Es el lugar del mundo donde hay más autores, directores y sobre todo más genios. Me gustaría ver un Shakespeare que no llevara tejanos o no fuera vestido de Armani.
TEXTO: MARÍA GÜELL FOTO: ABC
RICARD REGUANT
Director de escena
BARCELONA. Todo por el musical. Ricard Reguant lleva muchos años dedicado al mundo de la escena desde la dirección de montajes musicales. Acaba de estrenar «Grease, el Musical de tu vida» en el Teatro Victoria del Paralelo, con el cual arranca una colaboración profesional con la nueva productora catalana Butaca Stage -que componen las empresas Filmax Stage, Notro Films y Stromboli Entertaiment-.
-¿Cómo ve el teatro en España?
-Existen dos mundos muy diferentes: el mundo de Madrid y el de Barcelona. En cuanto a industria está muy claro que en Cataluña la mayoría de los montajes dependen absolutamente de la subvención de las administraciones. Y en Madrid hay una industria pura y dura que funciona al margen de las ayudas.
-Si acotamos y nos centramos en el género musical, ¿Cómo lo ve?
-Todavía es más difícil. En Cataluña sólo hay una empresa que hace musicales, que es Dagoll, y en Madrid hay dos o tres. En Barcelona se acaba de estrenar una nueva productora, Butaca Stage, que ha arrancado con «Grease, el Musical de tu vida», y que da un respiro al género.
-¿Conoce alguna solución para el futuro más inmediato?
-La única solución sería una ley de Teatro que contemple las reglas del juego de las subvenciones; pero ningún partido se atreva a hacerla.
-¿Recomienda algún modelo de ley de Teatro?
-Existe en todo el mundo y la cuestión es regular el presupuesto que hay para teatro. Por ejemplo, en Broadway, no hay subvenciones y funciona como un reloj.
-Nadie mejor que usted para hablar de la eterna pugna entre Madrid y Barcelona. ¿Dónde vive usted?
-Vivo en Madrid pero me gustaría volver a Barcelona. Después de doce años, me he reencontrado con la cartelera barcelonesa con el estreno de «Grease, el Musical de tu vida» y es muy probable que mi colaboración con la nueva productora (Stromboli-Filmax) haga posible mi sueño de vivir en Barcelona.
-¿Qué recuerdos tiene de sus años en Cataluña?
-Yo estuve en los inicios de Focus, que despegó con «Estan tocant la nostra cançó», «Memory» (1991) y con «Snoopy, el musical» (también en 1991). Durante diez años fui el productor artístico de Focus.
-¿Le sorprende el éxito de «Grease» en su versión castellana en Barcelona?
-Ya estrené hace unos años «West Side Story» (1996) en castellano y fue una locura. Para nosotros tiene una gran ventaja porque podemos contar con actores de toda España. Por ejemplo, la protagonista de «Grease», María Adamuz, es de Marbella. Yo esperaba este éxito, quizás no tan rápido pero intuía que funcionaría sobre todo en Barcelona porque es un espectáculo que aquí no se hace pero que al público le gusta mucho.
-¿Cree que habrán reflexionado los políticos al ver el éxito de una obra en castellano?
-A muchos políticos no les importa el teatro. Algunos de ellos, sólo quieren salir en la foto, sobretodo en periodo de elecciones.
-¿Cuáles son sus gustos a la hora de dirigir?
-Yo trabajo en todos los géneros. Tuve mucho éxito con «Estan tocant la nostra cançó»y «Misery». Todas son obras comerciales. Yo no pretendo ser ningún genio; genios ya hay demasiados. Yo prefiero ser un artesano.
-¿Cómo califica la salud actual de la cantera de cantantes y bailarines?
-Ahora hay jóvenes muy preparados que son realmente buenos. La razón es la proliferación de escuelas. Yo dirigía hace unos en años en Madrid la escuela Memory, ahora reconvertida en La Platea, donde actualmente da clases mi hija. Pero cada vez hay más academias que forman a los jóvenes.
-¿Y de la creación?
-En Cataluña hay un exceso de craedores. Es el lugar del mundo donde hay más autores, directores y sobre todo más genios. Me gustaría ver un Shakespeare que no llevara tejanos o no fuera vestido de Armani.
TEXTO: MARÍA GÜELL FOTO: ABC
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