Benet i Jornet, flamante Premi d'Honor de les Lletres
Catalanes, concluye su trilogía de dos personajes en el Almeria Teatre
publicat per
http://www.lavanguardia.com
29 de març de 2013
Albert Lladó
foto : Claudia Serrahima
INFORMACIÓN PRÁCTICA
Almeria Teatre (c/ Sant Lluís, 64, Barcelona). De 20 a 22
euros
El teatro nos secuestra en las butacas gracias a la gestión
de lo no dicho. Josep Maria Benet i Jornet, flamante Premi d’Honor de les
Lletres Catalanes, lo demuestra ahora en el Almeria Teatre con su última pieza
de una trilogía (Soterrani, Dues dones que ballan y Com dir-ho?) protagonizada
siempre por dos únicos personajes en escena. Bajo dirección de Xavier Albertí
(cuánta sabiduría aportará este dramaturgo al TNC), y con la magistral
interpretación de Jordi Boixaderas, descubrimos a una joven actriz, Clàudia
Benito, que sabe contenerse en el clímax dramático y expandirse cuando el texto
se lo demanda.
Llueve fuera. El profesor universitario visita por sorpresa
a su alumna preferida en su apartamento. Ella está obsesionada por su tesis,
por su trabajo académico, y cree que él viene a hablarle de eso, o de un
comentario despectivo que hizo en público sobre la última novela del
catedrático. La tensión va aumentando a medida que los malentendidos crecen. La
urgencia se mezcla con la falta de privacidad. El público casi pisa una
escenografía en forma de u, que está formada por un escritorio, una estufa y un
suelo de baldosas azules. Pero la tormenta no cesa y la extraescena nos
recuerda que algo peligroso hay afuera.
El profesor (inevitable que nos venga a la cabeza Mamet y su
Oleanna) se asegura de que no pueda haber ninguna interferencia externa. Cuando
ella no se da cuenta, le apaga el móvil. Da rodeos, le habla de su vida
personal, de su mujer y de su amante, mientras se va desnudando
sentimentalmente. El riesgo y la incertidumbre asoman la cabeza, pero poco a
poco, como si la información se nos desvelara a través de un grifo abierto,
gota a gota. ¿Pero qué ha venido a decirle? ¿Cómo empezar?
El personaje de Boixaderas (¡qué gran actor!) deambula, se
sienta, y la alumna parece no entender nada. Pronto comprobaremos que su
vínculo es mucho más estrecho, y entonces aparecerán todas las miserias, los
miedos y las renuncias, y la importancia de la ficción para sobrevivir pese a
que las palabras siempre nos traicionan.
No siempre funciona con la misma intensidad el garbeo, la
espiral, el ovillo del que no puede salir el profesor. A veces, el espectador
entiende la ansiedad y la prisa, nota el aliento de los dos actores, pero hay
ocasiones en las que nos parece simple repetición, bisagras para avanzar a
puntos que sí que son álgidos.
Los celos, la creación (ella escribe cuentos) como
salvación, el idioma como principal frontera para narrar los sentimientos, los
diálogos entrecortados (magistral uso de este recurso) son algunos de los
ingredientes de una suerte de tragedia que, aunque poco verosímil al final, es
un buen paradigma de cómo conseguir transmitir la angustia más allá del sujeto
y del verbo.
El texto de Com dir-ho? tiembla. Y por eso funciona.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada