15 d’abril 2015

El Festival Shakespeare sucumbe a la falta de medios



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13 abril de 2015

Las responsables del certamen barcelonés deciden suprimirlo tras once ediciones
Montse Vellvehí, la directora del Festival Shakespeare, ha anunciado que el certamen teatral barcelonés no tendrá una nueva edición este año. Tras nueve años de actividad en Santa Susanna y Mataró –donde el equipo municipal que tomó las riendas de la ciudad en las pasadas elecciones lo canceló abruptamente- y tres en Barcelona, en el Raval, con el apoyo de La Perla 29 de Oriol Broggi, el proyecto ha comunicado hoy su suspensión “debido a una falta de recursos que imposibilitan su continuidad”.

Vellvehí explica a La Vanguardia que cuando llegaron a Barcelona hace tres años ya tenían clara “la idea de que habría un tiempo de tránsito” para situarse en la capital catalana y crecer poco a poco tras el inesperado final en Mataró, donde el nuevo equipo de gobierno formado por CiU y PP lo canceló en junio del 2011 cuando sólo faltaban 11 días para que comenzara la programación y tenían incluso las ayudas de la Generalitat aprobadas.

Pero ahora que llevan ya tres años en Barcelona, seguían encarando el tercer festival en la ciudad de nuevo con muy pocos recursos. No estaban dando los pasos hacia adelante que esperaban, sino que incluso este año iban a contar con menos dinero que los 80.000 euros de las últimas ediciones. “Formamos parte de la red europea de festivales Shakespeare pero no podíamos traer ninguno de sus espectáculos. En cambio ellos sí que venían a nuestro certamen y gracias a eso ahora Nit de reis de Els Pirates se representará en Alemania, y el Timó d’Atenes de Julio Manrique y David Selvas iba a ir a Polonia, aunque finalmente no ha podido por un problema de fechas. Pero todo esto, para funcionar, tiene que ser un intercambio entre los festivales de la red, y nosotros no tenemos dinero para llevarlo adelante”, señala. De hecho, el Festival Shakespeare en su etapa de Mataró descubrió y programó a directores como el lituano Oskaras Korsunovas, ahora una de las estrellas del festival Temporada Alta de Girona.
Además, subraya la directora, el Festival Shakespeare que han estado haciendo no valía 80.000 euros, sino mucho más, pero se realizaba por ese mínimo precio gracias al esfuerzo, generosidad y pasión por el teatro de los que participaban con sus espectáculos cada año. “Y el trabajo de la gente vale dinero, tres años en estas condiciones era excesivo. Y nos hemos cansado. Por dignidad de tu trabajo. Creo que el Festival Shakespeare era y es una buena idea, como lo demuestra el número de festivales Shakespeare que existen en el mundo, entre los cuáles nosotros éramos los enanitos. Pero un proyecto así, internacional, sólo tiene sentido finalmente si le interesa a la ciudad”, concluye Vellvehí.