14 de juliol 2007

La Alcazaba renace para el Festival de Mérida


8 dce juliol de 2007

El monumento árabe se estrena este año como escenario complementario al Teatro Romano para acoger espectáculos de danza, ópera y teatro de la gran cita cultural del verano extremeño
CELESTINO J. VINAGRE/MÉRIDA

LA PROGRAMACIÓN
Danza: Compañía Nacional de Danza 2, (13 y 14 de julio). Dirección artística: Nacho Duato. Dirección artística adjunta: Tony Fabre.Ópera: El banquete de Orfeo (Del 20 al 22 de julio). Dirección: Óscar Gershensohn. Una producción de La Capilla Real de Madrid.Teatro: El gran creador. 27 de julio. Creación de la Companhia do Chapitô (Portugal). Patrocinado por el Gabinete de Iniciativas Transfronterizas.Música experimental: Metamorfosis. 28 de julio. Spanish Percussion Group. Teatro: Las troyanas. 29 de julio. Balbo Teatro. Instituto 'Santo Domingo', del Puerto de Santa María (Cádiz).Danza flamenca: Cuando quiere y el otro no (Del 3 al 5 de agosto). Dirección, creación e interpretación: Marco Vargas y Chloé Brûlé Dauphin. Al cante: Juan José Amador.Teatro: Orestiada (Del 10 al 12 de agosto). Versión de Diana de Paco. Dramaturgia: Diana de Paco y Antonio Saura. Dirección escénica: Antonio Saura. Interpretes: Ángeles Tendero, Julio Navarro Albero y Alfredo Zamora. Una producción de Alquibla Teatro S.L.Teatro: Antígona (Del 17 al 19 agosto). Dramaturgia: Miguel Murillo. Director: Esteve Ferrer. Intérpretes: Eva Rubio, Ramón Langa y Ana Pimenta. Una producción de Vaivén Producciones.Danza: Orion 58 (Del 24 al 26 de agosto). Dirección artística: Cesc Gelabert y Lydia Azzopardi. Compañía Teatre Lliure Barcelona. Una coproducción de Teatre Lliure y Gelabert Azzopardi.
El espectáculo de danza de la Compañía Nacional, primer estreno


La 53 edición del Festival de Teatro Clásico de Mérida extiende su cultura a otros monumentos de la ciudad. Con una oferta complementaria a la que acoja el imponente Teatro Romano, la Alcazaba árabe, junto al río Guadiana, se presenta como un nuevo espacio escénico en el que la danza, la ópera, la música experimental y, por supuesto, el teatro, ejercerán su derecho a tener un hueco reseñable en la programación de la cita cultural más relevante de Extremadura. Todos los espectáculos en este recinto, que se estrenará para el Festival el próximo viernes con la danza, empiezan a las once de la noche.Fue en el año 835 de la era cristiana cuando se terminó de construir la Alcazaba emeritense, notable bastión defensivo en un sitio estratégico como era el paso sobre el puente romano sobre el Guadiana. Mil ciento setenta y dos años después, en su perímetro casi cuadrado, de unos 550 metros, junto a sus muros de unos 2,70 metros de grueso y 10 metros de altura, fabricados en su mayoría con sillares reaprovechados de obras romanas y visigodas anteriores en granito y rellenando la estructura, tierra, piedras y argamasa, la cultura ha establecido una singular base de operaciones hasta finales del mes de agosto.Dentro de la política de puertas abiertas esbozada por el director del Festival, Francisco Carrillo, que desea extender el certamen a todos los rincones de la capital autonómica, no sólo por los espacios romanos, se ha elegido un monumento que renace para una actividad impensable hasta ahora. «Estoy convencido de que va a ser un espacio muy agradable para todos, los que van a representar espectáculos y para los espectadores, y va a ser muy bien acogido para el público», comenta Juan García, director del equipo técnico que, desde hace unas semanas, bajo un sol de justicia, se está encargando de montar un escenario y un graderío junto a la muralla, a escasos metros del aljibe. Lo nunca visto.Ese equipo está integrado por profesionales de la iluminación, sonido, maquinaria, ayudantes de producción, de vestuario y el llamado 'runner', que complementa a todas las secciones. Habituados a trabajar en el Teatro Romano, la incorporación de la Alcazaba como nuevo escenario estable ha supuesto su transformación y la dotación de infraestructuras. 'Vestir' al monumento árabe para que se puedan ofrecer espectáculos va a generar 250.000 vatios de luz y sonido, frente a los 400.000 del Teatro Romano.

Dimensiones y acústica

«Es un reto para nosotros convertir en un espacio escénico del Festival un monumento donde no existían precedentes. La adecuación del espacio ha tenido una cierta dificultad al carecer, entre otras cosas, de dotación de agua y electricidad. Y hemos tenido que salvar un buen desnivel para instalar el escenario», reflexiona García cuando subraya el trabajo para la instalación de un escenario de 18 por 12 metros y un graderío, similar al de un campo de fútbol, para 650 personas. Sin embargo, advierte el responsable técnico, se han encontrado con un regalo para todo los oídos: la excelente acústica. «Las características monumentales del recinto son perfectas para acoger espectáculos, señalando que dispone de una acústica muy buena. Es algo que nos ha sorprendido. Y, además, al lado del río. Insisto: todo va a quedar muy bien y del agrado de todos».Desde la producción del Festival, el experimento de la Alcazaba se valora. «Van a ponerse en el escenario nueve producciones de diversas disciplinas como música clásica, teatro, danza contemporánea, flamenco y una video-instalación», insiste Luis Hurtado, coordinadora de producción, quien resalta las «enormes facilidades» que el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida ha ofrecido al Festival de Teatro para la adecuación del espacio árabe.Para Francisco Carrillo, la Alcazaba, además, ofrece nuevas posibilidades. «Es muy distinto al Teatro Romano pero tiene una magia que hay que entenderla. Se ha concebido para espectáculos que, teniendo la calidad necesaria para estar en el Festival, no son, por su formato, propios para el Teatro Romano. Y, de otro lado, van a ser un excelente complemento», apostilla el director del Festival.La complementariedad de la que habla Carrillo tiene, aparte de una evidente connotación cultural, otra también turística. «Pensemos, por ejemplo, que el 12 de julio se estrena Fedra y hasta el 26 no llega Los Persas. Con los espectáculos de la Alcazaba, se da la oportunidad de completar la agenda de espectáculos y de las personas que vienen aquí. Al espectador le llega con esta fórmula la impresión de que realmente hay un Festival, una fiesta, un espectáculo en Mérida durante dos meses. Es una apuesta y tiene el riesgo de que pueda ser erróneo, pero no nos podemos quedar en lo seguro», concluye.La Alcazaba se estrena con la Compañía Nacional de Danza 2, pero no será el único espectáculo de baile previsto. La danza flamenca, con Marco Vargas y Chloé Dauphin tiene una cita del 3 al 5 de agosto, mientras que con el espectáculo Orion 58, de los catalanes del Teatre Lliure de Barcelona, se bajará el telón de La Alcazaba el 26 de agosto.El recinto dará la oportunidad, de otro lado, a los jóvenes estudiantes que dejaron su huella en el Festival Grecolatino del mes de abril, con la presencia del Instituto de Enseñanza Secundaria 'Santo Domingo', de la localidad gaditana de El Puerto de Santa María. Por último, entre los nombres más conocidos, la Antígona (del 17 al 19 de agosto) del extremeño Miguel Murillo, arrastrará a Mérida al actor y doblador Ramón Langa.Todo forma parte de una Alcazaba que se abre al Festival de Mérida entre la expectación y la ilusión de cualquier principante...aunque, en este caso, tenga 1.172 años de vida.