
11 d'agost del 2007
Explica que uno de los mensajes que encierra esta obra invita a todas las personas a ser cada día “más auténticas” y atrevidas.
Miriam Díaz-Aroca durante la entrevista.
Miriam Díaz-Aroca, que encarna la figura de la Reina Lisístrata en la nueva adaptación realizada por el dramaturgo Manuel Martínez Mediero, ha reconocido en una entrevista concedida a Regióndigital.com sentirse “embriagada” por la acogida que ha tenido “Lisístrata” en el marco de la LIII edición del Festival de Teatro Clásico de Mérida.
De su personaje, asegura que es una mujer luchadora y consecuente con sus pensamientos, respecto a lo cual ha manifestado que “todos deberíamos ser más auténticos con nosotros mismos” y apostar por la felicidad.
La actriz, en la entrevista, también habla de lo que ha sentido sobre el escenario, de las dificultades de su interpretación, del éxito que ha tenido “Lisístrata” en su estreno y del mensaje que ésta encierra.
En la presentación de “Lisístrata” ante los medios de comunicación usted comentó que cuando le ofrecieron este trabajo no se lo pensó en ningún momento, ¿Por qué?
- Pues porque confío mucho en Manuel, me gusta mucho como trabaja. Desde hace dos años que contactó conmigo para hacer el tema de Cleopatra y que no pudimos hacer al final, esa seguridad que él tenía de “yo quiero que tú lo hagas” a mí me llegó muy hondo porque nunca he trabajado con él y me ha visto en cine, televisión y teatro, y me dijo “esto no va a quedar así, la próxima vez será la definitiva” y me llamó para hacer “Lisístrata”. Entonces, ese regalo que me ofrecen, un texto de Mediero actualizado, en el momento que le hacen un homenaje a él, en Mérida, era todo un cóctel maravilloso y mágico al que me he rendido absolutamente.
¿Qué podría decirme de su compañero de reparto, Vicente Cuesta?
- Es un actor estupendo que ha dado una dimensión a Floripón maravillosa, que lo desarrolla de una forma brillante, porque consigue dar ese toque patético del Rey Floripón que es necesario para ver la diferencia de mentalidad y que contiene, a la vez, un sentido del humor en escena. Y luego tiene su monologo, donde el dice “crimen pasional”. Lo defiende de maravilla. También afortunadamente tenemos una compañía, en la que mantenemos una relación extraordinaria entre todos los actores.
¿Qué sintió la primera vez que salió en escena en el Teatro Romano?
- Cuando llegué por primera vez de día me quedé muda por un instante. Fíjate que me entraron ganas de llorar, de ver aquella majestuosidad, que por mucho que me han contado y que he leído, pero hasta que no estás ahí no lo sabes y además lo vi desnudo, sin el arropo de las luces. Se me humedecieron los ojos cuando vi aquello, sobre todo de sentir el regalazo de poder estar ahí y de representar “Lisístrata”, y estar ahí para defenderlo.
Y luego ayer (jueves) ver esas gradas llenas y rebosantes de gente dispuesta a entregarnos el corazón, que nos lo entregó; el aplauso sostenido; el primer día lleno, que no es habitual, estaba embriagada. No hay palabras para describirlo, pero sobre todo con un sentimiento de agradecimiento y de gratitud constante.
Lisístrata se caracteriza por ser una mujer luchadora y con unos ideales muy claros. ¿Se identifica en algo con su personaje?
- Soy luchadora y cada día quiero tener mis ideales claros, y además, manifestarlos porque a veces por los condicionantes y los miedos no actuamos en función de nuestros pensamientos y Lisístrata es una mujer consecuente con lo que piensa, lo que dice y lo que hace. Yo creo que todos deberíamos ser más auténticos con nosotros mismos, dejarnos de protocolos, y apostar por nosotros, por la realidad y sobre todo por la felicidad. No soportar cosas que nos hagan infelices.
¿Qué ha sido para usted lo más difícil en su interpretación?
- Esa transición de la ironía al drama. El momento de la violación de Eurídice en la que se me encoje el alma, y ella se va en el cortejo fúnebre y entonces las mujeres empiezan a lanzar píldoras que les cuesta muchísimo, y volver a meterte en la ironía después de la punzada en el corazón, esa transición de la ironía y jugar drama-tragedia hasta que al final es puro drama, es ahí donde me reposo un poco.
¿Se quedaría con ese momento de la representación o destacaría algún otro?
-Yo destaco los momentos de carga emocional, como es el momento de la muerte de Eurídice y de Lisístrata, porque es donde pones más alma y más entrega. Luego es divertimento, es la capitana de la pandilla, la que está avivando a las mujeres a conseguir los objetivos que se propone. Además, está la rivalidad con Floripón y con el mundo masculino, pero los momentos de carga emocional son cuando un actor y actriz disfrutan más.
Uno de los objetivos de “Lisístrata” era hacer reír al público, y creo que ello se ha conseguido, pero aparte de eso, ¿qué mensaje encierra “Lisístrata”?
-El mensaje de ser cada día ser más autentico con uno mismo, un mensaje de liberarte de las cargas que hacen que tu vida sea oscura. El apostar por los colores en la vida, a ser atrevidos y no se puede vivir en el gris estando los colores cerca de ti. La gente tiene miedo a dar el cambio, a ser feliz, prefiere lo malo conocido y en este caso Lisístrata a pesar de poner su vida en peligro apuesta por la libertad y la felicidad.
El día del estreno ha resultado ser un rotundo éxito ¿Se lo esperaban?
- No. Fue una gran sorpresa. Sabemos que el publico de Mérida es generoso y muy profesional y que valora el esfuerzo que hay detrás de una obra, y por el simple respeto que se tiene ya hay una buena acogida, pero no esa. Fue una sorpresa tremenda para toda la compañía, para la dirección, para la producción, para el equipo artístico, nos quedamos absolutamente sobrecogidos por la entrega del público. Por esa demostración de generosidad tan grande, y sobre todo que les gustó de verdad, que no aplaudían por protocolo. Fue un gran regalo y yo me siento privilegiada.
Finalmente, ¿tiene algún otro proyecto en mente?
- En estos momentos, “Lisístrata” ocupa toda mi energía. Mérida ahora mismo es merecedora de toda mi energía y mi atención y tenemos “Lisístrata” durante todo el año. Yo soy productora, además de actriz, y tengo producciones pequeñitas mías que voy moviendo por el país, pero eso es un trabajo fuera de cámara. Como actriz algo de cine tenemos, pero ya para el año que viene.
Miriam Díaz-Aroca se muestra feliz y agradecida por la acogida de “Lisístrata” en el Festival de Teatro Clásico de Mérida
Explica que uno de los mensajes que encierra esta obra invita a todas las personas a ser cada día “más auténticas” y atrevidas.
Miriam Díaz-Aroca durante la entrevista.
Miriam Díaz-Aroca, que encarna la figura de la Reina Lisístrata en la nueva adaptación realizada por el dramaturgo Manuel Martínez Mediero, ha reconocido en una entrevista concedida a Regióndigital.com sentirse “embriagada” por la acogida que ha tenido “Lisístrata” en el marco de la LIII edición del Festival de Teatro Clásico de Mérida.
De su personaje, asegura que es una mujer luchadora y consecuente con sus pensamientos, respecto a lo cual ha manifestado que “todos deberíamos ser más auténticos con nosotros mismos” y apostar por la felicidad.
La actriz, en la entrevista, también habla de lo que ha sentido sobre el escenario, de las dificultades de su interpretación, del éxito que ha tenido “Lisístrata” en su estreno y del mensaje que ésta encierra.
En la presentación de “Lisístrata” ante los medios de comunicación usted comentó que cuando le ofrecieron este trabajo no se lo pensó en ningún momento, ¿Por qué?
- Pues porque confío mucho en Manuel, me gusta mucho como trabaja. Desde hace dos años que contactó conmigo para hacer el tema de Cleopatra y que no pudimos hacer al final, esa seguridad que él tenía de “yo quiero que tú lo hagas” a mí me llegó muy hondo porque nunca he trabajado con él y me ha visto en cine, televisión y teatro, y me dijo “esto no va a quedar así, la próxima vez será la definitiva” y me llamó para hacer “Lisístrata”. Entonces, ese regalo que me ofrecen, un texto de Mediero actualizado, en el momento que le hacen un homenaje a él, en Mérida, era todo un cóctel maravilloso y mágico al que me he rendido absolutamente.
¿Qué podría decirme de su compañero de reparto, Vicente Cuesta?
- Es un actor estupendo que ha dado una dimensión a Floripón maravillosa, que lo desarrolla de una forma brillante, porque consigue dar ese toque patético del Rey Floripón que es necesario para ver la diferencia de mentalidad y que contiene, a la vez, un sentido del humor en escena. Y luego tiene su monologo, donde el dice “crimen pasional”. Lo defiende de maravilla. También afortunadamente tenemos una compañía, en la que mantenemos una relación extraordinaria entre todos los actores.
¿Qué sintió la primera vez que salió en escena en el Teatro Romano?
- Cuando llegué por primera vez de día me quedé muda por un instante. Fíjate que me entraron ganas de llorar, de ver aquella majestuosidad, que por mucho que me han contado y que he leído, pero hasta que no estás ahí no lo sabes y además lo vi desnudo, sin el arropo de las luces. Se me humedecieron los ojos cuando vi aquello, sobre todo de sentir el regalazo de poder estar ahí y de representar “Lisístrata”, y estar ahí para defenderlo.
Y luego ayer (jueves) ver esas gradas llenas y rebosantes de gente dispuesta a entregarnos el corazón, que nos lo entregó; el aplauso sostenido; el primer día lleno, que no es habitual, estaba embriagada. No hay palabras para describirlo, pero sobre todo con un sentimiento de agradecimiento y de gratitud constante.
Lisístrata se caracteriza por ser una mujer luchadora y con unos ideales muy claros. ¿Se identifica en algo con su personaje?
- Soy luchadora y cada día quiero tener mis ideales claros, y además, manifestarlos porque a veces por los condicionantes y los miedos no actuamos en función de nuestros pensamientos y Lisístrata es una mujer consecuente con lo que piensa, lo que dice y lo que hace. Yo creo que todos deberíamos ser más auténticos con nosotros mismos, dejarnos de protocolos, y apostar por nosotros, por la realidad y sobre todo por la felicidad. No soportar cosas que nos hagan infelices.
¿Qué ha sido para usted lo más difícil en su interpretación?
- Esa transición de la ironía al drama. El momento de la violación de Eurídice en la que se me encoje el alma, y ella se va en el cortejo fúnebre y entonces las mujeres empiezan a lanzar píldoras que les cuesta muchísimo, y volver a meterte en la ironía después de la punzada en el corazón, esa transición de la ironía y jugar drama-tragedia hasta que al final es puro drama, es ahí donde me reposo un poco.
¿Se quedaría con ese momento de la representación o destacaría algún otro?
-Yo destaco los momentos de carga emocional, como es el momento de la muerte de Eurídice y de Lisístrata, porque es donde pones más alma y más entrega. Luego es divertimento, es la capitana de la pandilla, la que está avivando a las mujeres a conseguir los objetivos que se propone. Además, está la rivalidad con Floripón y con el mundo masculino, pero los momentos de carga emocional son cuando un actor y actriz disfrutan más.
Uno de los objetivos de “Lisístrata” era hacer reír al público, y creo que ello se ha conseguido, pero aparte de eso, ¿qué mensaje encierra “Lisístrata”?
-El mensaje de ser cada día ser más autentico con uno mismo, un mensaje de liberarte de las cargas que hacen que tu vida sea oscura. El apostar por los colores en la vida, a ser atrevidos y no se puede vivir en el gris estando los colores cerca de ti. La gente tiene miedo a dar el cambio, a ser feliz, prefiere lo malo conocido y en este caso Lisístrata a pesar de poner su vida en peligro apuesta por la libertad y la felicidad.
El día del estreno ha resultado ser un rotundo éxito ¿Se lo esperaban?
- No. Fue una gran sorpresa. Sabemos que el publico de Mérida es generoso y muy profesional y que valora el esfuerzo que hay detrás de una obra, y por el simple respeto que se tiene ya hay una buena acogida, pero no esa. Fue una sorpresa tremenda para toda la compañía, para la dirección, para la producción, para el equipo artístico, nos quedamos absolutamente sobrecogidos por la entrega del público. Por esa demostración de generosidad tan grande, y sobre todo que les gustó de verdad, que no aplaudían por protocolo. Fue un gran regalo y yo me siento privilegiada.
Finalmente, ¿tiene algún otro proyecto en mente?
- En estos momentos, “Lisístrata” ocupa toda mi energía. Mérida ahora mismo es merecedora de toda mi energía y mi atención y tenemos “Lisístrata” durante todo el año. Yo soy productora, además de actriz, y tengo producciones pequeñitas mías que voy moviendo por el país, pero eso es un trabajo fuera de cámara. Como actriz algo de cine tenemos, pero ya para el año que viene.
Miriam Díaz-Aroca se muestra feliz y agradecida por la acogida de “Lisístrata” en el Festival de Teatro Clásico de Mérida
Explica que uno de los mensajes que encierra esta obra invita a todas las personas a ser cada día “más auténticas” y atrevidas.
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