publicat per
8 de maig de 2015
Foto: marcosgpunto
Cayetana Guillén Cuervo (Madrid, 1969) regresa al teatro a
las órdenes de Eduardo Vasco para meterse en la piel de una mujer del siglo
XIX. El Teatro María Guerrero de Madrid acoge 'Hedda Gabler', uno de los
mayores éxitos del dramaturgo noruego Henrik Ibsen (1828-1906), que llega en la
versión de Yolanda Pallín.
Coproducida por el Centro Dramático Nacional, Mucha Calma y
Noviembre Teatro, Hedda Gabler es un retrato realista y psicológico de la alta
sociedad de finales del siglo XIX. Pero no es fácil adentrarse en esta obra, ya
en su estreno en el Teatro de la Comedia de Madrid en 1901 por la compañía de
la actriz Italia Vitaliani obtuvo aplausos enfervorecidos pero también se topó
con la estupefacción de buena parte de los espectadores a los que se les
antojaba rara y absurda.
Interpretada por un elenco de lujo formado por José Luis
Alcobendas, Charo Amador, Ernesto Arias, Jacobo Dicenta, Cayetana Guillén
Cuervo y Verónika Moral, la obra gira en torno a la hija del general Gabler.
Hedda es una aristócrata que acaba de contraer matrimonio con Jorge Tesman, un
hombre al que no ama. Las necesidades de Hedda obligan a la familia de Tesman a
realizar un importante esfuerzo económico para que el recién casado acceda a
una cátedra.
La aparición de Lovborg, un antiguo amante de Hedda, ex
alcohólico y competidor por la cátedra, abre un periodo de incertidumbre.
Hedda, que ha sido considerada por algunos críticos un monstruo incapaz de
existir en el mundo real y también el retrato ajustado de una mujer oprimida
por una sociedad machista, con absoluta frialdad, aprovecha la frágil sobriedad
de Lovborg para provocarle una recaída que será sólo el comienzo del
derrumbamiento de ella misma.
Hedda ha sido educada bajo la influencia del general Gabler
como un hombre pero también como una mujer de su tiempo, con todas las
limitaciones que impone el cuerpo social para las mujeres. En ella conviven el
deseo de la más pura belleza y el voyerismo más degradante; la irreprimible
fuerza sin objeto y la sumisión a las normas establecidas. En esta obra, Ibsen
se aproxima como nunca a las energías oscuras del ser humano y lo hace con un
ritmo contemporáneo, despojando a sus personajes de retórica y dotándoles de
textos llenos de ironía y dolor.
De martes a sábados a las 20.30 h / Domingos a las 19.30 h.
Encuentro con el público: sábado 23 de mayo.
Funciones con accesibilidad: 28 y 29 de mayo.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada