28 d’octubre 2008

Estrenan obra teatral sobre el drama de la prostitución

www.lanacion.com.py
18 octubre de 2008

La obra teatral Sexo, embarazo, veneno y molotov, sube hoy a escena desde las 21:00, en el Teatro Tom Jobim de la Embajada del Brasil (Eligio Ayala y Perú). El acceso es libre y gratuito.

La puesta es una versión libre realizada por el director Tito Chamorro, de la obra del dramaturgo brasileño Plinio Marcos, O abajour Lilás. La obra tendrá una temporada de cuatro fines de semana, con funciones los viernes y sábados a las 21:00 y los domingos a las 20:00, siendo de exhibición recomendada para mayores de 15 años. La puesta está auspiciada por la Embajada del Brasil.

Dirigida por Chamorro, los roles protagónicos de la obra estarán a cargo de Margarita Irún, Jesús Pérez, con la actuación de Sonia Amarilla y Tania Irún. El diseño del vestuario fue realizado por el artista plástico Ricardo Migliorisi y la música original compuesta por dos referentes de nuestro Rock Nacional, Rodrigo Ferreiro del grupo “Paiko” y Diego Serafini del grupo “Gaia”, el diseño de luces de Alberto Castillo.

A finales de los años sesenta y en plena dictadura militar, el dramaturgo brasileño Plinio Marcos escribió o Abajur Lilás, una obra protagonizada por tres prostitutas que vivían esclavizadas bajo el yugo y el imperio de un inescrupuloso caficho gay de nombre Giro.

Versión paraguaya

Esta versión está inspirada en esa historia de Marcos, pero trascurre en nuestros días; sus personajes son tres mujeres libertinas paraguayas y un rufián en decadencia, regente de un prostíbulo de la zona portuaria de Asunción. La circunstancia y el contexto son absolutamente diferentes: ya no hay regímenes dictatoriales de Gobierno; hoy el mundo globalizado hace que aquello ya sea inviable y, el mercadeo de la profesión más vieja del mundo, se opera por la vía de una página de internet; el aparato celular permite a estas mujeres la posibilidad de ser autónomas; sumado a todo esto, hoy ya se ha instalado fuertemente en nuestra sociedad pos moderna y contemporánea, la idea de que las mismas sean consideradas trabajadoras del sexo. Pese a todo ello, hay todavía mucho que recorrer para que nuestra sociedad le conceda una integral reivindicación moral al ejercicio de la prostitución.