08 de setembre 2006

Cultura pide perdón a la expulsada del teatro, pero por venderle la entrada

www.lne.es
20 agost 2006


El concejal sostiene que el director y su secretaria actuaron de forma correctaL. Á. VEGA La familia expulsada del teatro Palacio Valdés durante la función de Silvia Marsó pidió disculpas públicas y ya las tiene. El concejal de Cultura, Juan José Fernández, se disculpó ayer por los errores cometidos, que, a su entender, fueron la venta de una localidad a un bebé de 11 meses y el permitirle posteriormente la entrada al teatro. Sin embargo, por lo que se refiere a la expulsión, indicó que los funcionarios del Palacio Valdés no tuvieron otro remedio, puesto que una de sus obligaciones es «impedir que se produzcan distorsiones en el teatro». Y es que, según el concejal, «un bebé es incontrolable, nadie puede asegurar que no se eche a llorar en mitad de una función». Fernández fue tajante al señalar que «no se expulsó a la mujer por amamantar a su hijo, lo que, al fin y al cabo, es un acto hermoso que no tiene nada de recriminable». Para el concejal, el debate debe centrarse en «si un bebé puede entrar en el teatro o no». También indicó que el gobierno local no tiene ningún problema en plantear el debate de la participación de los menores en la vida social, tal como reclamó anteayer, viernes, la asociación Amamantar, que se solidarizó con la familia expulsada y advirtió de la convocatoria de protestas si el Ayuntamiento no pedía disculpas públicas. Cese de Ripoll La familia expulsada presentó el viernes en el registro municipal un escrito en el que solicitaba esas disculpas, así como el cese tanto del director del teatro, Antonio Ripoll, como de su secretaria, Zaida González.

El concejal Fernández salió ayer en defensa de ambos, «que tienen el respaldo tanto del gobierno como de la oposición». Y es que, según el edil, «son dos excelentes profesionales con una gran dedicación que están convirtiendo a la ciudad en un referente cultural a nivel nacional. No merecen este linchamiento mediático».
Tras el reconocimiento de las responsabilidades municipales en este asunto, Fernández indicó que no hay ninguna normativa que prohíba la entrada a bebés en el teatro. «No la hay porque es una situación que nunca se había planteado. Hasta ahora, las madres se habían autorregulado. El funcionario que vendió la entrada lo hizo porque no supo qué hacer en ese momento», aseguró el concejal de Cultura, Juan José Fernández.