14 de setembre 2006

Incertidumbres con el Teatro


5 de setembre de 2006

Por Ana Teresa Toro Ortiz
Especial El Nuevo Día
Productores ven con serias reservas el papel que jugará el renovado Teatro de la UPR como revitalizador artístico y cultural


ÚLTIMO COMENTARIO
Recuerdo haber visto don Gil de las Calzas Verdes dirigido por Dean Zayas con una jovensísima Cordelia Gonzélez. También vi el estreno mundial de El Público, de Lorca, dirigido por Victoria Espinoza. Mi clase de pantomima con Gilda Navara y de actuaciøon con Myrna Casas fueron en el escenario, y como estudiante de drama hice mis pininos en obras dirigidas por estudiantes y profesores. Ahora, casi 30 años después anhelo llevar a mis estudiantes para que vean y sientan la sala teatral dónde muchos teatreros puertorriqueños comenzaron el difícil y hermoso arte del Teatro.
Ana Lillian Barreto

Nota del editor:
Tercera y última parte de la serie ayer iniciada en la que se explora la situación del quehacer teatral en Puerto Rico.
“Yo lo que percibo es que están como con juguete nuevo. Entonces están con esas 600 reglas que después van a tener que flexibilizar”
Rafael Rojas
Antes era el teatro universitario, ahora es un teatro en la universidad. Bajo esa consigna parecen coincidir el grupo de cuatro teatreros del patio, quienes, al abordárseles sobre la reapertura del Teatro Universitario, no tuvieron reparos en señalar que muy poco servirá la apertura del renovado escenario para atender algunos de los aspectos centrales de la crisis a la que han hecho referencia.
No consideran el Teatro Universitario como una opción real para presentar sus producciones y al igual que muchos otros, están a la expectativa de qué va a ocurrir con el espacio teatral que tardó casi una década en remodelarse y que, ahora, a apenas un par de semanas de su apertura, no se habla de su lustrosa apariencia, ni del brillo de sus pisos y butacas, sino de las conjeturas, confusiones y suspicacias que han generado los nuevos estilos administrativos que dirigirán sus rumbos.
Roberto Ramos Perea
“Lo primero que tengo que decir luego de leer las declaraciones de Ramos Escobar, mi amigo, es que no entiendo cuál es la ansiedad de recuperar la inversión. Estamos hablando de la Universidad de Puerto Rico, es nuestro dinero, eso no fue alguien que puso 20 millones de pesos. Además, después de tanta garata, ¿tú crees que un productor de teatro profesional va a ir a la Universidad de Puerto Rico a pedir fechas, cuando lo han puesto carísimo, totalmente inaccesible? Nadie va a poder ir con esos costos”.
Ramos Perea añade que “hay que darle espacio a Ramos Escobar para ver si todo esto que estamos pensando tan malignamente es cierto”.
“Hay mucha gente interesada en qué va a pasar con esos nombres de la junta, pero el teatro no ha abierto, todavía no sabemos. Yo pienso que hay que dar el espacio de esos primeros 6 meses, quizá el primer año, a ver cómo funciona eso y que se les pida cuentas, que los estudiantes pidan cuentas de cuál fue la participación del Departamento de Drama, de los productores nacionales, de los miembros de la junta, cuánto produjo cada cuál y a dónde fue a para el dinero”.
Rafael Rojas
“Yo lo que percibo es que están como con juguete nuevo. Entonces están con esas 600 reglas que después van a tener que flexibilizar”, apunta. “Lo que sí es importante es que el centro universitario mayor de Puerto Rico es Río Piedras y que ha sido forjador de un programa de Actividades Culturales con una sensibilidad hacia las artes increíble, los de Drama, los de Humanidades ya estamos sumergidos, estamos sensibilizados, pero los de Ciencias y Comercio que son tan técnicos ¿podrán ver obras allí?
Asimismo, comenta que “lo que nos tenemos que preguntar es: ¿volverá o estará el teatro disponible para los productores? ¿para qué son las reglas? ¿Para facilitar o impedir el acceso de los productores? ¿Para qué es el Teatro Universitario? ¿Para que quede esa joya arquitectónica o para llenarlo del calor del arte vivo de la representación, a esa magia de público y actores? Yo espero que las aguas vuelvan a su nivel y que en un momento se diga: ‘vamos volvimos otra vez a lo buenos tiempos’”.
Josean Ortiz
“El problema con el teatro de la ‘iupi’ en este momento no es ni las fechas ni los boletos. Aunque eso sí es un problema, realmente el problema es la composición de la Junta de Gobierno del Teatro, porque de ahí es que va a depender un montón de cosas y los otros problemas que hay dependen de eso también”, reflexiona. “Tienes una junta, donde por más que digan que no hay conflicto de intereses, sí los hay. También, la certificación número 40 de la Junta de Síndicos que la crea tiene unas lagunas bien grandes... se sabe que hay un representante estudiantil ahí dentro pero ese representante está puesto únicamente por buena fe de la administración, ya que en la certificación no se especifica que de los 7 miembros de la comunidad universitaria uno de ellos obligatoriamente debe ser estudiante”.
Por otra parte, destaca que “se está diciendo que los estudiantes no quieren pagar y eso es mentira”.
“Yo te digo aquí que si te tiras a la calle y preguntas, gran parte de los estudiantes están dispuestos a pagar una cuota de actividades culturales, porque ya se han dado cuenta de que les conviene y al pagar esa cuota, la excusa de que no va a haber dinero para mantenimiento y la excusa de que no va a estar la sala, no la van a poder dar”, finaliza.