11 de juliol 2007

Danzad, danzad, benditos...



8 de juliol de 2007

El Centro Cultural de la Villa acoge un ciclo de danza durante todo el mes

Los espectáculos abarcan desde clásico y contemporáneo hasta flamenco

La Plaza de Colón se convertirá en escenario natural con propuestas al aire libre

Un momento de «Chanta la mui», el espectáculo de Olga Pericet que puede verse hoy en la Sala Guirau del Centro Cultural de la Villa
M. Ayanz Madrid-


Un poquito de todo, del norte y el sur, del flamenco y el contemporáneo... y todo interesante. Sin duda el Centro Cultural de la Villa ofrece estos días uno de los ciclos más sugestivos del verano de la capital. Bajo las aguas de los Jardines del Descubrimiento, el centro que dirige Mora Apreda apuesta por un menú de danza que abarca desde el ballet en su expresión más novedosa hasta el neoclásico o la danza española.


El ciclo se llama «Danza en la Villa» y arrancó con la compañía portuguesa Vortice Dance Company y su espectáculo «A solo com os anjos». El programa (15 euros cada entrada, 25 el abono de tres funciones), sigue así:


«Chanta La mui». Olga Pericet, Daniel Doña y Marco Flores lo tienen claro: silencio es lo que piden con esta pieza de esencias flamencas. «Calla la boca» es en caló «chanta la mui». Pericet ha sido solista con Amargo y Arrieritos, entre otros nombres de primera fila del nuevo flamenco. El montaje puede verse, como el resto, en la sala Guirau. La cita: hoy, a las 19:00 h.


«El salto de Nijinsky». El nombre es ya un homenaje en sí a la gran figura de la danza. María Rovira y la Compañía Transit exploran con coreografías de la propia Rovira lenguajes de neoclásico y contemporáneo. Será los días 11 y 12 de julio, y los ocho bailarines mostrarán lo que da de sí un concepto como el salto, del que parte la concepción de esta pieza, fruto de una compañía que lleva desde 1986 en los escenarios.


«Turn me on». Otro de los creadores con más proyección del momento, David Campos, llega a Madrid con esta pieza de sabor tecnológico. samplers, jazz, vídeo... Llegará el 14 y 15 de julio, con la Compañía de Ballet de Santa Coloma de Gramenet, que «enciende» el escenario al ritmo de Duke Ellington, Vivaldi o Massive Attack.


«En rojo». Más flamenco de nuevo cuño con otra de las compañías punteras, Cruceta, y en las tablas del centro de Colón, una fusión de hip-hop, break dance y electrónica. Y flamenco, claro. El coreógrafo que le da nombre, Mariano Cruceta, y la primera bailarina, María José Sanz, cuentan ademas con una inivitada de excepción, Mayte Bajo. Podrá verse esta nueva creación los días 18 y 19 de julio.


«Bodas de sangre». No hay más cera que la que arde, que diría un castizo. De la tragedia de Lorca, fuente de inspiración de tantas coreografías, poco puede añadir. Paco Mora, que comenzó en La Jabera y Casa Patas, y el Ballet Flamenco Español la reinterpretan con José Galván en las tablas. Flamenco desgarrado y clásico para el fin de semana del 21 y 22.


«Benditos malditos». Su nombre cada vez aparece más. Goyo Montero, que será director del Ballet del Staatstheater de Nuremberg en 2008, trae una doble propuesta: «Benditos malditos» (26 y 27 de julio) no puede ser más ecléctica en lo musical, de Sabina y Serrat a Tom Waits, Brel, Luz Casal, o Monteverdi.


Su visión de la danza combina el neoclásico y el contemporáneo. El 29 de julio cambia el programa e invita a su hijo a bailar con él en escena en la pieza breve «2 x 1». Y no estarán solos: ese mismo día podrá verse «Danza de primera», en la que ofrece una ventana abierta a los nuevos talentos con los trabajos de los ganadores de los principales certámenes coreográficos.