21 de febrer de 2007
Eden Espinosa vuelve a LA con ‘Wicked’, una mirada original a ‘The Wizard of Oz’
Josep Parera
21 de febrero de 2007El verano pasado, la llegada de Wicked al Teatro Pantages de Hollywood se saldó con un éxito absoluto.
El musical de Stephen Schwartz (música y letras) y Winnie Holzman (libreto) colgó el cartel de "agotados los boletos" en cada una de sus representaciones y, por ello, regresa ahora manteniendo el mismo nivel de calidad, entusiasmo y deseos de seguir batiendo récords.
Y es que desde su estreno en San Francisco, en mayo de 2003, donde debutó antes de arrasar en Broadway, Wicked ha seducido a la audiencia norteamericana, que sigue aplaudiendo al musical allá donde se representa (y que en estos momentos, además de LA, incluye a Nueva York y Chicago).
La protagonista de la obra es Eden Espinosa, quien encarna a la bruja Elphaba. Secundada de otra bruja, Glinda —a quien encarna Megan Hilty—, los dos personajes comparten escenario en el imaginario mundo de Oz (mucho antes de la llegada de Dorothy, como describió el filme The Wizard of Oz) con el fin de determinar quién acabará convirtiéndose en la bruja "malvada" y quien será la bruja "buena".
Espinosa está encantada de poder regresar al sur de California —su hogar— una vez más, tras una breve estancia el año pasado. "Es maravilloso", apunta. "Regresar a Los Ángeles, a casa, tras vivir un tiempo en Nueva York, y hacerlo con un espectáculo tan exitoso, es increíble y muy satisfactorio".
Como siempre sucede con obras que llevan años representándose en diversas partes del mundo (Wicked también está presente en la cartelera del West End de Londres), la versión que se representa en el Pantages presenta "pequeños detalles novedosos", indica Espinosa, quien también fue Elphaba en Broadway.
"Esta vez me he dado la oportunidad de redescubrirlo, de reinterpretarlo. Incluso tras haber estado con él por todo este tiempo, podría decir que se trata de una nueva mirada" a la bruja malvada.
Tras cuatro años de ser Elphaba, hay jornadas en las que esta actriz duda de si será capaz de seguir. "Por supuesto hay días que una no se levanta con ganas", comenta.
"Eso es algo que pasa en toda rutina diaria. La verdad es que nunca he trabajado tan duro en mi vida; se trata de un rol muy difícil. Y en ocasiones estoy cansada, o he tenido un mal día y no estoy de buen humor. Pero tan pronto como salgo al escenario y siento la energía desde la platea, es increíble: me pierdo en el show y en el mundo que hemos creado y me olvido de todo".
El secreto del éxito de Wicked cabe encontrarlo, según Espinosa, en la habilidad de "los autores de la partitura al conseguir que cada personaje del relato, sea héroe o villano, mantenga su humanidad, de tal forma que los espectadores siempre pueden encontrar a alguien con quien identificarse. En el musical hay algo para todo el mundo y la audiencia reacciona de forma distinta".
Wicked forma parte de una nueva etapa del musical teatral, que en cierta forma encabezó The Lion King, hace 12 años, y que ha logrado convencer (y recuperar) a las audiencias de todo el mundo.
Para Espinosa, eso es resultado de "los riesgos que los productores han tomado. Hay historias nuevas, originales, explicadas desde perspectivas arriesgadas, nunca vistas".
"Existe un desafío evidente, que el público aprecia. En cierta forma, el público se ve reflejado en estos nuevos musicales y en sus historias".
Lo que resulta más curioso es que, cuando tales musicales son adaptados al cine, como en el caso de Rent o The Producers, la película resultante es recibida con indiferencia.
"No sé por qué", responde la actriz. "Quizás sea porque, a veces, los musicales son adaptados a Hollywood, cuando deberían haber mantenido su esencia original. Si la hubieran conservado, a lo mejor esas películas habrían sido mejor aceptadas. Además, el público también es distinto: no estamos hablando del típico espectador de teatro, sino de otro más genérico. Los productores de las películas creen que por eso necesitan cambiar cosas".
Y por lo que respecta a la versión cinematográfica de Wicked, su protagonista apunta que hay "muchos rumores. Y los ha habido desde el principio. Los estudios Universal Pictures son uno de los productores del musical y por eso creo que sin duda, algún día se llevará al cine".
Y una forma de que el filme tenga éxito es, según Espinosa, "mantener la integridad del espectáculo y encontrar el reparto perfecto".
La actriz, una gran seguidora de musicales como Les Miserables y Rent —y a la que le gustaría algún día entonar el No llores por mí Argentina del clásico Evita—, asegura que sintió haber llegado a su meta como actriz, "cuando debuté en Wicked, en Broadway".
"Broadway es lo más alto en el mundo del musical. La sensación que tuve cuando actué por primera vez frente a un teatro lleno, fue impresionante".
Y para aquellos jóvenes que quieran sentir lo mismo, que pretendan alcanzar su meta y triunfar como ella, Eden Espinosa tiene un consejo: "Tanto como persona y como actor, que encuentren aquello que los hace especiales, diferentes. Aquello que los define y que seduzca al público".
El musical de Stephen Schwartz (música y letras) y Winnie Holzman (libreto) colgó el cartel de "agotados los boletos" en cada una de sus representaciones y, por ello, regresa ahora manteniendo el mismo nivel de calidad, entusiasmo y deseos de seguir batiendo récords.
Y es que desde su estreno en San Francisco, en mayo de 2003, donde debutó antes de arrasar en Broadway, Wicked ha seducido a la audiencia norteamericana, que sigue aplaudiendo al musical allá donde se representa (y que en estos momentos, además de LA, incluye a Nueva York y Chicago).
La protagonista de la obra es Eden Espinosa, quien encarna a la bruja Elphaba. Secundada de otra bruja, Glinda —a quien encarna Megan Hilty—, los dos personajes comparten escenario en el imaginario mundo de Oz (mucho antes de la llegada de Dorothy, como describió el filme The Wizard of Oz) con el fin de determinar quién acabará convirtiéndose en la bruja "malvada" y quien será la bruja "buena".
Espinosa está encantada de poder regresar al sur de California —su hogar— una vez más, tras una breve estancia el año pasado. "Es maravilloso", apunta. "Regresar a Los Ángeles, a casa, tras vivir un tiempo en Nueva York, y hacerlo con un espectáculo tan exitoso, es increíble y muy satisfactorio".
Como siempre sucede con obras que llevan años representándose en diversas partes del mundo (Wicked también está presente en la cartelera del West End de Londres), la versión que se representa en el Pantages presenta "pequeños detalles novedosos", indica Espinosa, quien también fue Elphaba en Broadway.
"Esta vez me he dado la oportunidad de redescubrirlo, de reinterpretarlo. Incluso tras haber estado con él por todo este tiempo, podría decir que se trata de una nueva mirada" a la bruja malvada.
Tras cuatro años de ser Elphaba, hay jornadas en las que esta actriz duda de si será capaz de seguir. "Por supuesto hay días que una no se levanta con ganas", comenta.
"Eso es algo que pasa en toda rutina diaria. La verdad es que nunca he trabajado tan duro en mi vida; se trata de un rol muy difícil. Y en ocasiones estoy cansada, o he tenido un mal día y no estoy de buen humor. Pero tan pronto como salgo al escenario y siento la energía desde la platea, es increíble: me pierdo en el show y en el mundo que hemos creado y me olvido de todo".
El secreto del éxito de Wicked cabe encontrarlo, según Espinosa, en la habilidad de "los autores de la partitura al conseguir que cada personaje del relato, sea héroe o villano, mantenga su humanidad, de tal forma que los espectadores siempre pueden encontrar a alguien con quien identificarse. En el musical hay algo para todo el mundo y la audiencia reacciona de forma distinta".
Wicked forma parte de una nueva etapa del musical teatral, que en cierta forma encabezó The Lion King, hace 12 años, y que ha logrado convencer (y recuperar) a las audiencias de todo el mundo.
Para Espinosa, eso es resultado de "los riesgos que los productores han tomado. Hay historias nuevas, originales, explicadas desde perspectivas arriesgadas, nunca vistas".
"Existe un desafío evidente, que el público aprecia. En cierta forma, el público se ve reflejado en estos nuevos musicales y en sus historias".
Lo que resulta más curioso es que, cuando tales musicales son adaptados al cine, como en el caso de Rent o The Producers, la película resultante es recibida con indiferencia.
"No sé por qué", responde la actriz. "Quizás sea porque, a veces, los musicales son adaptados a Hollywood, cuando deberían haber mantenido su esencia original. Si la hubieran conservado, a lo mejor esas películas habrían sido mejor aceptadas. Además, el público también es distinto: no estamos hablando del típico espectador de teatro, sino de otro más genérico. Los productores de las películas creen que por eso necesitan cambiar cosas".
Y por lo que respecta a la versión cinematográfica de Wicked, su protagonista apunta que hay "muchos rumores. Y los ha habido desde el principio. Los estudios Universal Pictures son uno de los productores del musical y por eso creo que sin duda, algún día se llevará al cine".
Y una forma de que el filme tenga éxito es, según Espinosa, "mantener la integridad del espectáculo y encontrar el reparto perfecto".
La actriz, una gran seguidora de musicales como Les Miserables y Rent —y a la que le gustaría algún día entonar el No llores por mí Argentina del clásico Evita—, asegura que sintió haber llegado a su meta como actriz, "cuando debuté en Wicked, en Broadway".
"Broadway es lo más alto en el mundo del musical. La sensación que tuve cuando actué por primera vez frente a un teatro lleno, fue impresionante".
Y para aquellos jóvenes que quieran sentir lo mismo, que pretendan alcanzar su meta y triunfar como ella, Eden Espinosa tiene un consejo: "Tanto como persona y como actor, que encuentren aquello que los hace especiales, diferentes. Aquello que los define y que seduzca al público".
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