10 d’octubre 2006

«Dagoll Dagom»: «Hasta nosotros nos seguimos riendo con ´El Mikado´»

29 de setembre de 2006

Un monento de la representación de anoche de «El Mikado», en el teatro Jovellanos.
La compañía catalana inició anoche una serie de tres funciones en Gijón
Gijón, J. C. GEA
Hace 121 años Gilbert y Sullivan revolucionaban la opereta y fundaban en Londres el musical moderno con «El Mikado». Un siglo después, una compañía catalana, «Dagoll Dagom», decidía adaptar aquel éxito cómico y ponía así una segunda capa de cemento, después de los casi olvidados éxitos musicales de los setenta, para la consolidación en España de un género que hoy llena teatros. Y ahora, cuarenta años más tarde, la disparatada corte del Sol Naciente donde Gilbert y Sullivan prohibieron el ligoteo si no era con intenciones serias, vuelve a brillar de la mano de «Dagoll Dagom». Anoche lo hizo en un teatro Jovellanos lleno de un público que, en su mayoría, por la edad, no tuvo oportunidad de ver «El Mikado» en los ochenta. Y también con una orquesta sinfónica de la casa. Dirigida por Joan Vives, la Orquesta Sinfónica de Gijón arropó con el «talento exuberante» de la partitura original de Sullivan las hazañas bufas de los trece actores que trabajan en escena. «Ha sido muy fácil trabajar con ellos, son muy profesionales», comentaba ayer Vives, rodeado de parte de un elenco que asegura «seguir pasándolo bien» en cada representación. «No nos cansamos ni nosotros; estamos entre bastidores y riéndonos, disfrutando de ese toque que tiene nuestra versión casi de "Commedia dell'Arte", fresca y muy de calle», comentaba Mariona Blanch, quien forma parte de un grupo de actores que, según Joan Vives, «ha aportado nueva frescura» al montaje. No hay grandes cambios ni alardes de tecnología de nueva generación respecto a la obra que triunfó hace ahora dos décadas, según Joan Vives, que recordaba ayer cómo se descorchó «un poco por casualidad» el éxito que acabó asociando a la compañía catalana casi inseparablemente al género del musical. «Aquélla fue una apuesta fuerte por el género. "Dagoll Dagom" había llegado casi accidentalmente al musical. Empezaron haciendo espectáculos con canciones, como los que montaron con Jaume Sisa. Y lo que suele suceder es que el musical es un género que envenena mucho. Cuando intentaban hacer algo sin música, les parecía que se quedaba corto», cuenta el director musical de «El Mikado». Y así fue como la compañía que había empezado con «Antaviana», «La noche de San Juan» o «Glups!» acabó embarcándose (casi literalmente) de nuevo con otra opereta de Gilbert y Sullivan, «Los piratas», y con otros aplaudidos musicales, como «Mar y cielo», que también han remozado con una escenografía que se ha llevado premios. Ahora, en los patios de butacas, se juntan quienes visitaron la corte del Mikado hace veinte años y quienes descubren ahora el poder de seducción de un género que no se había representado jamás hasta este espectáculo en España, «a pesar de que en Inglaterra es algo tan popular y tan reverenciado como aquí "La verbena de la paloma"», precisa Joan Vives. Quizá por eso una parte del público que más ha disfrutado -y más se ha sorprendido- con «El Mikado» catalán de «Dagoll Dagom» ha sido siempre el inglés. «Ya pasó cuando en su momento la representaron en Glasgow; se sorprendían muchísimo por la falta de reverencia casi absoluta del espectáculo», cuenta el director musical. Y, por lo visto, así sigue sucediendo cuando «algún inglés lo ve anunciado y entra por curiosidad a ver qué han hecho unos catalanes con su "Mikado"». Se siguen riendo del Sol Naciente, pero de otro modo. «El Mikado» se repetirá esta tarde y mañana, sábado, a las 20.30 horas