06 d’octubre 2006

Teatro en el mundo


1 octubre de 2006

Por Susana Freire
Los zapatos de Lorca.
El tercero de cuatro estrenos que se han presentado en la Bienal de Sevilla fue Mujeres de Lorca , título auto descriptivo de esta nueva obra de Carmen Cortés, con seis escenas inspiradas en personajes femeninos sacados de Lorca. La casa de Bernarda Alba , Yerma , La zapatera prodigiosa , Doña Rosita la soltera , Mariana Pineda y Bodas de sangre dan lugar a los seis actos en torno a seis personajes femeninos. Lo llamativo de esta propuesta no es la historia que se cuenta, sino algo que no se puede pasar por alto: la montaña de zapatos, aparentemente de baile, que decora el fondo del escenario y tapa a medias un piano. Tampoco queda claro por qué en un baile las bailaoras están enfajadas con zapatos que crean una imagen poco estética, ni por qué caen cientos de pares de zapatos desde arriba, eso sí, precisa y sorprendentemente en el remate de un compás, ni por qué hay zapatos llenos de arena o papeles como pétalos, ni por qué se acaricia tanto zapato. En fin, sobre gustos no hay nada escrito.
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Repudio a un cierre.
Desde hace unos meses, los actores de teatro ingleses se están movilizando frente a la amenaza del cierre del Museo de Teatro de Londres. Una lista de actores y directores británicos, entre ellos, Vanessa Redgrave -afectada directamente ya que el museo alberga una sección dedicada a Michael, padre de la actriz, y a toda su familia de artistas, que es numerosa-, Judi Dench y Donald Sinden repudiaron enérgicamente el cierre del museo. Ese organismo, el único en Gran Bretaña que incluye objetos y material histórico sobre el teatro británico, que había recibido el apoyo de estrellas del espectáculo local para seguir abierto, cerrará sus puertas por falta de fondos. Las autoridades del museo informaron que serían necesarios más de nueve millones de dólares para mantener abierto el edificio y que debido a que no se logró recaudar ese dinero, la entidad cerrará en enero próximo. Tras la decisión, Sinden se mostró enfurecido por el cierre. "Por supuesto que cuesta dinero mantener abierto este museo; todo cuesta dinero. Pero es tan absurdo cerrar un edificio de tamaña importancia por un poco de dinero", dijo. En ese sentido, Redgrave exhortó al Ministerio de los Museos a hacerse cargo de la situación y detener los planes de cierre de la institución. El Museo del Teatro, ubicado en el distrito londinense de Covent Garden, cuenta con una extensa colección de objetos vinculados al teatro, la ópera, las funciones de títeres y de danza en el país, que incluye vestuario, escenografías, pósteres y material de memorabilia de valor incalculable.
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Milagros Mengíbar.
En el espectáculo de Milagros Mengíbar, el flamenco es como los vinos nobles: cuando envejece, puede encontrar su mejor momento, y el baile de algunas personas mucho mayores que ella, con cuatro pellizcos que den, está desbordado de arte de lo más auténtico, la "levadura" de la que siempre hablaba Antonio Mairena. Entonces, con mayor respeto y dignidad todavía, la bailaora está obligada a adueñarse del escenario de la XIV Bienal de Flamenco, que se realiza en Sevilla. Milagros es la más fiel y experta exponente de la esencia de la escuela sevillana, prácticamente obra personal de Matilde Coral, que tiene su continuidad en esta bailaora que sigue vendiéndola con autoridad y credibilidad, incluso cuando el baile actual ha tomado un rumbo fuertemente vanguardista. En este show se presentó Luisa Palicio, joven promesa, discípula de Milagros y competente bailaora. Sin ser nada fuera de este mundo, limpia el aire con su clásico baile por soleá, y recibe aplausos y gritos de aprobación que tenían que haber sido para su maestra. Luce la primera bata de cola de la noche, recrea el efecto cámara lenta de Eva Yerbabuena y representa la estética sevillana con cariño y respeto.
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Hoffman, ahora director.
El actor norteamericano Philip Seymour Hoffman, Oscar a la mejor interpretación este año por el film Capote , será uno de los directores invitados por la Compañía de Teatro de Sydney, Australia, para la temporada de 2007. El villano de la última entrega de Misión imposible dirigirá Riflemind , la nueva obra del dramaturgo australiano Andrew Upton, por encargo de la compañía. El director artístico de la compañía, Robyn Nevin, declaró al diario Herald Sun que no hubo que hacer mucho esfuerzo para que Hoffman aceptara el trabajo, puesto que el actor estaba más que dispuesto a emprender una aventura teatral en Sydney. El ascenso de Hoffman al estrellato de Hollywood no ha menguado su pasión por las tablas, puesto que sigue siendo el codirector artístico del grupo teatral neoyorquino Labyrinth, donde compagina la interpretación y la dirección. La nueva temporada de la Compañía de Teatro de Sydney pondrá en cartel estrenos y reposiciones de autores australianos y norteamericanos. Además de Hoffman, la actriz australiana Cate Blanchett es otra de las directoras invitadas de la compañía de Sydney, ciudad en la que creció la ganadora del Oscar a la mejor actriz por El aviador.
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Spacey respira aliviado.
El actor Kevin Spacey ha tenido poca suerte hasta ahora, como director artístico del teatro Old Vic, de Londres. Sin embargo, parece hacer acertado con su interpretación de la última obra escrita por el dramaturgo norteamericano Eugene O Neill (1888-1953). La prensa británica se deshace en elogios por la actuación del actor en Una luna para el bastardo , obra poco representada de ese premio Nobel, entre otras cosas por las demandas que plantea a sus protagonistas. La acción se desarrolla en una granja de Pensilvania y tiene como personajes a un granjero irlandés borracho, oportunista y manipulador, a su hija, Josey, y al propietario de la granja, Jim Tyrone, dado también a la bebida y del que aquél sospecha que tratará de echarlos de allí para darse una buena vida en Nueva York. Para evitar que eso ocurra, el irlandés, interpretado por Colm Meaney, trata de utilizar a su hija (Eve Best) para que seduzca al propietario, lo que da lugar a una de las escenas de amor más desgarradoras de toda la historia del teatro norteamericano. La muchacha es en el fondo virginal y vulnerable, lo que ha tratado de ocultar siempre tras una máscara de dureza y mezquindad, mientras que Jim disimula a su vez su fondo sensible bajo una capa de cinismo regada con alcohol. El personaje de Jim, para el que O Neill se inspiró en su propio hermano, brinda a un actor la oportunidad de interpretar a uno de los personajes alcohólicos más impresionantes y mejor conseguidos de la escena moderna, y Spacey lo hace a la perfección, según los críticos de los principales diarios londinenses. Kevin Spacey logró ya en 1998 un éxito para muchos inolvidable al interpretar en el teatro Almeida de Londres la obra Llega el hombre de hielo , de O Neill, con la dirección de Howard Davies, que también se ha encargado de la nueva puesta en escena. Las unánimes alabanzas de la crítica son un alivio sin duda para Spacey, que había hecho una fuerte apuesta al asumir la dirección del Old Vic y hasta ahora había recibido sobre todo palos por obras como Cloaca , de Maria Goos; National Anthems , de Dennis McIntyre, o Resurrection Blues , de Arthur Miller.