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4 de gener de 2008
A. PRESEDO
O. ESTEBAN
GIJÓN
Público ayer en el Teatro Jovellanos, antes del inicio del Concierto de Año Nuevo.
Los asientos serán sustituidos en los próximos meses.
4 de gener de 2008
A. PRESEDO
O. ESTEBAN
GIJÓN
Público ayer en el Teatro Jovellanos, antes del inicio del Concierto de Año Nuevo.
Los asientos serán sustituidos en los próximos meses.
A. PIÑA
Presupuesto: dos millones de euros, con cargo al fondo local aprobado por el Gobierno central.
Plazo: ocho meses, desde principios de abril a principios de diciembre. En ese tiempo el teatro pemanecerá cerrado.
Arreglos: el proyecto incluye el cambio de las 1.198 butacas y supresión de algunas localidades (entre 30 y 40), pintura, nuevo sistema eléctrico y de calefacción, mecanización del peine de la caja escénica y posibilidad de instalar placas solares en el techo.
El coliseo perderá entre 30 y 40 asientos de los 1.198 que tiene en estos momentos
Las obras incluirán la mecanización del peine de la caja escénica
El Ayuntamiento destinará dos millones de euros del fondo local para acometer una remodelación integral
Se cambiarán las butacas, el sistema eléctrico y de calefacción y quizás se instalen placas solares
El próximo 4 de abril, sábado, el Teatro Jovellanos cerrará sus puertas de nuevo. 14 años después de su última remodelación, las tablas del coliseo gijonés descansarán durante unos meses. Y lo harán, según ha podido saber EL COMERCIO, para que el teatro pueda ser sometido a una importante remodelación interior que costará dos millones de euros. Esa es la partida que el Ayuntamiento ha destinado, dentro de la larga lista de proyectos a financiar por el fondo local, para el teatro. Ya lo anunció en su momento el equipo de gobierno, aunque no se había detallado aún a qué se destinarían esos dos millones de euros.
Pues bien, los técnicos del departamento de Festejos están ultimando el proyecto de remodelación, que incluirá importantes cambios, como todo el sistema eléctrico y de calefacción del teatro, así como las butacas, una de las cuestiones más esperadas por los asiduos del Jovellanos. Serán sustituidas por unas nuevas (más cómodas y con más espacio) y es posible, además, que su colocación sea ligeramente distinta a la actual, para evitar en la medida de lo posible que unos espectadores puedan limitar la visión de otros Eso sí, teniendo siempre en cuenta las medidas de seguridad necesarias.
Con esto, lo más seguro es que el teatro pierda algunos asientos. En estos momentos, el aforo del Jovellanos es de 1.198 localidades (501 en el patio de butacas, 32 en la delantera de entresuelo, 384 en el entresuelo, 242 en general y 36 en los palcos). Las primeras estimaciones hablan de la pérdida de entre 30 y 40 asientos. La remodelación interior llegará también al peine de la caja escénica, que mide 21,60 metros. Ahora, los sistemas para cambiar escenarios, focos, etcétera, son manuales, y la intención es mecanizar la mayoría de ellos. El Jovellanos lucirá también nueva capa de pintura y es posible que, incluso, incorpore las energías alternativas, ya que los técnicos están estudiando la posibilidad de instalar placas solares en el techo.
Hasta diciembre
Para acometer todas estas cuestiones será necesario un plazo de ocho meses de trabajos. Y será a partir de principios de abril. La última actividad que acogerá el Jovellanos será la representación de 'La Taberna Fantástica' por parte del Centro Dramático Nacional, cerrada ya en la programación del teatro para los días 3 y 4 de abril (viernes y sábado). Según el calendario que están estableciendo los técnicos y los responsables políticos, la siguiente semana empezarían las obras y, si todo sale según lo previsto en el proyecto que ahora se redacta, el Jovellanos reabriría a principios de diciembre.
Y es que, si quiere aprovechar la oportunidad del fondo local aprobado por el Gobierno estatal, el Ayuntamiento debe presentar el proyecto antes del 24 de enero en Delegación del Gobierno y, una vez que tenga el visto bueno, las obras deben comenzar, como máximo, en abril y durar no más de un año. El presupuesto (dos millones) se ajusta también a los requisitos exigidos por el fondo local, que indica que los proyectos no pueden exceder los cinco millones de euros. La junta de gobierno aprobó la remodelación del Jovellanos en el capítulo tres, que incluye iniciativas de construcción, rehabilitación o mejora de equipamientos sociales, sanitarios, funerarios, educativos, culturales y deportivos y que sumará 15,5 millones (este capítulo incluye, entre otras cosas, las obras de El Molinón).
Remodelación de 1995
Así, el Teatro Jovellanos sufrirá una nueva remodelación después de que en 1995 estrenara su imagen actual. En aquella ocasión fueron necesarios 3,9 millones de euros (en realidad, 650.883.859 pesetas), para derribar todo el interior del teatro. El Ayuntamiento, el Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente, y el de Cultura, la Caja de Asturias y el Principado sufragaron la importante obra, para que Gijón tuviera un teatro público. Los arquitectos Fernando Nanclares Fernández, Nieves Ruiz Fernández y Juan González Moriyón redactaron aquel proyecto.
Fue una obra polémica cuyas consecuencias se alargaron hasta hace poco, ya que vecinos de los inmuebles colindantes con el teatro (que se vieron afectados por las obras) llevaron a los tribunales al Ayuntamiento y la batalla judicial se alargó bastantes años.
No era aquella tampoco la primera remodelación del emblemático teatro, que de hecho tuvo que ser reconstruido totalmente a principios de la década de los 40 del siglo pasado, ya que un bombardeo, el 14 de octubre de 1937, lo dejó reducido a escombros. Fue reinaugurado en 1942.
La historia del Jovellanos se remonta a julio de 1899, cuando nació como Teatro Dindurra. En realidad, el originario Teatro Jovellanos, de propiedad municipal, estaba ubicado en la calle del mismo nombre, y había sido inaugurado en febrero de 1853. Pero en 1934 fue adquirido por el Banco de España y fue derribado de inmediato. Tras la reconstrucción de después de la guerra civil, el Dindurra pasó a ser el Jovellanos, como se ha mantenido hasta ahora.
Presupuesto: dos millones de euros, con cargo al fondo local aprobado por el Gobierno central.
Plazo: ocho meses, desde principios de abril a principios de diciembre. En ese tiempo el teatro pemanecerá cerrado.
Arreglos: el proyecto incluye el cambio de las 1.198 butacas y supresión de algunas localidades (entre 30 y 40), pintura, nuevo sistema eléctrico y de calefacción, mecanización del peine de la caja escénica y posibilidad de instalar placas solares en el techo.
El coliseo perderá entre 30 y 40 asientos de los 1.198 que tiene en estos momentos
Las obras incluirán la mecanización del peine de la caja escénica
El Ayuntamiento destinará dos millones de euros del fondo local para acometer una remodelación integral
Se cambiarán las butacas, el sistema eléctrico y de calefacción y quizás se instalen placas solares
El próximo 4 de abril, sábado, el Teatro Jovellanos cerrará sus puertas de nuevo. 14 años después de su última remodelación, las tablas del coliseo gijonés descansarán durante unos meses. Y lo harán, según ha podido saber EL COMERCIO, para que el teatro pueda ser sometido a una importante remodelación interior que costará dos millones de euros. Esa es la partida que el Ayuntamiento ha destinado, dentro de la larga lista de proyectos a financiar por el fondo local, para el teatro. Ya lo anunció en su momento el equipo de gobierno, aunque no se había detallado aún a qué se destinarían esos dos millones de euros.
Pues bien, los técnicos del departamento de Festejos están ultimando el proyecto de remodelación, que incluirá importantes cambios, como todo el sistema eléctrico y de calefacción del teatro, así como las butacas, una de las cuestiones más esperadas por los asiduos del Jovellanos. Serán sustituidas por unas nuevas (más cómodas y con más espacio) y es posible, además, que su colocación sea ligeramente distinta a la actual, para evitar en la medida de lo posible que unos espectadores puedan limitar la visión de otros Eso sí, teniendo siempre en cuenta las medidas de seguridad necesarias.
Con esto, lo más seguro es que el teatro pierda algunos asientos. En estos momentos, el aforo del Jovellanos es de 1.198 localidades (501 en el patio de butacas, 32 en la delantera de entresuelo, 384 en el entresuelo, 242 en general y 36 en los palcos). Las primeras estimaciones hablan de la pérdida de entre 30 y 40 asientos. La remodelación interior llegará también al peine de la caja escénica, que mide 21,60 metros. Ahora, los sistemas para cambiar escenarios, focos, etcétera, son manuales, y la intención es mecanizar la mayoría de ellos. El Jovellanos lucirá también nueva capa de pintura y es posible que, incluso, incorpore las energías alternativas, ya que los técnicos están estudiando la posibilidad de instalar placas solares en el techo.
Hasta diciembre
Para acometer todas estas cuestiones será necesario un plazo de ocho meses de trabajos. Y será a partir de principios de abril. La última actividad que acogerá el Jovellanos será la representación de 'La Taberna Fantástica' por parte del Centro Dramático Nacional, cerrada ya en la programación del teatro para los días 3 y 4 de abril (viernes y sábado). Según el calendario que están estableciendo los técnicos y los responsables políticos, la siguiente semana empezarían las obras y, si todo sale según lo previsto en el proyecto que ahora se redacta, el Jovellanos reabriría a principios de diciembre.
Y es que, si quiere aprovechar la oportunidad del fondo local aprobado por el Gobierno estatal, el Ayuntamiento debe presentar el proyecto antes del 24 de enero en Delegación del Gobierno y, una vez que tenga el visto bueno, las obras deben comenzar, como máximo, en abril y durar no más de un año. El presupuesto (dos millones) se ajusta también a los requisitos exigidos por el fondo local, que indica que los proyectos no pueden exceder los cinco millones de euros. La junta de gobierno aprobó la remodelación del Jovellanos en el capítulo tres, que incluye iniciativas de construcción, rehabilitación o mejora de equipamientos sociales, sanitarios, funerarios, educativos, culturales y deportivos y que sumará 15,5 millones (este capítulo incluye, entre otras cosas, las obras de El Molinón).
Remodelación de 1995
Así, el Teatro Jovellanos sufrirá una nueva remodelación después de que en 1995 estrenara su imagen actual. En aquella ocasión fueron necesarios 3,9 millones de euros (en realidad, 650.883.859 pesetas), para derribar todo el interior del teatro. El Ayuntamiento, el Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente, y el de Cultura, la Caja de Asturias y el Principado sufragaron la importante obra, para que Gijón tuviera un teatro público. Los arquitectos Fernando Nanclares Fernández, Nieves Ruiz Fernández y Juan González Moriyón redactaron aquel proyecto.
Fue una obra polémica cuyas consecuencias se alargaron hasta hace poco, ya que vecinos de los inmuebles colindantes con el teatro (que se vieron afectados por las obras) llevaron a los tribunales al Ayuntamiento y la batalla judicial se alargó bastantes años.
No era aquella tampoco la primera remodelación del emblemático teatro, que de hecho tuvo que ser reconstruido totalmente a principios de la década de los 40 del siglo pasado, ya que un bombardeo, el 14 de octubre de 1937, lo dejó reducido a escombros. Fue reinaugurado en 1942.
La historia del Jovellanos se remonta a julio de 1899, cuando nació como Teatro Dindurra. En realidad, el originario Teatro Jovellanos, de propiedad municipal, estaba ubicado en la calle del mismo nombre, y había sido inaugurado en febrero de 1853. Pero en 1934 fue adquirido por el Banco de España y fue derribado de inmediato. Tras la reconstrucción de después de la guerra civil, el Dindurra pasó a ser el Jovellanos, como se ha mantenido hasta ahora.