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2 de gener de 2009
Colaborador de compañías como Dagoll Dagom o La Cubana, el músico catalán ha compuesto la música de espectáculos como GRANJA ANIMAL o CUANDO HARRY ENCONTRÓ A SALLY.
En 1976 se estrenó en Barcelona, GRANJA ANIMAL, ópera rock basada en la popular novela de George Orwell. Joan Vives creó la música del espectáculo, uno de los primeros musicales autóctonos estrenados en nuestro país. Desde entonces su trayectoria artística siempre ha estado unida al teatro musical. Ha trabajado con Dagoll Dagom en espectáculos como GLUPS!, EL MIKADO o BOSCOS ENDINS y compuso la música de CUANDO HARRY ENCONTRÓ A SALLY, versión escénica de la película homónima de Nora Ephron estrenada en el 2002 bajo dirección de Ricard Reguant.
Vives ha compuesto también la música del espectáculo ELS PASTORETS DEL SEGLE XXI, para el concurso de TV3 ‘Objectiu Pastorets’, cuyo último programa se emitirá el 4 de enero. Será cuando se conozca a los intérpretes del citado espectáculo, que se emitirá íntegramente por el canal autonómico catalán el 6 de enero a las 19h.
El próximo 24 de enero Joan Vives ofrecerá en la escuela Aules de la Vila Olímpica de Barcelona un Workshop sobre la historia del teatro musical, avalado con una experiencia de más de 30 años de profesión en el género. El músico catalán nos habla sobre su trayectoria musical y sobre su particular visión del estado actual del género.
CREASTE LA MÚSICA DE UNO DE LOS PRIMEROS MUSICALES INÉDITOS QUE SE ESTRENARON EN NUESTRO PAÍS, ‘GRANJA ANIMAL’, BASADO EN LA NOVELA HOMÓNIMA DE GEORGE ORWELL. ¿QUÉ RECUERDOS TIENES DE AQUEL ESPECTÁCULO? ¿CÓMO SURGIÓ?
¡Tenía 20 años! El libro lo leí mientras estudiaba Bachillerato en Irlanda y me gustó mucho. Yo ya componía música y, en aquella época, acababa de salir JESUCRISTO SUPERSTAR. Yo estaba también muy influenciado por el musical THE WHO’S TOMMY, así que pensé “esto se podría convertir en un musical”. Tampoco pensaba mucho en una cosa escénica, sino en algo del estilo de lo que fueron entonces JESUCRISTO SUPERSTAR o TOMMY, que no nacieron como proyectos escénicos, sino que primero se editaron en “concept álbum” y ya después se crearon los espectáculos. Así que empecé a coger temas del libro para hacer canciones. Recuerdo, después, que estuve tocando estos temas en casa de unos amigos, entre los que estaba Josep M. Ros que también tocaba la guitarra y cantaba… Y me animó a acabarlo entre los dos. Lo fuimos haciendo hasta que lo acabamos y le interesó a un director… En aquel momento Barcelona era un espacio muy árido, no había grandes proyectos…
Recuerdo que le dejé una maqueta y un texto a un director y me fui a la mili… Mientras estuve en la mili el proyecto se inició, así que tampoco conozco muchos detalles… Esto era el año 75. Pero nos encontramos con un problema. Nosotros lo hicimos todo sin pedir ningún permiso, y cuando lo solicitamos nos encontramos con que George Orwell estuvo luchando en Barcelona con el ejército de los anarquistas y había resultado herido grave. Así que Franco era un enemigo para él y tenía totalmente prohibido que sus obras vinieran a España…
Recuerdo que, el 21 de noviembre, un día después de la muerte de Franco, yo ya estaba en Londres todo trajeado llamando a la puerta de Sonia Orwell, que era la heredera de los derechos del autor. Me recibió con bata de guatiné, porque se había pasado todo el día de celebración… Le hizo gracia la propuesta y nos dio los permisos… Pero tampoco lo negociamos demasiado bien, porque nos cedió los derechos sólo durante 20 años. La obra se hizo, pasaron los 20 años y… cuando en el 2005 Dagoll Dagom me propuso volver a montar GRANJA ANIMAL, nos encontramos con que no teníamos los derechos. Fuimos otra vez a Londres a pedirlos, pero no los conseguimos. Estuvimos trabajando en una adaptación, pero creo que nos equivocamos al volver a replanteárnosla de nuevo… Estuvimos horas y horas trabajando en el proyecto pero al final vimos que era inviable…
HA CAMBIADO MUCHO LA SITUACIÓN DEL MUSICAL EN NUESTRO PAÍS EN ESTOS 32 AÑOS…
¡Por suerte! Cuando empezamos aquí no se había hecho nada. Yo porque venía influenciado por la cultura anglosajona. Allí se hacen musicales a nivel escolar. Es otra historia. Tienen un muy buen repertorio que les permite hacer diferentes cosas para que los críos se entretengan: OLIVER, PAINT YOUR VAGON… Allí también descubrí a Gilbert & Sullivan, que aquí eran unos perfectos desconocidos… Recuerdo que después de GLUPS!, los de Dagoll Dagom me preguntaron “¿qué hacemos?”, y yo les hablé de THE MIKADO… Se lo tuve que traducir yo literalmente para que lo pudieran seguir… Y a raíz de este espectáculo después hicieron ELS PIRATES…
¿CÓMO INICIASTE LA COLABORACIÓN CON DAGOLL DAGOM?
Fue con GLUPS! Ellos ya habían hecho ANTAVIANA y LA NIT DE SANT JOAN. A mí me interesaba mucho lo que hacían, como interesado en teatro musical que era. Ellos no hacían musicales, eran como revistas, en el sentido que eran escenas sobre una temática común. ANTAVIANA era una serie de cuentos independientes ilustrados con canciones de Jaume Sisa que tenían una estética muy particular, y fue una revolución cuando surgió. Claro, era muy próximo. Yo había hecho GRANJA ANIMAL y luego hice otro musical en el Grec… Aunque era muy joven, puedo decir que desde aquel 17 de enero de 1976 he ido viviendo de los encargos que me han hecho. Quizás también porque no había tampoco demasiada gente que se dedicaba a los musicales. Era normal que Dagoll, que estaba iniciando este camino de musicales y yo, que estaba haciendo lo que podía, componiendo musicales por ahí, llegáramos a encontrarnos. Creo que hice un musical infantil con la compañía La Trepa que se llamaba MIXU, EL GAT QUE DUIA BOTES, dirigido por Ferran Rañé. Nos entendimos muy bien y cuando Dagoll Dagom contactó con Ferran Rañé para hacer GLUPS!, creo que él les habló de mí y tuvimos un encuentro Bozzo, Ana Rosa, Miquel Periel y yo. Ellos ya vinieron con el proyecto de hacer un musical con los cómics de Gerard Lauzier. Empezamos a trabajar y el musical no tenía nombre. Yo estaba haciendo una canción y escribí en unos papeles “Glups!”, textualmente. El nombre les hizo mucha gracia, porque realmente es la esencia de lo que son los comics, que tienen onomatopeyas con unas grafías determinadas. Fue un nombre accidental, y realmente es un nombre que me gusta mucho…
Así que nos conocimos por azar. Nos encontramos un mes de enero para empezar a hablar de GLUPS!. Mientras ellos ensayaban, yo iba componiendo… Y en julio el espectáculo se estrenó en Girona. La preparación de todo fue muy intensa, pero es una de las épocas que recuerdo con más cariño, porque para mí fue la primera vez que me integraba en un proyecto desde el principio.
Y DESDE ENTONCES HABÉIS CONTINUADO TRABAJANDO JUNTOS…
Sí, después de GLUPS!, que funcionó muy bien e incluso fue a Suramérica, vino EL MIKADO, que también fue un bombazo, porque se descubrió este humor tan genial de Gilbert & Sullivan. Fueron dos colaboraciones muy buenas. Entonces yo empecé a trabajar en el mundo del cine y cuando llegó el proyecto de MAR I CEL, me pilló con mucho trabajo. Los de Dagoll Dagom me dijeron que querían hacer un casting de compositores para este musical y como yo estaba hasta arriba de trabajo componiendo música para películas, les dije que no podía hacerlo. Esto fue una suerte para Dagoll Dagom, ya que encontraron a Albert Guinovart, quien ya había formado parte de la orquesta de EL MIKADO. Gracias a este casting, lo escogieron a él y encontró el lenguaje perfecto para MAR I CEL. ¿Qué hubiera pasado si lo hubiera hecho yo? No tengo ni idea… Evidentemente hubiera sonado diferente, porque no tengo ni la vertiente ni, seguramente, el talento de Albert. Pero cada cosa tiene su momento y MAR I CEL fue un éxito inesperado. En este espectáculo y en el siguiente, FLOR DE NIT, yo no intervine en ningún ámbito. Con HISTORIETES volvimos a colaborar y reiniciamos un contacto que nunca se había perdido a nivel personal, pero sí a nivel profesional.
SI TUVIERAS QUE DESTACAR ALGÚN MOMENTO DE TU TRAYECTORIA PROFESIONAL JUNTO A DAGOLL DAGOM, ¿CUÁL SERÍA?
El estreno de GLUPS!. Me gustó mucho. Y el de EL MIKADO también. EL MIKADO abrió la temporada del Festival Grec de Barcelona con una orquesta de 30 músicos en el foso del anfiteatro… ¡Era impresionante! Yo en aquel momento estaba estudiando dirección de orquesta, estaba empezando, y de repente te encuentras allí ante todos esos músicos, con un Grec lleno de gente… Recuerdo que pensé “¡dónde te has metido!”. Fue impresionante.
EL ÚLTIMO ESPECTÁCULO EN EL QUE HAS COLABORADO CON ELLOS FUE ‘BOSCOS ENDINS’, LA ADAPTACIÓN CATALANA DE ‘INTO THE WOODS’ DE STEPHEN SONDHEIM, QUE NO ACABÓ DE CUAJAR ENTRE EL PÚBLICO…
Es muy difícil. BOSCOS ENDINS tiene un problema de venta. La gente tiene que entender hacia dónde va dirigido. Si comparamos con Broadway, allí te dicen: “Caperucita, Cenicienta, el Lobo”… pero al lado te ponen “Sondheim y Lapine” y piensan “seguro que será una reflexión interesante sobre estos personajes”. La gente ya entiende que será un espectáculo muy inteligente… Esto aquí no era un argumento de venta. Si pones un espectáculo que se llama BOSCOS ENDINS, con una imagen gráfica donde aparecen caperucita y el lobo, la gente se piensa que es otra cosa… Además, no es un espectáculo fácil, te hace pensar. Yo le tengo mucho cariño, porque trabajé en toda la adaptación al catalán, de la que estoy muy orgulloso, porque fue muy complicada… Aunque de alguna forma me salvó la vida. Empecé a trabajar en esta traducción cuando estuve en Halle trabajando en el MAR I CEL en alemán, donde me contrataron como director musical. Estuve allí mes y medio, en una ciudad de la antigua Alemania del Este fría, oscura, deprimente, con unas temperaturas inhumanas… y, además, los trabajadores de la Opera de Halle estaban muy “funcionariados”. Llegaban allí, hacían su trabajo y punto. Es una mentalidad muy diferente. Claro, estar allí fue muy triste, no encontrabas empatía con nadie. Era ir a trabajar de 10h a 14h y de 18h a 22h. Cuando salías de allí por la noche, eso era la ciudad fantasma… Lo único que me permitió aquella situación fue hacer la traducción de BOSCOS ENDINS, porque es un trabajo muy solitario y que requiere muchas horas. Me encerraba en el apartamento y me ponía con la partitura y las rimas… En ese mes y medio prácticamente acabé la traducción. Y me salvó la vida, porque yo soy una persona muy obsesiva, hasta que no acabo con algo le doy vueltas y vueltas. Puedo convertirme en un autista, así que no tener a nadie al lado también me fue bien en este sentido.
BOSCOS ENDINS fue una pena que no tuviera el apoyo que tenía que tener. Pienso que el espectáculo, visualmente y formalmente estaba muy bien. Evidentemente, siempre puede estar mejor, y quizás alguien del reparto no estaba suficientemente bien, pero también tenemos que contar con la gente que tenemos aquí… Quizás no era el momento, quizás la gente quiere otro tipo de entretenimiento...
HABLABAS DE TU ESTANCIA EN ALEMANIA. UNO DE TUS MUSICALES, ‘CUANDO HARRY ENCONTRÓ A SALLY’, PUDO VERSE EN VERSIÓN ALEMANA. ¿CÓMO FUE?
Se hicieron muchísimas producciones. ¡Fue una cosa brutal! Allí gusta mucho porque la película gustó mucho y las críticas han sido espléndidas. Estoy muy contento. Lo que pasa es que cuando se negociaron los derechos se hizo mal. Reguant los negoció de una manera que es absurda. Si tú tienes una película y la quieres convertir en un musical, no puedes pedir que te dejen hacerlo sólo durante unos años, tienes que pedir los derechos de transformación. Es decir, yo quiero convertir la película en un musical y este musical puede tener vida propia. Porque claro, ¿ahora qué hacemos con esto? En el 2007 se acabaron los derechos y en el 2008 ya no se ha podido hacer. Cuando intentamos que nos volvieran a ceder estos derechos, no nos los concedieron porque se ve que la directora y guionista de la película, Nora Ephron, está trabajando en su propio proyecto musical. Claro, ¿y ahora qué hago yo con esta música y con estas letras? No puedo hacer nada. El espectáculo se ha muerto aquí. Y los alemanes me presionaron para poder continuar haciéndolo, pero no pudo ser. Hice lo que pude. Imagínate que Jay Lerner y Loewe escriben MY FAIR LADY basada en PIGMALION y se hubiera negociado así el contrato… No se podría hacer más el musical. PIGMALION se ha convertido en otra cosa que tiene vida propia y se llama MY FAIR LADY, y si los derechos están cedidos, están cedidos a perpetuidad. Es como si te cedieran el terreno para hacer una casa durante un tiempo específico…
AQUÍ EL ESPECTÁCULO NO TUVO DEMASIADO ÉXITO…
En España se vio poco y mal. Yo en la producción no intervine para nada. No era el espectáculo que me imaginaba, pero sirvió para que los alemanes lo vieran y lo compraran. Los productores de aquí les querían vender toda la producción, pero los alemanes dijeron que no, que sólo les interesaba la música y la historia. Yo he visto unas 10 producciones diferentes, porque me hacía gracia… Me trataban muy bien y me ha permitido también conocer el sistema teatral alemán, que es muy curioso…
¿QUÉ TIPO DE MUSICALES TE GUSTAN? ¿A QUÉ COMPOSITORES ADMIRAS?
Me gusta todo lo que está bien escrito. Hay mucha gente que lo hace muy bien. Si te he de decir quién es mi preferido: evidentemente, Sondheim, como el de tanta gente. Ahora también está subiendo mucho Jason Robert Brown. Tiene un grandísimo talento, pero sus espectáculos son más conceptuales que los de Sondheim. Admiro la facilidad de Richard Rodgers, tiene mucho talento dramático. También me gusta mucho Cy Coleman o Frank Loesser, autor de GUYS AND DOLLS y HOW TO SUCCEED IN BUSINESS. Y la que es para mí la mejor, THE MOST HAPPY FELLA. En todos encuentras un talento brutal. Piensa, además, que contrariamente a lo que opina la gente, el musical es un trabajo muy de conjunto. No sirve de nada que el compositor sea muy bueno si la producción no lo es también, o si la dirección no es muy buena. Se nota
2 de gener de 2009
Colaborador de compañías como Dagoll Dagom o La Cubana, el músico catalán ha compuesto la música de espectáculos como GRANJA ANIMAL o CUANDO HARRY ENCONTRÓ A SALLY.
En 1976 se estrenó en Barcelona, GRANJA ANIMAL, ópera rock basada en la popular novela de George Orwell. Joan Vives creó la música del espectáculo, uno de los primeros musicales autóctonos estrenados en nuestro país. Desde entonces su trayectoria artística siempre ha estado unida al teatro musical. Ha trabajado con Dagoll Dagom en espectáculos como GLUPS!, EL MIKADO o BOSCOS ENDINS y compuso la música de CUANDO HARRY ENCONTRÓ A SALLY, versión escénica de la película homónima de Nora Ephron estrenada en el 2002 bajo dirección de Ricard Reguant.
Vives ha compuesto también la música del espectáculo ELS PASTORETS DEL SEGLE XXI, para el concurso de TV3 ‘Objectiu Pastorets’, cuyo último programa se emitirá el 4 de enero. Será cuando se conozca a los intérpretes del citado espectáculo, que se emitirá íntegramente por el canal autonómico catalán el 6 de enero a las 19h.
El próximo 24 de enero Joan Vives ofrecerá en la escuela Aules de la Vila Olímpica de Barcelona un Workshop sobre la historia del teatro musical, avalado con una experiencia de más de 30 años de profesión en el género. El músico catalán nos habla sobre su trayectoria musical y sobre su particular visión del estado actual del género.
CREASTE LA MÚSICA DE UNO DE LOS PRIMEROS MUSICALES INÉDITOS QUE SE ESTRENARON EN NUESTRO PAÍS, ‘GRANJA ANIMAL’, BASADO EN LA NOVELA HOMÓNIMA DE GEORGE ORWELL. ¿QUÉ RECUERDOS TIENES DE AQUEL ESPECTÁCULO? ¿CÓMO SURGIÓ?
¡Tenía 20 años! El libro lo leí mientras estudiaba Bachillerato en Irlanda y me gustó mucho. Yo ya componía música y, en aquella época, acababa de salir JESUCRISTO SUPERSTAR. Yo estaba también muy influenciado por el musical THE WHO’S TOMMY, así que pensé “esto se podría convertir en un musical”. Tampoco pensaba mucho en una cosa escénica, sino en algo del estilo de lo que fueron entonces JESUCRISTO SUPERSTAR o TOMMY, que no nacieron como proyectos escénicos, sino que primero se editaron en “concept álbum” y ya después se crearon los espectáculos. Así que empecé a coger temas del libro para hacer canciones. Recuerdo, después, que estuve tocando estos temas en casa de unos amigos, entre los que estaba Josep M. Ros que también tocaba la guitarra y cantaba… Y me animó a acabarlo entre los dos. Lo fuimos haciendo hasta que lo acabamos y le interesó a un director… En aquel momento Barcelona era un espacio muy árido, no había grandes proyectos…
Recuerdo que le dejé una maqueta y un texto a un director y me fui a la mili… Mientras estuve en la mili el proyecto se inició, así que tampoco conozco muchos detalles… Esto era el año 75. Pero nos encontramos con un problema. Nosotros lo hicimos todo sin pedir ningún permiso, y cuando lo solicitamos nos encontramos con que George Orwell estuvo luchando en Barcelona con el ejército de los anarquistas y había resultado herido grave. Así que Franco era un enemigo para él y tenía totalmente prohibido que sus obras vinieran a España…
Recuerdo que, el 21 de noviembre, un día después de la muerte de Franco, yo ya estaba en Londres todo trajeado llamando a la puerta de Sonia Orwell, que era la heredera de los derechos del autor. Me recibió con bata de guatiné, porque se había pasado todo el día de celebración… Le hizo gracia la propuesta y nos dio los permisos… Pero tampoco lo negociamos demasiado bien, porque nos cedió los derechos sólo durante 20 años. La obra se hizo, pasaron los 20 años y… cuando en el 2005 Dagoll Dagom me propuso volver a montar GRANJA ANIMAL, nos encontramos con que no teníamos los derechos. Fuimos otra vez a Londres a pedirlos, pero no los conseguimos. Estuvimos trabajando en una adaptación, pero creo que nos equivocamos al volver a replanteárnosla de nuevo… Estuvimos horas y horas trabajando en el proyecto pero al final vimos que era inviable…
HA CAMBIADO MUCHO LA SITUACIÓN DEL MUSICAL EN NUESTRO PAÍS EN ESTOS 32 AÑOS…
¡Por suerte! Cuando empezamos aquí no se había hecho nada. Yo porque venía influenciado por la cultura anglosajona. Allí se hacen musicales a nivel escolar. Es otra historia. Tienen un muy buen repertorio que les permite hacer diferentes cosas para que los críos se entretengan: OLIVER, PAINT YOUR VAGON… Allí también descubrí a Gilbert & Sullivan, que aquí eran unos perfectos desconocidos… Recuerdo que después de GLUPS!, los de Dagoll Dagom me preguntaron “¿qué hacemos?”, y yo les hablé de THE MIKADO… Se lo tuve que traducir yo literalmente para que lo pudieran seguir… Y a raíz de este espectáculo después hicieron ELS PIRATES…
¿CÓMO INICIASTE LA COLABORACIÓN CON DAGOLL DAGOM?
Fue con GLUPS! Ellos ya habían hecho ANTAVIANA y LA NIT DE SANT JOAN. A mí me interesaba mucho lo que hacían, como interesado en teatro musical que era. Ellos no hacían musicales, eran como revistas, en el sentido que eran escenas sobre una temática común. ANTAVIANA era una serie de cuentos independientes ilustrados con canciones de Jaume Sisa que tenían una estética muy particular, y fue una revolución cuando surgió. Claro, era muy próximo. Yo había hecho GRANJA ANIMAL y luego hice otro musical en el Grec… Aunque era muy joven, puedo decir que desde aquel 17 de enero de 1976 he ido viviendo de los encargos que me han hecho. Quizás también porque no había tampoco demasiada gente que se dedicaba a los musicales. Era normal que Dagoll, que estaba iniciando este camino de musicales y yo, que estaba haciendo lo que podía, componiendo musicales por ahí, llegáramos a encontrarnos. Creo que hice un musical infantil con la compañía La Trepa que se llamaba MIXU, EL GAT QUE DUIA BOTES, dirigido por Ferran Rañé. Nos entendimos muy bien y cuando Dagoll Dagom contactó con Ferran Rañé para hacer GLUPS!, creo que él les habló de mí y tuvimos un encuentro Bozzo, Ana Rosa, Miquel Periel y yo. Ellos ya vinieron con el proyecto de hacer un musical con los cómics de Gerard Lauzier. Empezamos a trabajar y el musical no tenía nombre. Yo estaba haciendo una canción y escribí en unos papeles “Glups!”, textualmente. El nombre les hizo mucha gracia, porque realmente es la esencia de lo que son los comics, que tienen onomatopeyas con unas grafías determinadas. Fue un nombre accidental, y realmente es un nombre que me gusta mucho…
Así que nos conocimos por azar. Nos encontramos un mes de enero para empezar a hablar de GLUPS!. Mientras ellos ensayaban, yo iba componiendo… Y en julio el espectáculo se estrenó en Girona. La preparación de todo fue muy intensa, pero es una de las épocas que recuerdo con más cariño, porque para mí fue la primera vez que me integraba en un proyecto desde el principio.
Y DESDE ENTONCES HABÉIS CONTINUADO TRABAJANDO JUNTOS…
Sí, después de GLUPS!, que funcionó muy bien e incluso fue a Suramérica, vino EL MIKADO, que también fue un bombazo, porque se descubrió este humor tan genial de Gilbert & Sullivan. Fueron dos colaboraciones muy buenas. Entonces yo empecé a trabajar en el mundo del cine y cuando llegó el proyecto de MAR I CEL, me pilló con mucho trabajo. Los de Dagoll Dagom me dijeron que querían hacer un casting de compositores para este musical y como yo estaba hasta arriba de trabajo componiendo música para películas, les dije que no podía hacerlo. Esto fue una suerte para Dagoll Dagom, ya que encontraron a Albert Guinovart, quien ya había formado parte de la orquesta de EL MIKADO. Gracias a este casting, lo escogieron a él y encontró el lenguaje perfecto para MAR I CEL. ¿Qué hubiera pasado si lo hubiera hecho yo? No tengo ni idea… Evidentemente hubiera sonado diferente, porque no tengo ni la vertiente ni, seguramente, el talento de Albert. Pero cada cosa tiene su momento y MAR I CEL fue un éxito inesperado. En este espectáculo y en el siguiente, FLOR DE NIT, yo no intervine en ningún ámbito. Con HISTORIETES volvimos a colaborar y reiniciamos un contacto que nunca se había perdido a nivel personal, pero sí a nivel profesional.
SI TUVIERAS QUE DESTACAR ALGÚN MOMENTO DE TU TRAYECTORIA PROFESIONAL JUNTO A DAGOLL DAGOM, ¿CUÁL SERÍA?
El estreno de GLUPS!. Me gustó mucho. Y el de EL MIKADO también. EL MIKADO abrió la temporada del Festival Grec de Barcelona con una orquesta de 30 músicos en el foso del anfiteatro… ¡Era impresionante! Yo en aquel momento estaba estudiando dirección de orquesta, estaba empezando, y de repente te encuentras allí ante todos esos músicos, con un Grec lleno de gente… Recuerdo que pensé “¡dónde te has metido!”. Fue impresionante.
EL ÚLTIMO ESPECTÁCULO EN EL QUE HAS COLABORADO CON ELLOS FUE ‘BOSCOS ENDINS’, LA ADAPTACIÓN CATALANA DE ‘INTO THE WOODS’ DE STEPHEN SONDHEIM, QUE NO ACABÓ DE CUAJAR ENTRE EL PÚBLICO…
Es muy difícil. BOSCOS ENDINS tiene un problema de venta. La gente tiene que entender hacia dónde va dirigido. Si comparamos con Broadway, allí te dicen: “Caperucita, Cenicienta, el Lobo”… pero al lado te ponen “Sondheim y Lapine” y piensan “seguro que será una reflexión interesante sobre estos personajes”. La gente ya entiende que será un espectáculo muy inteligente… Esto aquí no era un argumento de venta. Si pones un espectáculo que se llama BOSCOS ENDINS, con una imagen gráfica donde aparecen caperucita y el lobo, la gente se piensa que es otra cosa… Además, no es un espectáculo fácil, te hace pensar. Yo le tengo mucho cariño, porque trabajé en toda la adaptación al catalán, de la que estoy muy orgulloso, porque fue muy complicada… Aunque de alguna forma me salvó la vida. Empecé a trabajar en esta traducción cuando estuve en Halle trabajando en el MAR I CEL en alemán, donde me contrataron como director musical. Estuve allí mes y medio, en una ciudad de la antigua Alemania del Este fría, oscura, deprimente, con unas temperaturas inhumanas… y, además, los trabajadores de la Opera de Halle estaban muy “funcionariados”. Llegaban allí, hacían su trabajo y punto. Es una mentalidad muy diferente. Claro, estar allí fue muy triste, no encontrabas empatía con nadie. Era ir a trabajar de 10h a 14h y de 18h a 22h. Cuando salías de allí por la noche, eso era la ciudad fantasma… Lo único que me permitió aquella situación fue hacer la traducción de BOSCOS ENDINS, porque es un trabajo muy solitario y que requiere muchas horas. Me encerraba en el apartamento y me ponía con la partitura y las rimas… En ese mes y medio prácticamente acabé la traducción. Y me salvó la vida, porque yo soy una persona muy obsesiva, hasta que no acabo con algo le doy vueltas y vueltas. Puedo convertirme en un autista, así que no tener a nadie al lado también me fue bien en este sentido.
BOSCOS ENDINS fue una pena que no tuviera el apoyo que tenía que tener. Pienso que el espectáculo, visualmente y formalmente estaba muy bien. Evidentemente, siempre puede estar mejor, y quizás alguien del reparto no estaba suficientemente bien, pero también tenemos que contar con la gente que tenemos aquí… Quizás no era el momento, quizás la gente quiere otro tipo de entretenimiento...
HABLABAS DE TU ESTANCIA EN ALEMANIA. UNO DE TUS MUSICALES, ‘CUANDO HARRY ENCONTRÓ A SALLY’, PUDO VERSE EN VERSIÓN ALEMANA. ¿CÓMO FUE?
Se hicieron muchísimas producciones. ¡Fue una cosa brutal! Allí gusta mucho porque la película gustó mucho y las críticas han sido espléndidas. Estoy muy contento. Lo que pasa es que cuando se negociaron los derechos se hizo mal. Reguant los negoció de una manera que es absurda. Si tú tienes una película y la quieres convertir en un musical, no puedes pedir que te dejen hacerlo sólo durante unos años, tienes que pedir los derechos de transformación. Es decir, yo quiero convertir la película en un musical y este musical puede tener vida propia. Porque claro, ¿ahora qué hacemos con esto? En el 2007 se acabaron los derechos y en el 2008 ya no se ha podido hacer. Cuando intentamos que nos volvieran a ceder estos derechos, no nos los concedieron porque se ve que la directora y guionista de la película, Nora Ephron, está trabajando en su propio proyecto musical. Claro, ¿y ahora qué hago yo con esta música y con estas letras? No puedo hacer nada. El espectáculo se ha muerto aquí. Y los alemanes me presionaron para poder continuar haciéndolo, pero no pudo ser. Hice lo que pude. Imagínate que Jay Lerner y Loewe escriben MY FAIR LADY basada en PIGMALION y se hubiera negociado así el contrato… No se podría hacer más el musical. PIGMALION se ha convertido en otra cosa que tiene vida propia y se llama MY FAIR LADY, y si los derechos están cedidos, están cedidos a perpetuidad. Es como si te cedieran el terreno para hacer una casa durante un tiempo específico…
AQUÍ EL ESPECTÁCULO NO TUVO DEMASIADO ÉXITO…
En España se vio poco y mal. Yo en la producción no intervine para nada. No era el espectáculo que me imaginaba, pero sirvió para que los alemanes lo vieran y lo compraran. Los productores de aquí les querían vender toda la producción, pero los alemanes dijeron que no, que sólo les interesaba la música y la historia. Yo he visto unas 10 producciones diferentes, porque me hacía gracia… Me trataban muy bien y me ha permitido también conocer el sistema teatral alemán, que es muy curioso…
¿QUÉ TIPO DE MUSICALES TE GUSTAN? ¿A QUÉ COMPOSITORES ADMIRAS?
Me gusta todo lo que está bien escrito. Hay mucha gente que lo hace muy bien. Si te he de decir quién es mi preferido: evidentemente, Sondheim, como el de tanta gente. Ahora también está subiendo mucho Jason Robert Brown. Tiene un grandísimo talento, pero sus espectáculos son más conceptuales que los de Sondheim. Admiro la facilidad de Richard Rodgers, tiene mucho talento dramático. También me gusta mucho Cy Coleman o Frank Loesser, autor de GUYS AND DOLLS y HOW TO SUCCEED IN BUSINESS. Y la que es para mí la mejor, THE MOST HAPPY FELLA. En todos encuentras un talento brutal. Piensa, además, que contrariamente a lo que opina la gente, el musical es un trabajo muy de conjunto. No sirve de nada que el compositor sea muy bueno si la producción no lo es también, o si la dirección no es muy buena. Se nota