01 d’octubre 2009

«El teatro se hace para que el público lo complete»


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23 de setembre de 2009

IRENE GONZÁLEZ

PALENCIA

«La censura estalinista afectó mucho a los intelectuales»La directora Helena Pimenta dirige la obra 'Cartas de amor a Stalin', que se representó en el marco del Festival de Teatro Ciudad de Palencia, que organiza el Ayuntamiento. En 1987, Helena Pimenta funda la compañía UR Teatro, con la que en 1992 dirige una trilogía de obras de Shakespeare: 'El sueño de una noche de verano', 'Romeo y Julieta' y 'Trabajos de amor perdidos'. UR Teatro también protagonizó ayer 'Cartas de amor a Stalin'.
-¿Cómo explicaría usted 'Cartas de amor a Stalin'?
-Es una fantasía histórica -escrita por Juan Mayorga- sobre la historia real de Bulgakov, un autor ruso muy importante que vive bajo la dictadura estalinista. Además trata sobre la censura y la persecución que se hace a este hombre.
-¿Cómo fue esa censura estalinista?
-Tenía muchas formas, pero, al parecer, afectaba en mayor medida a las personas que tenían más talento, porque había un intento de conquista a intelectuales.
-En la época estalinista, había una gran dependencia entre política y cultura, ¿sigue ocurriendo lo mismo hoy en día?
-Sí, desde siempre ha habido esa dependencia. Y cuanto más violento es el poder, más burdo es el gesto. El arte y el poder es algo eterno. Y hoy, de forma más sutil, pero sigue existiendo esa dependencia. Creo que hay mucho por hacer, pero existen responsables de instituciones que valoran la importancia de la cultura para la sociedad.
-¿Qué supone volver a trabajar con un texto de Juan Mayorga?
-Juan Mayorga es como el aire, ya que cada poco tiempo -esta es la quinta vez- trabajo con él. Desde que le conocí, ha sido una referencia fundamental.
-En el año 2004, y en este mismo Festival Ciudad de Palencia, consiguió el premio a la mejor dirección con 'La tempestad', de Shakespeare. ¿Qué sensación le produce volver a un escenario que le ha premiado?
-Me quedé muy fascinada. Recibir un premio de Palencia me hizo una ilusión particular, ya que fue por una obra tan compleja como 'La tempestad', con una puesta es escena arriesgada y que el público supo valorar. En ese momento, el público de Palencia se convirtió en una referencia para mí.
-¿Qué recuerdos tiene de ese público?
-Es un público que sabe ver, que sabe disfrutar y que sabe comunicarse con el escenario. Porque el teatro se hace para que el público lo complete. Y es curioso, porque el público de Palencia sabe completar muy bien el discurso como tú quieres. Mi gran preocupación es no defraudarles.