15 de juny 2007

El precio de recuperar el Teatro Nacional





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11 de juny de 2007



Un poco más de dos millones de dólares han sido invertidos hasta el momento en la restauración del Teatro Nacional de San Salvador, cerrado por los daños en la estructura tras los terremotos del 2001. Aunque aún no se ha dado una fecha para su reapertura, se han asegurado los cimientos y esqueleto del edificio y se ha restaurado gran parte del decorado original, entre otros trabajos. La quinta fase se ocupará principalmente de reparar el área del escenario.
Ruth Grégori. Fotos: Lester Hernández
cartas@elfaro.netPublicada el 11 de junio de 2007 - El Faro

El último día de mayo el director nacional de patrimonio cultural, Héctor Sermeño, abrió las puertas del Teatro Nacional a la prensa, fungiendo como guía en un recorrido para apreciar los avances del proceso de restauración que lleva ya cuatro años.
La principal Sala de Teatro de El Salvador quedó tan dañada a causa de los terremotos del 2001 que consideraron la posibilidad de demoler el edificio. “Toda la base del escenario se partió tal que algunos pensaron que no se podía reparar”, dice Héctor Sermeño, actual director nacional de patrimonio cultural.
El edificio sufrió un daño severo, pero sólo en la mitad de la estructura: “El daño estructural fue como de la segunda fila hasta la parte de atrás del escenario”, agrega el funcionario.
Sermeño, graduado en maestría en historia del arte con especialidad en arquitectura en México, explica que la peculiar forma del daño se debió a las fallas geológicas: “La falla pasó por atrás, que es la que se llevó a las grandes torres del frente de la Plaza Barrios, que era la del Banco Capitalista de El Salvador, del edificio Dueñas, que estaban en esa esquina y que ahora son un Súper Selectos, ya no existen. Como que el asunto llegó hasta el escenario, yo di gracias a Dios cuando vi que no se llevó todo el edificio, porque pudo haber atravesado la Plaza Morazán”.
Pero el estudio de evaluación reveló que la estructura podía repararse. “El Edificio es tan maravilloso, tan extraordinario, que no lo podrían volver a hacer por menos de 50 millones de dólares en este momento. Invertirle 2 millones 100 mil es nada”. Esa es la cifra que el Estado Salvadoreño ha invertido hasta la fecha para recuperar el teatro.
Inversión para restaurar el Teatro Nacional
Sin embargo, el daño fue tal que hubo que botar y reconstruir cuatro de las 28 columnas que sostienen el edificio. Ahí empezó el compendioso proceso de restauración, desde los cimientos (columnas enterradas varios metros bajo tierra que sostienen la estructura de piso a techo). Estas columnas deben sostener las vigas atravesadas que completan el esqueleto del edificio a lo largo de tres pisos. “Usted no puede arreglar una columna sin poner andamios para soportar el peso del edificio, después se pasan los andamios para la siguiente. Arreglar todas las columnas simultáneamente implicaría que se cayera el edificio”.
Esta fue la fase más cara y más larga de las cuatro que lleva hasta ahora el proceso de restauración del teatro: $1,166,454.09 y nueve meses. La rehabilitación no empezó en 2002 debido a que los fondos de las arcas estatales se concentraron en reconstruir escuelas y hospitales. La fase I incluyó también rehabilitación de paredes, de cableado eléctrico y reparación de lámparas y tuberías de agua, entre otros trabajos.
La fase II coincidió con la entrada del actual presidente de CONCULTURA, Federico Hernández, y contó con fondos mucho menores: $57,377.81, invertidos en la instalación del sistema de alarma contra incendios y en el restablecimiento del 60% de la obra eléctrica.
Con Sermeño ya a cargo de la Dirección de Patrimonio dio inicio la fase III, en la que se recibieron $219,071.20 que se destinaron para la rehabilitación de paredes, columnas y decorados del Teatro de Cámara, el área del Café Teatro, servicios sanitarios del primer y segundo nivel, el lobby, rehabilitación de 80% de luces del teatro, rótulos y suministro de equipo de sonido para la pequeña sala.
La IV fase, denominada en el proyecto “Fase final”, inició en julio de 2006 y se enfocó en obras de restauración de la Gran Sala: eliminación de tapices y pintura en los palcos, restauración de puertas de palcos e instalación de nuevas butacas (740 en la Gran Sala y 100 en la Pequeña Sala) entre otros.
Héctor Sermeño indicó que se removieron algunos de los adornos que el teatro no tenía originalmente y que le fueron incorporados en el proceso de remodelación que dirigiera Roberto Salomón entre 1975 y 1977, en tanto que otros aspectos sí serán mantenidos, como el escudo nacional que decora el palco presidencial. “Estamos procurando que el edificio quede con la elegancia y la sobriedad que tuvo, en base al presupuesto que tenemos”, señaló.
Un proceso de restauración es mucho más complicado que uno de construcción o de reconstrucción, apunta Sermeño: “(Cuesta tanto) porque el edificio ya está construido, hay que volver a hacerlo prácticamente, pero eso es reconstruir. Restaurar es volver a poner el edificio en uso, como estaba antes del trabajo estructural”.
Restaurar, añade el funcionario, implica buscar materiales contemporáneos con los cuales sustituir los de antaño, o incluso encargarlos en el extranjero cuando no es posible hacerlos en el país, contratar especialistas, y todo ello encarece los costos y hace más largo el proceso.
“Los hierros dañados, hubo que ver que fueran lo más parecido posible, primero porque ya estaba comprobado que soportaban el peso, y si alguna cosa ya no existe en el mercado, se manda a hacer, se habla con las empresas fabricantes para que hagan el material ex profeso para el tipo de edificio”, indica Sermeño, como en el caso de los telones principales del escenario que deberán ser encargados a España pues no se trabajan en el país. Para pintar los marcos de puertas y ventanas se contrató a pintores que “casi fueran artistas”.
Breve Historia del Teatro Nacional
1917: El Teatro Nacional es inaugurado en marzo de 1917, sin estar finalizado.1924: Alcaldía de San Salvador instala sus oficinas en las instalaciones del teatro.1929: Vuelve a ser teatro, exclusivamente.1936-1972: El General Maximiliano Hernández Martínez crea el Circuito de cines.1973-1974: El teatro es cerrado1975-1977: Proceso de remodelación a cargo del director de teatro Roberto Salomón. 1978: Ministerio de Educación recupera teatro.1986: El terremoto de octubre provoca daños que no son identificados. 2001: El Teatro Nacional de San Salvador termina a punto de colapsar.
“Los costos se deben a que es personal altamente especializado, son materiales muy costosos, y se corren riesgos, se pagan seguros para las personas que están trabajando, es todo un proceso difícil que lleva mucho tiempo. Porque quitarle el repello a un edificio, volverlo a construir y volverlo otra vez a tapar es un proceso largo, no se trata solo de destruir sino que hay que hacerlo con mucho cuidado”, añade.
La fase V inició este junio y se prevé que dure siete meses, en los que se dispondrá de $360,000 para la compra de todos los telones, arreglo de tramoyas, cambio del piso del escenario y para concluir la reparación de sillas para los palcos y sala de cámara.
El director nacional de patrimonio cultural rehusó comprometerse con una fecha específica para la apertura del teatro, pues señaló que después viene “otra fase, que es la de apertura” que incluirá la colocación de luces y sonido, así como la designación de un nuevo director.
El sistema de luces y sonido que estaba en uso en el teatro cuando ocurrieron los terremotos del 2001 se encuentra actualmente en el Teatro Presidente. Este equipo había sido donado por el gobierno de Japón diez años antes y su costo se estimó en $367,000.00.
“Sistema de luces no hay ahorita, pedimos permiso a los japoneses para trasladarlo allá. Por eso no damos fechas de nada, porque estamos evaluando si no habrá que trasladar las luces del Teatro Presidente acá o alquilar luces”, declaró el funcionario.
Ante la insistencia de las preguntas de las periodistas respecto a una fecha tentativa para la apertura Héctor Sermeño señaló entre bromas: “Si a mí me hubieran dado veinte millones…”.
En entrevista posterior con el funcionario, éste aseguró que de haber tenido una cifra como esa, el teatro habría estado listo en un año.
“Si me hubieran dado veinte millones, esto hubiera estado en un año… pero un año nos dieron cincuenta mil, otro quinientos mil. En 2004 hubo un huracán, los estados centroamericanos cuando hay una tragedia ponen todo el dinero en fila para salvar vidas, lo que no se hace de preventivo lo hacen de paliativo, y se recoge todo el dinero de las áreas que no consideran prioritarias”, explica.
Sermeño indica además que existen convenios internacionales que inhiben a los gobiernos de otros países a brindar cooperación financiera para reconstruir edificios estatales: “Yo puedo pedir cooperación como la que se tuvo de Japón para equipo de luz y sonido, pero para (rescatar) los edificios estatales no, debe ser el gobierno central el que aporte. Quizás es un poco obligar a los Estados a asumir su responsabilidad”.
El presupuesto anual de CONCULTURA es de poco más de 12 millones de dólares.