
europa press
8 febrer 2006
El director de escena recupera esta producción del Teatro de la Zarzuela y confiesa su pasión por este género "que da ganas de vivir"
MADRID, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -
El director de escena Calixto Bieito volverá a llevar al Teatro de la Zarzuela 'El Barberillo de Lavapiés', de Barbieri, una producción que se estrenó en 1998 en este espacio escénico de Madrid y que hoy calificó de "canto a la libertad de imaginación y al amor". La función estará en cartel desde el 10 de febrero hasta el 11 de marzo.
Bieito dijo haber realizado "pocas modificaciones" respecto a este primer montaje. "He cambiado cosas del pulso con los cantantes pero dramatúrgicas o conceptuales casi ninguna. Esta obra es un divertimento político-amoroso y quizás ahora he incidido un poco más en eso, intentando aclarar al público ese mensaje utópico y republicano de cambio, que el pueblo puede cambiar las cosas", dijo.
El montaje que vuelve al Teatro de la Zarzuela ofrece un barrio de Lavapiés por el que Bieito anduvo hace ocho años para "encontrar una fórmula estética que evocara estos colores". "Recuerdo la idea de hacer un salto en el tiempo, donde Madrid tiene ese grado de honestidad y de tolerancia, de capacidad para cambiar las cosas, como ha quedado patente en hechos recientes", explicó.
En este sentido, el director de escena señaló que la acción de esta zarzuela se inicia con la época en que fue escrita y luego da un giro para ofrecer un Madrid actual, algo que confesó haber hecho "desde un cariño tremendo".
"La esencia para entender este montaje es que de lo particular se expresa lo universal y en este sentido puedo decir que Lavapiés es una nación", señaló.
PERSONAJES POSITIVOS
Calixto Bieito confesó su pasión por el género de la zarzuela ("que entre todos hay que recuperar") y explicó que todos sus personajes son "muy positivos", a diferencia de la opereta, en donde suelen ser "burgueses repugnantes". "La zarzuela es un espectáculo para comunicar tolerancia, es el alma del pueblo y eso es fantástico porque te da ganas de vivir", afirmó.
El director de escena dijo también que se "muere de ganas" por hacer más zarzuela y citó títulos como 'La Revoltosa' o 'La Gran Vía'. En su haber sólo figura, junto a esta producción de 'El Barberillo de Lavapiés', 'La verbena de la Paloma', un montaje que generó bastante polémica en su momento y que, según explicó, le gustaría traer a Madrid. "Fue una producción que soñé en Madrid, que me salió bastante utópica socialista y para la que me apoyé en mis referentes sobre Baroja y Valle-Inclán", señaló.
Asimismo, Bieito defendió la necesidad de "artistas con grandes voces que actúen bien", recordando que esto es, precisamente, teatro musical y que ahí está la dificultad. "Es preciso utilizar la energía del canto para seguir la escena y cuando lo consigues todo fluye mejor", explicó.
GÉNERO IMPRESCINDIBLE
Por su parte, el director musical del espectáculo, Miquel Ortega, coincidió en señalar que la zarzuela es "un género imprescindible" y aseguró que no sólo es "nuestro teatro musical" sino que ofrece obras que son equiparables a muchas óperas en otros países.
El maestro Ortega, que compartirá batuta con José Fabra, calificó 'El Barberillo de Lavapiés' de "obra maestra" y "joya del teatro lírico español" al tiempo que elogió "la orquestación y el tratamiento de la armonía" que realizó Barbieri calificándolas de "modélicas".
8 febrer 2006
El director de escena recupera esta producción del Teatro de la Zarzuela y confiesa su pasión por este género "que da ganas de vivir"
MADRID, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -
El director de escena Calixto Bieito volverá a llevar al Teatro de la Zarzuela 'El Barberillo de Lavapiés', de Barbieri, una producción que se estrenó en 1998 en este espacio escénico de Madrid y que hoy calificó de "canto a la libertad de imaginación y al amor". La función estará en cartel desde el 10 de febrero hasta el 11 de marzo.
Bieito dijo haber realizado "pocas modificaciones" respecto a este primer montaje. "He cambiado cosas del pulso con los cantantes pero dramatúrgicas o conceptuales casi ninguna. Esta obra es un divertimento político-amoroso y quizás ahora he incidido un poco más en eso, intentando aclarar al público ese mensaje utópico y republicano de cambio, que el pueblo puede cambiar las cosas", dijo.
El montaje que vuelve al Teatro de la Zarzuela ofrece un barrio de Lavapiés por el que Bieito anduvo hace ocho años para "encontrar una fórmula estética que evocara estos colores". "Recuerdo la idea de hacer un salto en el tiempo, donde Madrid tiene ese grado de honestidad y de tolerancia, de capacidad para cambiar las cosas, como ha quedado patente en hechos recientes", explicó.
En este sentido, el director de escena señaló que la acción de esta zarzuela se inicia con la época en que fue escrita y luego da un giro para ofrecer un Madrid actual, algo que confesó haber hecho "desde un cariño tremendo".
"La esencia para entender este montaje es que de lo particular se expresa lo universal y en este sentido puedo decir que Lavapiés es una nación", señaló.
PERSONAJES POSITIVOS
Calixto Bieito confesó su pasión por el género de la zarzuela ("que entre todos hay que recuperar") y explicó que todos sus personajes son "muy positivos", a diferencia de la opereta, en donde suelen ser "burgueses repugnantes". "La zarzuela es un espectáculo para comunicar tolerancia, es el alma del pueblo y eso es fantástico porque te da ganas de vivir", afirmó.
El director de escena dijo también que se "muere de ganas" por hacer más zarzuela y citó títulos como 'La Revoltosa' o 'La Gran Vía'. En su haber sólo figura, junto a esta producción de 'El Barberillo de Lavapiés', 'La verbena de la Paloma', un montaje que generó bastante polémica en su momento y que, según explicó, le gustaría traer a Madrid. "Fue una producción que soñé en Madrid, que me salió bastante utópica socialista y para la que me apoyé en mis referentes sobre Baroja y Valle-Inclán", señaló.
Asimismo, Bieito defendió la necesidad de "artistas con grandes voces que actúen bien", recordando que esto es, precisamente, teatro musical y que ahí está la dificultad. "Es preciso utilizar la energía del canto para seguir la escena y cuando lo consigues todo fluye mejor", explicó.
GÉNERO IMPRESCINDIBLE
Por su parte, el director musical del espectáculo, Miquel Ortega, coincidió en señalar que la zarzuela es "un género imprescindible" y aseguró que no sólo es "nuestro teatro musical" sino que ofrece obras que son equiparables a muchas óperas en otros países.
El maestro Ortega, que compartirá batuta con José Fabra, calificó 'El Barberillo de Lavapiés' de "obra maestra" y "joya del teatro lírico español" al tiempo que elogió "la orquestación y el tratamiento de la armonía" que realizó Barbieri calificándolas de "modélicas".
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