10 de febrer 2006

Salomé los vuelve serios

hispalibertas
9 febrer 2006
Tamara Rosón López
¿Se imaginan a Millán Salcedo, de Martes y 13, en el papel de Herodes? ¿Y a María Adánez, de Aquí no hay quien viva, como la Salomé bíblica? ¿Se imaginan a Japón sin geishas? Dicen que hacer reír es más difícil para un actor que hacer llorar. Pues los que siempre nos han arrancado carcajadas, se nos han puesto serios para demostrárnoslo. Bienvenidos a la magia del teatro.
Son actores que nos tienen acostumbrados a registros menos serios, pero que están dispuestos a sorprendernos con una apuesta arriesgada y valiente. Miguel Narros les ha dado la oportunidad y Óscar Wilde los personajes. Millán Salcedo, María Adánez, Elisa Motilla y Javier Gurruchaga son algunas de las caras conocidas que completan el reparto de Salomé, la versión de la obra de Wilde que acaba de llegar al Teatro Albéniz de Madrid, para quedarse hasta el 5 de marzo.
El texto ha sido adaptado por Mauro Armiño y plantea una visión de este personaje de la tradición evangélica, con un tono más contemporáneo. Salomé es una mujer compleja, conserva la perversión y erotismo con que todos relacionamos a ese personaje, pero además es inocente, independiente y desborda fuerza y emociones extremas.
En esta revisión de la obra, la acción está centrada en Oriente Medio, pero parte del episodio extraído de la Biblia. El tetrarca de Judea, Herodes, le suplica a su hijastra Salomé, por la que siente una atracción lasciva, que baile para él. Ella lo hará y a cambio pedirá la cabeza de San Juan Bautista.
Los mitos femeninos no nos abandonan, pues Sevilla es el escenario de la obra Medea, la extranjera, que la compañía Atalaya presenta en el Teatro Lope de Vega hasta el próximo domingo. Esta pieza teatral viene avalada por la calidad de los montajes de esta compañía de dilatada trayectoria profesional (cumple este año 23 años) y se atreve con esta tragedia griega a partir de textos de Eurípides, Séneca, Heiner Müller y diversos autores contemporáneos.
La historia de Medea conjuga las pasiones de los grandes mitos con una apuesta por la figura de la mujer despojada de ataduras o convencionalismos. Medea es repudiada por su marido, el héroe griego Jasón, para casarse con Glauce, hija del rey de Corinto. La ambición de Jasón le lleva a rechazar a Medea, quien enloquece y en su venganza acaba con la vida de Glauce y sus hijos.
La puesta en escena de Atalaya es impecable y arriesgada, y por primera vez presenta al personaje desglosado en cuatro. Tenemos a Medea Tierra, que representa a los ancestros y a la raíz, la pertenencia a un territorio; Medea Fuego, que huye con Jasón enfrentándose con la primera Medea. Por otro lado está Medea Agua, que simboliza a la extranjera del título, la que ha perdido sus raíces y vínculos de origen; y Medea Viento, que renace sobre las otras recuperando la fuerza y materializando el trágico final.
Una tragedia que también salpica al nuevo montaje de Dagoll Dagom, El Mikado, ópera musical que ya adaptaran en el año 1986, y que ahora retoman con nuevos actores y mejoras técnicas en el Teatro Apolo de Barcelona hasta el 2 de abril. El Mikado se estrenó por primera vez en el Teatro Savoy de Londres en 1885 y, además de ser un clásico del teatro musical, es un precedente fundamental de la comedia musical contemporánea. El libreto es obra de W. S. Gilbert y la música corresponde a A. Sullivan, pero la adaptación que podemos ver en el Apolo corresponde a Xavier Bru de Sala, que ha tenido que lidiar con el reto de preservar las rimas, juegos de palabras y sorpresas que salpican todo el texto original en inglés.
Tal y como los propios Dagoll Dagom reconocen, se plantearon este reencuentro con la obra como un intento por “equilibrar el respeto al libreto y partitura originales y la falta de respeto necesario para poder montar cualquier obra escrita y pensada hace más de 100 años y dirigida a un público muy diferente al actual”.
Sin renunciar a una estética de color y luz que rememora la ópera japonesa, la compañía no para de enfrentarse a nuevos retos, mientras espera la entrega de los Premios Max de Teatro para los que tiene diversas nominaciones con su obra anterior, Mar i Cel.
El argumento es totalmente rocambolesco. La acción se sitúa en Jauja, una versión del Japón preindustrial, en el que se ha prohibido el flirteo. Todo juego de seducción que no persiga el matrimonio, puede suponer la muerte. Partiendo de esta idea, se desarrolla toda una trama de enredos, mentiras, tragedias, deseos ocultos y retruécanos que logran enredar al espectador en la magia de un oriente en el que las geishas no tendrían memorias que escribir.

SALOMÉ
Hasta el 5 de marzoDirector: Miguel NarrosIntérpretes: Javier Gurruchaga, Elisa Matilla, María Adánez, Chema León, Josep Albert, Domingo Cruz, Ramón S. Gregory. Jesús Prieto, Paco Blázquez y David Sánchez, entre otrosTeatro AlbénizDirección: Paz, 11Municipio: Madrid
MEDEA, LA EXTRANJERA
Hasta el 12 de febreroDirector : Ricardo IniestaProductor : Cía. Atalaya, Art Carnuntum Festival de Viena y Festival de Teatro Clásico de MéridaIntérpretes : Jerónimo Arenal, Manuel Asensio, Joaquín Galán, Aurora Casado, Silvia Garzón, María Martínez de Tejada y Charo SojoTeatro: Teatro Lope de VegaDirección: Avenida Maria Luisa , s/nMunicipio: Sevilla
EL MIKADO
Hasta el 2 de abrilCompañía: Dagoll DagomTeatro ApoloDirección: Avda. Paral.lel, 57Municipio: Barcelona